Los animales representan un elemento vital para el planeta Tierra. Como sabemos, cada una de las especies que lo habitamos cumplimos un rol o función ecológica específica y por ello, tenemos que interactuar de manera armónica y conjunta con los demás integrantes de los ecosistemas, pues de esta forma contribuimos al equilibrio natural. Esta estabilidad es posible gracias a los mecanismos que la naturaleza realiza desde hace miles de millones de años, como es la retroalimentación en cadena; aunque desgraciadamente ésta se puede alterar fácilmente cuando llegamos a modificar o eliminar un eslabón importante. Esto, por muy insignificante que parezca, genera grandes problemas ecológicos como la alteración del hábitat y con ello la desaparición de diferentes especies animales y vegetales.

La historia demuestra que los animales han ido evolucionando o extinguiéndose por los cambios naturales que va sufriendo el ambiente. Dichas transformaciones ocurren de forma lenta y sus efectos se pueden observar después de largos periodos de tiempo. Un ejemplo de esto es la desaparición de grandes mamíferos como los mamuts, cuya extinción —según las teorías científicas— se debió a un cambio climático en las regiones donde éstos habitaban. No obstante, desde que el hombre se ha hecho presente sobre la Tierra, se producen cada día más alteraciones que afectan de manera radical e irreversible a los ecosistemas y están provocando la dramática pérdida de la flora y fauna silvestre.

Es evidente que los cambios en la naturaleza se están presentando a un ritmo muy acelerado a causa de la acción humana, lo que ha provocado que miles de poblaciones animales se encuentren ante un grave riesgo de extinción.

Pero más allá de la importancia ecológica y social de los animales, existe un valor intrínseco en cada organismo, y es precisamente el hecho de estar vivo. Todos los seres que coexistimos en la biosfera tenemos derecho a ser respetados, pero sobre todo, derecho a la vida.

Actividad de aprendizaje:

Para contextualizar y conocer a detalle las problemáticas a las que se enfrentan las diversas especies del mundo, se sugiere ver el video educativo Protejamos a los animales silvestres (IFAW, 2007), ya que en él se exponen los efectos del comercio de fauna silvestre y como éste puede llevar a las especies al borde de la extinción.

Una vez consultado este material audiovisual, se propone realizar una reflexión o debate en el que los alumnos conformados por equipos expresen qué piensan acerca de que algunos seres humanos consideren a los animales como recursos para obtener beneficios y ganancias por medio de prácticas lucrativas, crueles e innecesarias como: la caza como una forma de entretenimiento, el uso de animales silvestres como alimento cuando existen otras alternativas, la comercialización de especies para el mercado de mascotas exóticas, ornamentos, recuerdos de viaje o simplemente para el uso de sus pieles en la moda, y su explotación en la medicina tradicional.

Posteriormente, se formularán conclusiones en las que manifiesten sus pensamientos y sensaciones; además se propondrán algunas medidas o acciones que todos podríamos tomar para contrarrestar cada una de las actividades que se analizaron en el documental.

Durante el desarrollo de esta dinámica, valdrá la pena destacar la importancia que en la protección ambiental juegan las conductas individuales y la organización de los grupos sociales.

Sensibilizados respecto a las amenazas generales que actualmente enfrentan las especies, enseguida abordaremos específicamente dos problemas ambientales que están provocando el mayor impacto sobre la vida silvestre: La destrucción del hábitat y el comercio de animales silvestres.

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® Red Escolar, México 2008