La tecnología se ha convertido no sólo en una herramienta poderosa para transformar el mundo, sino también en una asombrosa ventana a través de la cual, y en un instante, todos podemos apreciar la magnitud del progreso de nuestra civilización; millones de realidades distintas a la nuestra y acontecimientos o sucesos que quizá jamás imaginamos que sucedieran.

Y es que recientemente, en la Web se han difundido diversos videos que muestran la crueldad que la especie humana es capaz de ejercer a otras especies animales. Se trata de casos reales que testifican cómo se lleva a cabo la matanza de mamíferos cautivos y cómo éstos, aún estando vivos, son desollados; es decir, despojados de su piel. El motivo: poseer un hermoso pelaje que la sabia naturaleza les regaló para sobrevivir y adaptarse a los cambios de un ambiente muchas veces adverso. El blanco u objetivo: Satisfacer a la industria peletera del mundo y, en aras de la moda, comercializar de manera ilícita sus pieles. La consecuencia: Una actividad no sustentable que pone en riesgo de extinción a estas y otras poblaciones animales.

A los que hemos sido testigos de este comportamiento, a los que conocimos esta realidad presente en otras latitudes pero cuyos efectos no respetan coordenadas, nos parece inconcebible e inaceptable que, en este mundo moderno y en pleno siglo XXI, la raza humana siga dominando al mundo vivo en condiciones de barbarie, fortaleciendo su actitud antropocéntrica y considerando a la naturaleza como una fuente inagotable de recursos.

Ante una situación así, buscamos respuestas o soluciones; pero sobre todo, nos preguntamos qué podemos hacer, cómo es posible participar y convertirse en un ciudadano comprometido, en una persona que más allá de ver con asombro, tristeza e impotencia ciertas problemáticas, pueda unir sus esfuerzos a un grupo de personas locales, a un movimiento ecologista nacional o incluso a una organización internacional cuyos propósitos centrales sean fomentar el respeto por todos los seres vivos y trabajar para la protección y conservación de la vida silvestre y su hábitat. Integrarse a un esfuerzo conjunto donde el eje de acción, lejos de cualquier otro interés, sea el cuidado y la preservación de la biodiversidad del planeta en todos sus niveles.

Y en este sentido vale la pena mencionar la importante labor que realiza el IFAW (Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat), una organización que nació hace más de tres décadas para luchar en contra de la cruel caza comercial de focas arpa en Canadá y que con el paso de los años amplió sus campañas y acciones de protección a muchas otras especies. Un movimiento activo que aún persiste y al que Red-es de ayuda pretende integrarse con el propósito de condenar estas acciones y ayudar a preservar las especies que coexisten con nosotros en el planeta Tierra.

Hoy en día muchos animales se han convertido en especies bandera; es decir, en organismos que debido a su inigualable belleza y gracilidad han ganado la atención, difusión y protección de mucha gente alrededor del mundo, tal es el caso de las mariposas monarca, los osos panda, las ballenas jorobadas, el lobo gris, las focas arpa y otras clases de animales; sin embargo, actualmente miles de especies más necesitan urgente atención pues enfrentan serias amenazas como la pérdida o destrucción de su hábitat, la contaminación, la explotación comercial, el cambio climático y otros desastres naturales que han puesto a la vida silvestre en la línea del peligro y al borde de la extinción.

 

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® Red Escolar, México 2008