El lugar donde un organismo vive y halla lo que necesita para sobrevivir: refugio, aire, agua, alimento y espacio, es su hábitat.
Cada día es más común ver cómo las especies tanto animales como vegetales desaparecen por los diversos factores que las afectan: desastres naturales y ecológicos, calentamiento global, cacería furtiva y comercialización, uso en medicina tradicional, y uno de las más graves, la pérdida del hábitat. Esta última es una de las situaciones más preocupantes, ya que los impactos que ha generado sobre el mundo vivo son muy devastadores.
En la actualidad, las actividades humanas son las principales causantes de la pérdida del hábitat; es decir, del hogar de miles de especies. Por ejemplo, la agricultura ha contribuido al empobrecimiento del suelo ocasionado por la práctica de la tumba, roza y quema. La tala inmoderada y el pastoreo también ocasionan un daño severo, ya que se sobreexplotan los recursos naturales; son actividades que se vuelven insostenibles y como consecuencia se invaden cada vez más nuevas tierras fértiles, produciéndose así la deforestación y la desertificación. La problemática es muy grave ya que esto ha afectado de manera radical grandes extensiones de bosques, selvas, praderas y otros ecosistemas, generando así la fragmentación o destrucción de hábitats.
El crecimiento demográfico es otro de los causantes de la pérdida del hábitat, ya que la urbanización se expande a los lugares donde existe todo tipo de recurso natural como agua, suelo, aire y alimento. Desgraciadamente aún no se comprende el daño que se origina con la construcción de casas, comercios, caminos, drenajes, presas, etc. Porque lo que ocurre es que las especies se ven invadidas o desplazadas y se crean alteraciones tanto en su forma de alimentación, refugio y en la interacción que establecen con otros organismos. Al perder su hogar, éstos emigran a nuevos sitios ocasionando competencias naturales entre los individuos, o bien poniendo en riesgo la viabilidad de las especies y la reducción de la diversidad.
Lo que ocurre en los mares y océanos es algo muy similar a lo que pasa en tierra firme, ya que estos ecosistemas se ven perturbados por la contaminación que proviene de los vertidos y desechos tóxicos que arrojan las embarcaciones y las ciudades, causando graves impactos a la fauna y flora marina. Aunque también existe otro tipo de desastre que resulta letal para los animales que habitan el medio marino, y son los derrames de petróleo que se producen por el encallamiento de los barcos, el vertido deliberado de las embarcaciones, o por el deficiente mantenimiento en plantas de las empresas que manejan estos productos.
México no ha estado exento de estos desastres ecológicos; dos ejemplos claros son el derrame de hidrocarburos ocurrido en Diciembre de 2004 en el Río Coatzacoalcos, Veracruz y, recientemente en la plataforma Kab 101 de PEMEX, en Ciudad del Carmen Campeche, los cuales han causado un impacto irreversible a la vida silvestre y su hábitat.
Es evidente que todas estas actividades han tenido consecuencias a escala mundial. La pérdida o fragmentación del hábitat es una amenaza latente, cuyos efectos actualmente se manifiestan en un fenómeno que está afectando a todos los rincones de nuestro planeta: el calentamiento global. Las altas emisiones de bióxido de carbono producto del mundo moderno, han provocado un cambio en la temperatura de la Tierra, generando modificaciones sustanciales en todos los hábitats (polos, selvas, bosques, mares…) y en la forma de vida de muchos organismos.
La realidad es preocupante y los científicos pronostican un futuro nada alentador porque se habla de más desastres, cambios drásticos en la composición de las regiones naturales, pérdida o extinción de miles de especies y, en general, alteraciones en los ciclos de la naturaleza.
Por ello, debemos crear una mayor conciencia sobre estas temáticas que nos afectan de manera directa e indirecta. Y la mejor manera de lograrlo es haciendo una reflexión conjunta y detallada, en la que investiguemos y compartamos lo que ocurre en nuestras comunidades o ecosistemas locales con respecto a la pérdida del hábitat y las causas que la ocasionan.
Actividades de aprendizaje:
¿Cómo era? ¿Cómo es? y ¿Cómo será?
Objetivo: Reconocer cómo ha sido la destrucción o pérdida del hábitat en su entorno a través del tiempo.
Descripción: los estudiantes, conformados en equipos, deberán averiguar con sus profesores, padres, abuelos y demás familiares, cómo era su Estado o comunidad en el pasado: qué cambios han ocurrido en el paisaje natural, qué especies de flora y fauna han desaparecido de la región y cuáles han sido los cambios que ha tenido la población en cuanto al número de habitantes, sus actividades productivas, formas de vida, etc.
Resultado: Testimonios de lo que ocurrió en el pasado, lo que acontece en el presente y lo que nos depara el futuro con respecto a la modificación del hábitat natural.
Con la información recopilada, los alumnos responderán a las siguientes preguntas:
- ¿Qué actividades humanas son las que han afectado el entorno?
- ¿Qué especies han desaparecido y qué usos tenían?
- ¿Por qué ya no habitan en la zona?
- ¿Cuáles son las consecuencias de haber perdido a estas especies?
- ¿Existen nuevas especies de plantas o animales?
- ¿Aparecieron naturalmente o fueron traídas por el hombre?
- ¿Qué conclusión final pueden sacar sobre el tema “la destrucción o pérdida del hábitat”?
- ¿Qué actividades proponen realizar para evitar o cuando menos contrarrestar esta problemática?
Para comprender mejor la situación a la que nos enfrentemos con respecto a la pérdida del hábitat, se proporcionan estos enlaces en los que se muestra gráficamente el impacto que sufren los ecosistemas.
Ejemplos de “Pérdida del hábitat”:
Revista ecosistema
Fragmentación del hábitat
Pérdida y deterioro del bosque en la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca. Michoacán, México. (Herramienta necesaria para esta actividad: Google Earth)
Foro