Memorias Otoño 2003...
Foro # 3. Historias de abuelos

Escribe la historia, que narrada por tu abuelo, logró capturar tu atención.
¿Cuál fue el ambiente creado para disfrutar sus relatos? ¿Qué fue lo que más te gustó?

Paola
A todos nuestros participantes: Seguimos esperando las historias que han escuchado de la Voz de sus abuelos.

Ya tenemos muchas anécdotas y leyendas, la mayoría algo tenebrosas pero que seguramente al ser narradas por sus abuelos se sintieron atraídos y entretenidos, lo que nos puede resultar interesante y forma parte de nuestros planes: integrarnos, nietos y abuelos y demás parientes, como una familia.

Recuerden también que deseamos saber, en qué circunstancias tuvieron la oportunidad de compartir las historias narradas por sus abuelos; qué hicieron para lograrlo. ¿Fue difícil convencerl@ para que les relatara?

Una pregunta más: ¿Han echado mano de las sugerencias para la mejor convivencia y sobre todo para amenizar los momentos que pasan con sus abuelos? De todo queremos saber, así que entre voces de abuelos, ustedes (nietos) escriban todo lo que ellos también quieren que nosotros conozcamos. Compartimos un fuerte abrazo para todos los abuelos y participantes; sobre todo recuerden que debemos manifestarles en todo momento nuestro cariño. Esperamos sus aportaciones.

Nietos cariñosos
reedo23@prodigy.net.mx
15POM00117

Hola les vamos a platicar una historia que le sucedió a la abuelita de Kassandra. Todo empezó cuando en su juventud, el papá de su abuelita era hortelano y ella no sabía cuándo estaba madura la fruta, pues agujeraba las sandías y como estaban verdes las volteaba bocabajo, igual les hacía a los melones, a la lechuga orejona les sacaba todo el corazón y a la vez les amarraba todas las hojas con un hilo entonces cuando su bisabuelito las veía ya estaban secas porque ya no había nada adentro; los jitomates si los encontraba en la mata se los comía; los pepinos también, porque le gustaban mucho. Su bisabuelito no la regañaba y su bisabuelita si.

Los inteligentes
alfonso_ga5@hotmail.com
12POV00440

¿Cómo están? Soy Zully Itzel Serrano Carrasco del equipo "Los inteligentes" de 4° A de la escuela Alfonso G. Alarcón turno vespertino. Mi abuelo me contó que cuando él era pequeño le gustaba salirse a escondidas de su casa a jugar las canicas, pero cuando su mamá lo veía lo correteaba y cuando lo alcanzaba lo metía de las orejas y lo amarraba. Cuando era la hora de comer, él se agarraba las piezas más grandes y cuando mi bisabuela veía que ya no había carne él decía que había entrado un perro a comérsela y mi bisabuela tenía que volver a comprar pollo.

¡Hola amigos! Soy Erick Ramón Salazar Reyes y mi abuelito me contó que una vez estaba lloviendo muy fuerte con rayos y truenos y él venía en una carretera muy sola manejando su carro, dice que casi no veía nada y manejaba muy despacito, cuando de pronto un rayo que cayó, iluminó la carretera y se dio cuenta de que se iba a caer en un barranco. Desde entonces dice que un rayo le salvó la vida.

Abuelos traviesos
iallende2001@prodigy.net.mx
11POM00060

Todo comenzó cuando ella tenía 7 años y quería ir a la escuela, pero en el Rancho de Santa María no había escuelas y se quedaba muy triste, cuando creció, viajó a San Miguel de Allende, tenía 19 años, se casó con mi abuelito Guadalupe Vargas Gloria, fueron teniendo a sus hijos 10 en total: 6 varones y 4 mujeres, que eran sus adoraciones, aunque 2 murieron. Pasó el tiempo y enfermó de ceguera, estuvo internada en Celaya y poco después la trasladaron a México; ahora tiene que tomar mucho medicamento. Pero mi abuelita es una mujer valiente y sigue adelante. A pesar de todo tiene un carácter muy bonito y es muy cariñosa con sus nietos.

La cinco chicas
chivis@orbis.org.mx
30SGMOO251

Un buen rato con mi abuelo. Hola amigo, esperamos que les guste lo que vamos a contar. Queremos compartir con ustedes uno de los muchos recuerdos de nuestros abuelos.

Mi abuelito me contó una historia que es de un turno por la noche, ocurrió el 12 de enero de 1973. Mi abuelito era taxista, terminó su turno y se dirigía a su casa; de repente una adolescente le pidió que se detuviera, aunque ya había terminado su turno decidió llevarla. Tengo que ir a 7 Iglesias, le dijo la joven, en cada iglesia se bajaba por tres minutos, al final le dijo que no tenía dinero para pagarle, pero le dejaba su relicario y la dirección de su casa, dijo que su papá le pagaría.

Cuando mi abuelito llegó a casa tenía mucha fiebre y tuvo que pasar muchos días en cama. Los doctores no sabían decirle qué tenía, y lo que es cierto, es que tenía visiones de la adolescente de las 7 iglesias; en cuanto se recuperó fue a la casa de la joven, y le abrió un hombre que escuchó el relato asombrado, cuando mi abuelito terminó, el hombre le dijo que era el relicario de su hija, le enseñó la foto y preguntó si era la chica a quien había llevado, mi abuelito contestó que sí, el hombre muy triste le afirmó a mi abuelo: ella murió hace 7 años.

Perfiles
chivis@orbis.org.mx
30SGMOO251

La abuela traviesa. Mi abuelita me contó que en el año de 1950, en el pueblo de San Nicolás, Puebla, donde vivió su infancia y adolescencia allí tuvo su primer novio cuando cursaba el 5o. grado de primaria en la Escuela "Josefa Ortiz de Domínguez", que era de puras niñas, entonces ella se sentía muy ilusionada por un niño muy caballeroso y guapo que veía siempre cuando iba a buscar el pan.

Un día el niño le dijo a mi abuela que si quería ser su novia ella suspirando y a la vez no creyéndosela le dijo que sí. Pero había un pequeño problema, a ella no la dejaban tener novio porque su abuela pensaba que ella era muy pequeña.

Un día, la mandaron por el pan y su papá los vio y al llegar a su casa le regañó muy feo, pero su mamá, mi bisabuela, habló con ella y le dijo que esperaran que eran muy pequeños, pasaron los años y cuando ella tenía 16 años le dijo él que fuera de nuevo su novia pero ahora formalmente, ella dijo de igual manera que la primera vez que sí. Dos años después contrajeron matrimonio y tuvieron 4 hijos, entre ellos mi papá.

Reflexión: Sentí muy bonito que me contara eso, porque tuvo que pasar muchas cosas para ser feliz y eso nos demuestra que nunca hay que rendirnos porque todo es posible si se quiere.

Perfiles
chivis@orbis.org.mx
30SGMOO251

La abuela traviesa. Mi abuelita me contó que en el año de 1950, en el pueblo de San Nicolás, Puebla, donde vivió su infancia y adolescencia allí tuvo su primer novio cuando cursaba el 5o. grado de primaria en la Escuela "Josefa Ortiz de Domínguez", que era de puras niñas, entonces ella se sentía muy ilusionada por un niño muy caballeroso y guapo que veía siempre cuando iba a buscar el pan.

Un día el niño le dijo a mi abuela que si quería ser su novia ella suspirando y a la vez no creyéndosela le dijo que sí. Pero había un pequeño problema, a ella no la dejaban tener novio porque su abuela pensaba que ella era muy pequeña.

Un día, la mandaron por el pan y su papá los vio y al llegar a su casa le regañó muy feo, pero su mamá, mi bisabuela, habló con ella y le dijo que esperaran que eran muy pequeños, pasaron los años y cuando ella tenía 16 años le dijo él que fuera de nuevo su novia pero ahora formalmente, ella dijo de igual manera que la primera vez que sí. Dos años después contrajeron matrimonio y tuvieron 4 hijos, entre ellos mi papá.

Reflexión: Sentí muy bonito que me contara eso, porque tuvo que pasar muchas cosas para ser feliz y eso nos demuestra que nunca hay que rendirnos porque todo es posible si se quiere.

Tata Maya
rob_quirozguerra@hotmail.com
31POM00295

Les vamos a contar el pasado de mi abuelo paterno. Él era pobre. Más adelante conoció a una muchacha que ahora es mi abuela paterna. Lo increíble es que tuvo una gran suerte, porque se volvió rico. Tenía en su cuarto dibujados diablitos, un sillón y un libro negro, ese libro decía cómo comunicarse con el diablo y cada noche lo leía; una noche dice que habló con el diablo y mi abuelito le dijo que quería ser rico, el diablo le dijo que a cambio de un alma le daba todo el dinero que quisiera, mi abuelito le dijo que así no. El diablo le dio todas sus riquezas y se volvió rico, tuvo sus trabajadores. Tiempo después un trabajador iba cruzando un río con un caballo y de pronto se los llevó la corriente y como mi abuelito se dio cuenta que faltaba un trabajador, decidieron buscarlo, se fueron en un bote a buscarlo al río y de pronto le picó una culebra de agua y se murió y en la tumba donde lo iban a enterrar apareció una culebra que simbolizó el diablo; entonces el diablo le cobró 2 almas por todo lo que le dio.

Mensaje: A todos los que tengan abuelos que los cuiden mucho porque son personas valiosísimas; dichosos los que tengan abuelos porque yo no conocí a 3 de 4, sólo tengo una y es mi abuela paterna, la abuela que conozco.

Henri Geovani Hernández Martín
23SGM00025@orbis.org.mx
23SGM00025

Mi abuela me contó la siguiente historia. Todo comenzó cuando ella era una muchacha hace muchos años, mi abuela se acuerda que cuando le contaron esta historia su padre, tíos y abuelos no bebían cerveza ni vino sino licores que a veces ellos preparaban, tepaches hechos de piña, caña, con nanche; habían unos gusanitos que hacían este licor, generalmente lo hacían con frutas.

Mi abuela me contó que cuando vivía en el pueblo Blanca Flor, también vivía un señor que creían era hechicero. A dos cuadras de la casa de mi abuela, vivía una familia donde habían dos muchachas muy hermosas. Una de las noches más obscuras y tenebrosas, cuando ellos estaban dormidos, repentinamente sucedió algo extraño, una de las muchachas quedó paralizada, apareció una extraña criatura emparentado a un perro, que tenia largos pelos y enredados, con dos colmillos enormes y ojos relucientes; destapó los pies de aquélla y sacó una lengua tan larga y babosa que parecía una serpiente.

Empezó a lamer los pies y la cara de la muchacha, cuando despierta la madre de la muchacha y pegó un grito tormentoso que el animal huyó y no se supo qué animal fue. Todo el pueblo comentaba que rondaba un animal extraño que molestaba a la gente por las noches. Por la noche regresó el horrendo animal a casa de las muchachas, pero esta vez, el padre de ellas, lo recibió con el machete en mano y antes de que huyera logró asestar varios golpes. Al día siguiente vieron al señor, del que se sospechaba de hechicero, con marcas de machetazos, por lo que se dieron cuenta que él era ese animal transformado que fastidiaba a las muchachas. Desde ese día no supieron nada de él.

Don Pedro
pridgo04@correoweb.com
10POM00056

Hola amigos del foro, les queremos contar las anécdotas de nuestros abuelos, somos alumnos de nuestra queridísima Esc, No, 4 "José Ramón Valdéz" T.M. del grupo de 5° Año Secc. "A" de Durango, Dgo.
Nuestros abuelitos nos contaron que en las casa en las que vivían eran de adobe y que comían hortalizas de las que ellos mismos cosechaban como eran, zanahorias, tomates, betabeles, calabacitas, y hablando de éstas, nos contó uno de ellos que en ese tiempo sembraba de todo, pero que unas personas que habían venido de Estados Unidos le habían regalado unas semillas de calabaza para que las sembrara porque daban unas calabazas muy bonitas. Mi abuelito lo hizo y cual fue su sorpresa que nacieron unas calabazas de gran tamaño, de color naranja; ese año se sacó un premio por las calabazas tan grandes.

Dicen que ellos paseaban en bicicletas, que no habían tantos carros como ahora; tampoco había luz eléctrica.

La Edad de Oro
hilda_rb@hotmail.com
09SGM00069

¡¡Cuéntame más!! Historia de abuelos.
Creo que esa historia es cuando me comentó parte de su niñez, empezando por la ruptura del matrimonio de sus padres y la difícil decisión que ambos le habían encomendado tomar; irse a vivir con su padre o con su madre, a pesar de que ninguno de los dos tenía la capacidad de cuidar a sus hijos por su terrible enfermedad: el alcoholismo. Lo más duro de este capítulo de su vida fue que en medio de este desorden, todos sus hermanos apoyaron la decisión de mi abuela, acerca de vivir al lado de su madre, pero desafortunadamente sin darse cuenta habían regalado a un hombre a su hermana menor: Victoria y hasta hoy mi abuela no ha vuelto a saber nada de ella, sin saber si vivirá o no.

La historia me la platicó una tarde de ocio, en la cual comenzó a describirme todo. Todo me pareció demasiado triste. Angélica, 3º. ”E”.

Fear factor
16POM00619@orbis.org.mx
16POM00619

El pueblo de mi abuelito
Cómo era antes su pueblo... Las calles empedradas, cuando llovía nos mojábamos descalzos, hacíamos barquitos y presas de lodo para tapar la corriente de agua. Las calles casi solas, los arrieros con sus burros cargando leña, el señor que vendía el agua de la peñita la daba a 1 centavo el litro, era agua pura, rica y fresca. El vaquero pasaba por la calle con vacas y bueyes que vienen de pastar. La cocina de mi abuelita hecha con adobe, las casas eran con techo de teja y las camas de petate, la cocina se calentaba con leña en ollas y cazuelas de barro, las tortillas hechas a mano con maíz molido de metate, comíamos juntos esperando a que saliera la tortilla del comal para comerla con chile de molcajete.

No teníamos baños como ahora, nos bañábamos en el río mientras que las mamás lavaban la ropa en unas piedras lisas, el agua era cristalina y se podían ver los peces nadar, los desechos humanos se depositaban en pozos, nuestra distracción era ir a la escuela, jugar pelota. Nuestros alimentos eran sanos. No teníamos televisión, sólo un radio que se le venía y se le iba el sonido donde narraban historias interesantes, la música que escuchábamos se basaba en la vida cotidiana. El campo, las flores, los animales, nuestra alimentación era muy sana. A la mujer se le respetaba mucho así como ahora a los padres, les hablábamos de usted y le besábamos la mano por respeto y ellos nos daban la bendición antes de salir a un lado. Ahora los tiempos han cambiado mucho, tenemos más comodidades, las calles pavimentadas, las casas de colado, hay medio de transportes, tenemos aparatos modernos para comunicarnos, aviones, computadoras, mucha distracción, mejor ropa, mejor cama, mejores medicinas.

Lo triste de esta situación es que los ríos, mares y aire están contaminados; la fauna se esta extinguiendo, nuestro planeta esta enfermo, agonizante. Debemos hacer algo pronto para protegerlo a él y a nosotros, yo propongo: sembrar árboles, que las fábricas no contaminen el cielo, el agua; usar menos el coche, que los papás no permitan que sus hijos digan malas palabras, ni usen tatuajes, ni vean películas violentas; que respeten a sus mayores, que no coman comida “chatarra”, que los niños de ahora sean mejores hombres y mujeres de provecho para la sociedad.

Recordar es volver a vivir
jupem@correo.ccs.net.mx
25CDC00001

¡Hola de nuevo amigos!, les quiero contar algo sobre lo que mi abuelo me comentó. Mi abuelo me contó una leyenda el 3 de noviembre del 2003, fue una noche cuando me empezó a contar esta leyenda: LA CHAMARRA

Cuenta la leyenda, que en un pueblo del estado de Sinaloa, perteneciente a Los Mochis, en una fiesta, un joven apuesto conoció a una linda muchacha, se acercó hacia ella y la invitó a bailar. Platicaron, bailaron y al final de cada canción se tomaron de la mano como era costumbre.
Fue entonces cuando el muchacho le dijo: -¡Tienes muy frías las manos, te prestaré la chamarra!
El baile terminó y el muchacho quedó impresionado por la belleza de la muchacha, que al llevarla a su casa, olvidó pedirle la chamarra.
Al día siguiente, fue a buscarla con el pretexto de pedirle la chamarra y fue atendido por un señor que le preguntó: -¿Cómo es la muchacha que bailó con usted? - Al escuchar la descripción de la muchacha, el señor le contestó: -¡No puede ser joven! ¡mi hija hace un año que murió! puedo probarlo, si usted me permite, vamos al panteón. ¡ahí está la tumba!-.

El muchacho aceptó, pero su mayor sorpresa fue que en la cruz estaba colgada la chamarra que le había prestado a la muchacha. Bueno amigos, esto es lo que mi abuelito me contó. Isis Guadalupe León Navarro.

Los chicos de Internet
28POM00103@orbis.org
28POM00103

Hola les voy a decir como se llama mi abuelito, él es Arnoldo Ruiz quien me contó una anécdota. Vive en un rancho cercano a Cd. Victoria me contó que le sucedió un día que se juntaron toda la familia de mi abuelo para festejar su cumpleaños, ya estando todos reunidos ya casi llegando la media noche se fue la luz quedando en total oscuridad, de repente en el cielo, cuentan mis abuelos que pasó una bola de fuego que iluminó de rojo todo el rancho, asustados todos corrieron adentro de las casas esperando a que llegara la luz, cuenta mi abuelo que no pasó de un gran susto. Arnoldo Rafael Maldonado Ruiz.

Los abuelos afortunados
14EPR0010F@orbis.org.mx
14POM00511

Mi abuelo me contó que cuando vivía en Zacatecas era minero, que a diario se levantaba muy temprano a trabajar. Él utilizaba un aparato llamado barreno con el que explotaban las minas y luego buscaban la plata o el oro; llevaba el mineral en carretillas a lugares donde lo limpiaban y le sacaba brillo. Un día cuando estaba dentro de una mina, prendieron los barrenos y le alcanzó a tocar una pierna y la perdió, desde ese tiempo trabajó en los tianguis vendiendo mercería y tuvo que usar muletas; cuando él murió, mi tío Jaime siguió con su puesto de mercería. Este relato me lo contó mi abuelo en vida.

Los Abues
licemilioportesgil@prodigy.net.mx
28POV00027

Somos Los Abues de la Esc. Lic. Emilio Portes Gil de Cd. Victoria, Tam. Dice mi abuelita que a ella le gustaban mucho los bailes y que siempre que había baile, les pedía permiso a sus papás y ellos de buena manera la dejaban ir; un día no la dejaron porque decía su papá que iba a llover mucho y que después se iba a mojar y podía enfermarse, pero ella pensando que sus papás estaban dormidos se fue a escondidas, cuando llegó al baile ahí se encontró con sus amigas y empezaron a bailar, cuando de pronto sintió que alguien estaba viéndola y cual fue su sorpresa que al voltear para ver quien la observaba se encontró con la figura de su papá que la había seguido, de ahí se la llevó y no la dejó ir a los bailes por mucho tiempo.

Esa historia nos la contó nuestra abuelita para que nosotros no nos vayamos sin permiso a ninguna parte ya que después sale peor si nos descubren, nos dijo que para todo debemos pedir permiso, y que si no nos dan ese permiso es por algo, que nuestros papás como adultos saben el porqué.

Paola
Los consejos de los abuelos son muy sabios. ¡Claro! por algo debemos considerar a bien, cualquier consejo que nuestros abuelos y padres nos hagan, ya que tienen razones importantes para impedir que algo nos dañe. Recuerden que ellos nos quieren mucho.

Las nietas
profeli@orbis.org.mx
16POV00817

Mi abuelo nació en 1915 en Madera, California, un lugar encantador, era el sueño de muchas personas, querían estar haya para salir de pobres. Un domingo, los rebeldes o los cristeros atacaron a los militares. La guerra era grande, pues hasta Lázaro Cárdenas participó, dio tierras a la gente pobre, los ricos no querían y les dieron dinero a los pobres, al principio no agarraron las tierras pero a los 2 meses si; mi abuelo entró en armas.

También le sucedieron otras cosas como cuando conoció a mi abuelita, era un sábado, mi abuelo fue a la plaza, miró a mi abuela y se enamoró por lo bella que era, dice que tenía un corazonzote gigantesco, como un árbol. Bueno mi abuelo se le acercó y le dijo que si bailaban. Poco después como a los 3 meses, mi abuelo le propuso matrimonio, mi abuela aceptó, recibió el anillo de compromiso, se casaron y ahora tienen 6 hijos y son felices.

Mariposas
mgarzaa39@hotmail.com
16POM00753

Mi abuelita cuando era niña recuerda que su papá la llevaba a los circos que llegaban a Irapuato y eran muy grandes y bonitos. Dice que una vez que vino uno a Puruándiro, invitó a su nieto mayor pensando que se iba a divertir mucho y al salir le preguntó que si le había gustado el circo y su nieto le dijo que no, y los dos soltaron la risa porque a ella tampoco, no les gustó porque estaban acostumbrados a ver de los mejores circos, pero que a pesar de todo se la pasaron muy bien juntos y convivieron que es lo mas importante.

Nuestros abuelos si lograron capturar nuestra atención, ya que recordaron sus viejos tiempos. El ambiente creado para disfrutar el relato de nuestros abuelos fue muy bonito ya que convivimos mas tiempo con ellos. Lo que mas nos gustó al platicar con nuestros abuelos fue que con sus historias podemos conocer mas de nuestros antepasados.

AMIGOS Y ABUELOS
rob_quirozguerra@hotmail.com
31POM00295

Hola soy su amiga Magda de la primaria Roberto Quiroz Guerra. Les contaré algunos recuerdos de mi abuelo Juan que me dijo: él creció en Cusuman en la época de los 50, cuando era niño le ayudaba a su mamita en los quehaceres domésticos y le gustaba jugar, cuando fue adolescente le gustaba estudiar, y le llamaban la atención las muchachas. Los instrumentos que utilizaba eran: la coa, hacha, machete, porque era jardinero y una vez llegó a cortar henequén.

A él le pasaron cosas buenas y malas, unos ejemplos de cosas buenas son: cuando conoció a mi abuela, otra cuando supo que tendría a un hijo y las cosas malas son: cuando murió su mamá porque solo vivió con él 40 años. La economía era muy mala debido a que no había trabajo, el gobierno era justo solo ahí en sus tiempos.

Los exploradores
25POV00313@orbis.org.mx
25POV00313

Les voy a contar el gran susto que se llevó mi abuelita cuando era niña. Una vez estaba sacando agua de la noria para regar las plantas y el patio, cuando el mecate le enredó los pies y cayó dentro de la noria, dice que estaba muy asustada, grito muy fuerte, sus tíos la escucharon y la sacaron con otro mecate, por poco se ahoga; todos estaban asustados y mi abuelita lloraba, pero finalmente no me pasó nada, dijo mi abuelita cuando nos platicó esto a mis hermanos y primos.

Cynthia
dpr1151p@prodigy.com.mx
28POM00187
El tesoro. Hola soy Cynthia de la Esc. República de Chile.

Un día mi abuelito fue al rancho a ordeñar las vacas, cuando terminó se fue al solar que queda enfrente de la compuerta, entonces empezó a escarbar porque iba a poner una cerca, cuando llevaba unos 3 pozos, al 4 pozo se encontró unas monedas que brillaban mucho; cuando las agarró se dio cuenta que había encontrado unas monedas de oro. Pronto se fue a avisar a Morena, una señora que vive en el rancho con su esposo y mi abuelito se fue a la casa; entonces mis tías se sorprendieron y las reportaron a la policía y ya no supieron nada acerca de qué hicieron con ellas.

Amigas de los abuelos
matemu1@orbis.org.mx
11POM00071

Mi abuelita no estudió porque cuando ella nació su mamá murió, entonces como ella era la más grande de cuatro hermanos que tenía, a los quince años, ella les hacía de comer y mientras tanto, ellos se Iban a sembrar elote para vender y sacar dinero para comer, aunque fueran frijoles porque se conformaban con lo que comieran; cuando acababan de comer convivían entre ellos y platicaban de cómo se imaginaban a su mamá. Ellos no eran tan ricos, pero convivían mucho y compartían los momentos que pasaban juntos.

Cachorros
carrasco_96@hotmail.com
25POM00235

E l árbol de monedas de oro. Hola amiguitos, me llamo Elliott; estoy en sexto "A"; en la Esc. Gral. Juan Carrasco en Mazatlán, Sinaloa. Ahora les voy a contar lo que le sucedió a mi abuelo Zeferino, miren, lo invité primero a la sala y le dije que si me contaba algo interesante de su vida.

Mi abuelo recuerda que cuando él tenía 5 o 6 años, oía rumores que en el camino viejo por donde pasaba toda la gente hacia el pueblo había un árbol muy grande, y que cuando la gente pasaba se oían ruidos extraños, así como cuando alguien arrastra cadenas, y al no ver a nadie la gente se asustaba y huía despavorida; por lo que se tuvo que hacer otro camino, aunque este era mucho más largo que el otro, pero cierto día llegó un joven que pretendía a una muchacha de por ahí y cuando llegó al pueblo preguntó por el camino que debía tomar para llegar a la casa de su amada entonces: le dijeron del camino del camino largo, se regocijo mucho cuando llegó a la casa de su novia, al poco tiempo el joven dijo: que ya se iba y preguntó si no había un camino más corto para llegar al pueblo y la muchacha le habló del camino corto pero le advirtió que por ahí espantaban. El joven sólo se sonrió y dijo que cuando tuviera los medios económicos regresaría por ella para casarse.

Cuando el joven iba a la mitad del camino enfrente de ese viejo árbol escuchó el ruido tenebroso que tanto espantó al pueblo pero como era valiente se volteó para mirar de donde venía ese ruido y lo único que miró una ardilla que salía y entraba de ese árbol y lleno de curiosidad se acerca a ese árbol y observó que estaba hueco por dentro y bastó un recargón para tumbar ese árbol, encontrando la explicación de ese ruido era una simple ardilla que cuando veía gente se metía dentro de ese tronco de árbol pisando un puño de monedas de oro produciendo el ruido que tanto espantaba a la gente. Así es que, imagínense lo que sucedió pues nada menos que el muchacho regresó por su novia y se casaron y fueron felices. Amiguitos la historia me impresionó, entonces yo casi no lo creía y se lo pregunté a mi papá y me dijo que si era verdad. Espero que les guste.

Di por qué
marmaza@prodigy.net.mx
13POM00033

Historias reales de los abuelos. ¡Hola! nosotros somos Fabiola y Selene somos de Pachuca, Hgo; y cursamos el 6º "12" en la escuela Margarita Maza de Juárez.

Yo les voy a contar la anécdota de mi abuelito Vicente. Mi abuelito me contó que cuando el era pequeño hacía muchas travesuras como cualquiera que se puede hacer. Él de pequeño se había peleado en la escuela porque uno de sus amigos le había quitado sus canicas preferidas. Cuando llegó a su casa con un reporte, sus papás se habían enfadado muy feo con él y mejor ya no llevaba sus canicas a la escuela. Se despide su amiga Selene.

Mi abuelita me contó que una vez en una feria como a las 4:00 p.m. iba a empezar la corrida de toros, y uno de sus hermanos manejaba un camión que transportaba toros e intentando bajarlos en la plaza de toros el camión se abrió la puerta y se escapó un toro causando gran pánico en las personas; mi abuelita en ese momento se dirigía a visitar a sus padres y vio venir al toro y se escondió en una casa, ya que no podía correr porque llevaba a sus hijos; pero afortunadamente el toro se fue por otra calle hasta llegar a un rancho donde tuvieron que sacar a los animales para poder encerrarlo. Resultó que ese toro se quedó como semental en el rancho. Se despide su amiga Fabiola.

Chocolates abuelita
abuelos @ilce edu.mx
15POM00101

Quiero platicarles lo que mi abuela me contó. Mi abuela nació en el Barrio de San Juan Bautista en la Cabecera Municipal, dice que en aquellos tiempos los niños nacían en la casa, atendidos por una partera, en el pueblo había dos muy famosas, Doña Prisca y Doña Toche. Doña Prisca nos vio nacer a mis cinco hermanos y a mi, con ellos disfrute mi infancia entre juegos y pleitos.

Recuerdo que en el patio de mi casa jugábamos al columpio, mi papá colocó una cuerda en el árbol de eucalipto que daba sombra al lavadero, de su mamá, subidos en el parecía que podíamos volar; como el patio era de tierra podíamos jugar por largas horas, pintar avión y entre los troncos, los sincolotes del maíz y la ropa de los tendederos, jugábamos a las escondidillas, el cual era mi juego favorito.
- Hizo una pausa mi abuelo - y riendo me dijo: - Recuerdo que una ocasión mis papás me regañaron muy fuerte, del coraje y pena me escondí por horas, al no encontrarme, salieron a preguntar con los vecinos, todos me buscaron y finalmente me encontró mi hermano dormido bajo la cama.

Fear factor
16POM00619@orbis.org.mx
16POM00619

Leyenda: A sólo 3 kilómetros de mi pueblo Villa Jiménez Mich, se encuentra un volcán llamado (La alberca de Santa Teresa) es un cerro de aproximadamente 300 mts para subirlo, en su cráter se forma una pequeña laguna, donde te puedes bañar o pescar. ¡Pero dice mi abuelito que las mujeres no se pueden bañar ahí porque se las come un remolino y anteriormente el agua subía hasta la superficie y amenazaba con inundar mi pueblo! Se bautizó con 6 costales que se trasladaron en burro, pero también fue un padre y él le llamó la alberca de Santa Teresa. El agua cambia de color cada estación del año y en el verano hay muchas flores silvestres.