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| Nombre
de la roca, mineral o piedra |
Geoda |
| Tipo
básico |
Rocas
ígneas, sedimentarias y metamórficas |
| Grupo
de Strunz |
Tectosilicatos |
| Sistema
Cristalino / Estructura |
Una
geoda es una cavidad rellena de cristales, de modo que dejan un hueco
en el interior de la cavidad, sin llegar a llenarla completamente.
Suelen presentar una morfología realmente estética.
Por esto, muchas geodas tienen valor comercial para el coleccionismo
o la decoración. |
| Composición
química |
SiO2 |
| Formación
u origen |
Se
forma en rocas ígneas, metamórficas y sedimentarias,
pudiéndose encontrar en filones pegmatíticos, neumatolíticos
e hidrotermales con menas metálicas o solos. |
| Dureza |
Los
cristales que se encuentran en su interior son de una gran dureza
y su exterior es semejante a una piedra |
| Textura |
Su
textura externa es áspera y dura; pero en su interior encontramos
bellos cristales formados por distintas sales y minerales, los cuales
tienen una textura lisa en forma de prismas con terminación
en punta. |
| Densidad |
Existen diferentes tamaños de geodas, las más grandes
se creían que eran de 2 metros de diámetro, pero en
estos últimos años se descubrió una cavidad con
las mismas características de las geodas de unas dimensiones
impresionantes. |
| Color |
Las
más comunes son muy a menudo amatistas de color liláceo,
pero existen otras de color plomo y otras cristalinas; en fin, hay
una variedad inmensa de colores. Incluso en lagunas podemos contemplar
distintos de ellos en una misma. |
| Brillo |
Su
exterior es opaco, pero en su interior podemos encontrar una variedad
de cristales de gran brillo y muy diversos colores |
| Propiedades |
Según
expertos en lo esotérico, es una piedra que atrae la paz y
la armonía; por otro lado, muchos las usan de adornos, ya que
son muy llamativas por su gran belleza. |
| Usos |
Todos
los minerales y piedras preciosas entre los que podemos señalar
como generadores de frecuencias positivas y niveladores de vibraciones
magnéticas, han sido utilizados desde hace millones de años
por el hombre para todo tipo de operaciones comerciales, inclusive
para cambiar la frecuencia de enfermedades mortales. Actualmente las
geodas, los cristales y las piedras se utilizan para crear protección
en los maleficios, La Fuerza Universal de Espiritualistas ha desarrollado
por generaciones un cultivo y selección de estos minerales,
con gran delicadeza regulan su energía para corregir problemas
que desequilibran al ser humano.
Estos cuidados son realizados exclusivamente por los grandes maestros
esotéricos de la orden. Un cristal de geoda es un ser mineral
que requiere de protección y cuidado especial por parte del
que lo posee.
De todas las maravillas naturales de la tierra, las geodas, los cristales
y las piedras han sido duraderas y en ellas se manifiestan los cambios
cíclicos de evolución hasta nuestros tiempos. Las geodas
contemplan la vida de quien las posee para estabilizarlo en su transitar
terrenal, creando una armonía permanente a la que se le denomina
escudo psíquico protector. |
| Leyenda
y/o historia |
DESCUBRIMIENTO
DE UNA GEODA DE YESO EXCEPCIONAL EN PILAR DE JARAVIA, ESPAÑA
No es frecuente que una noticia relacionada con la mineralogía
aparezca en la portada (con fotografía incluida) del diario
de difusión nacional más importante de España,
ni que en su interior .
ocupe, además, una página completa. El motivo del interés
del periódico El País en su número del 10 de
junio de este año, y posteriormente en todos los periódicos
nacionales y regionales, cadenas de televisión, etc. (NR: También
los medios franceses se han hecho eco con profusión del evento)
era el descubrimiento de una enorme geoda de yeso en una antigua mina
de Pilar de Jaravia (Almería).
Las minas de Pilar de Jaravía, también conocidas como
minas de Pulpí, otro pueblo próximo, se explotaron para
la obtención de mineral de hierro sobre todo durante las últimas
décadas del siglo XIX y principios del XX. Inicialmente se
obtuvo hematites mediante excavaciones a cielo abierto, pero después
también se explotó la siderita mediante labores de interior.
En la segunda mitad de este siglo se revitalizaron las minas, extrayendo
sobre todo siderita. Aunque está acompañada de sulfuros
(esfalerita, galena y bournonita), a nivel industrial estos eran más
un estorbo que una ventaja.
En superficie quedan todavía bastantes restos de edificios,
incluyendo los hornos de calcinación del mineral. Puesto que
estaban situadas junto al ferrocarril, el transporte del mineral resultaba
fácil y hacía rentable su explotación. Las minas
de la zona se explotaron generalmente como un solo coto minero. Las
más importantes fueron las llamadas Quien tal pensara y Por
sí acaso, colindantes. No está del todo claro a cual
de las dos corresponde la galería donde se encontró
la geoda, pero parece más probable que se trate de la mina
Quien tal pensara. Después de su cierre como fuente de mineral
de hierro, las minas fueron visitadas ocasionalmente por coleccionistas,
a la búsqueda sobre todo de ejemplares de celestina.
Hacia 1990, Juan Peña, un estudioso de los minerales, además
de recolector y comerciante profesional, abrió un acceso hundido
a una parte del sistema de galerías para explorar su interior.
El interés de los materiales encontrados (grandes cristales
de yeso, a veces perfectamente transparentes y con inclusiones de
cristales aciculares de celestina, la propia celestina, siderita,
maclas de cistales de bournonita y otras sulfosales aún por
estudiar) hizo que otros coleccionistas examinaran las minas con detalle,
a pesar de la peligrosidad de algunas zonas. El interés venía
aumentado por la existencia en esta mina de un notable conjunto de
obras de arquitectura minera subterránea, tanto de pedriza
(mampostería en seco) como de ladrillo o madera. Durante una
visita realizada el 5 de diciembre de 1999 para estudiar la mina con
vistas a la publicación de un artículo en la revista
Bocamina, Efrén Cuesta, un joven mineralogista asturiano, encontró
una fisura que una vez ampliada a base de martillo y escoplo permitió
observar el interior de la geoda gigante de yeso.
Durante los meses siguientes, distintos aficionados abrieron la pared
de la geoda, posibilitando el acceso al interior, examinando detalladamente
los cristales y protegiéndola adecuadamente. La geoda, de forma
más o menos oval, tiene como longitud mayor unos 8 metros,
por unos 2 de anchura. Los cristales sobrepasan en muchos casos el
medio metro, y son totalmente transparentes. Este no es un tamaño
desmesurado para un cristal de yeso, ya que se conocen cristales de
hasta 3 metros en geodas semejantes (aunque mucho mayores que la de
Pilar de Jaravía) en distintas minas mexicanas, como por ejemplo
la mina San Antonio, en Chihuahua, y otras. Sin embargo, la morfología
de los cristales es claramente distinta que la de los cristales mexicanos.
Mientras que éstos son de hábito prismático muy
alargado, los de Pilar de Jaravia son gruesamente tabulares, casi
equidimensionales.
El yeso que ha formado los cristales de esta mina probablemente no
procede de la oxidación de sulfuros, como es frecuente en muchas
minas metálicas. En este caso, su origen está en grandes
masas de yeso sedimentarias, que posiblemente han sido removilizadas.
De hecho, el yeso es tan abundante en la zona que en terrenos de la
mina Por si acaso se explotó industrialmente una cantera de
este mineral. Evidentemente, se trata de una formación geológica
y de una mina merecedoras de un estudio detallado, al que distintos
especialistas en mineralogía topográfica y en minería,
del Grupo Mineralogista de Madrid, y dirigidos por Gonzalo García,
llevaban varios meses dedicados. Pero el nombre Quien tal pensara
parecía premonitorio; a finales de mayo del 2000, la existencia
de la geoda llega a conocimiento de algunos mineralogistas (aficionados
y profesionales) sin relación con el equipo citado, que ven
una ocasión de obtener protagonismo y publicidad, y consecuentemente,
a los medios de comunicación y a los políticos regionales
y locales. El resultado es el inmediato cierre de la mina, con vigilancia
perramente de la Guardia Civil, y la prohibición de acceso
a los aficionados, particularmente a sus descubridores. Para designarlos,
y descalificarlos, se inventa para la ocasión la palabra "neominero"
que parece designar a todo aquel que trabaja en el mundo de las minas
y los minerales sin contar con las simpatías de los ahora "dueños"
de la geoda. Esta geoda ha despertado en la zona los sueños
más disparatados. Lo que realmente es una hermana pequeña
de las enormes geodas de cristales de yeso mexicanas (con volúmenes
decenas de veces superiores y cristales de hasta 3 metros) se convierte,
por gracia del afán de publicidad, en algo único en
el mundo. Incluso la viejamina de hierro pasa a ser, por arte de magia,
una mina de plata.
Una alternativa razonable sería la extracción de la
geoda para su conservación en un museo, como se ha hecho en
otras ocasiones con excelentes resultados, incluso también
con geodas de cristales de yeso. Las autoridades locales y regionales,
que nunca movieron un dedo para proteger la mina o para investigar
en ella, se niegan a que "su" geoda sea trasladada a otro
lugar, y estudian habilitar la mina ¡para el turismo! La posibilidad
de que la geoda de yeso pueda convertirse en una atracción
turística es más que dudosa. Para llegar a ella hace
falta atravesar extensas zonas de la mina peligrosas e inestables.
Gonzalo García, ingeniero de minas y responsable del equipo
investigador, considera que las inversiones necesarias para que el
recorrido cumpliera las estrictas normas de seguridad ahora en vigor
para una visita pública son muy superiores al interés
real de la geoda, y a su atractivo para el público, una vez
amortiguado el impacto mediático aportado por la publicidad.
El resultado final es lo que podría haber sido un hallazgo
mineralógico de primera fila, orgullo de un museo, situado
en un contexto de una mineralogía variada y con excelentes
ejemplares de otras especies, lleva camino de convertirse en uno de
tantos "yacimientos protegidos" que languidecen hasta su
destrucción final, sin servir más que a las ansias de
publicidad de algunas personas. |
| Observaciones
particulares |
Esta
variedad de cuarzo es también conocida como sagenita o cuarzo
rutilado, y esta compuesta por cristales de cuarzo que en su interior
están atravesados por agujas de rutilo ( TiO2) de color amarillento
con una gran dureza.
Este ejemplar de geoda de cuarzo con baritina es una paragénesis
muy rara, así la baritina es el sulfato de Bario ( BaSO4 ),
que es muy cotizada actualmente para dar densidad a los lodos de sondeo,
como carga en el papel, e incluso se toma como papilla cuando se hacen
radiografías de estómago, ya que absorbe los rayos X
como el plomo. |
| Bibliografía
y/o fuentes de información |
Buscadores
como Altavista, yahoo, latinguia, starmedia, google y geocities: de
ahí nos conectamos a varios links de los cuales obtuvimos la
información y unimos toda esta para poder recopilar esta investigación. |
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Clave y nombre
de la escuela: 28POM00101 Primaria "Juana de Asbaje y Ramírez".
Responsable del aula de medios: Profra. Silvia Concepción
González Charles
Responsable del grupo: Profra. Martha Laura González
Medina
Grupo: 6º. "A"
Nombre del equipo: Geoda
Correo electrónico:
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