Nombre de la roca, mineral o piedra |
Digenita-Digenite, del griego, digenus, que significa de dos orígenes |
Leyenda y/o Historia |
El duende del socavón de dolores
Dice la gente que, transcurrían los años cuarentas, cuando por primera vez escucharon una risa macabra de un niño, al principio la gente no le daba importancia, en ese tiempo no se contaba con alumbrado eléctrico, algunas personas cuentan que en un viernes, al filo de las doce de la noche y cuando la oscuridad se acentúa más, empezaron a escuchar una risa burlona y cavernosa y al mismo tiempo macabra, que hacía que la piel se enchinara de miedo, algunos curiosos valientes se asomaban al socavón que un día dio ese metal precioso y vieron como venía subiendo a una velocidad increíble una figura pequeña y deforme igual a la de un duende, en su cabeza portaba un casco de minero y en lugar de una lámpara de carburo, sus cavernosos ojos despedían un tipo de luz incandescente que cegaba a las personas y cuando estaba frente a ellas les impedía el paso y jugueteaba con ellas, y en un descuido desaparecía ante sus ojos como por arte de magia, también les hacía travesuras como aparecer detrás de ellos, jalarles sus bolsas, esconderles su ropa y muchas travesuras más, sin que se dieran cuenta, pero sin causarles daño.
La vestimenta del duende era: unos zapatitos de cuero muy picudos, unas mallas verdes como pantalón, una camisola de un rojo oscuro y un casco de minero café, así como un cinturón con una gran hebilla en forma de herradura que hacía resaltar su vestimenta.
Algunos mineros aseguran que los duendes les robaban su comida de sus guangoches y se las cambiaban por piedras, les escondían sus ropas y herramientas de trabajo sin que los mineros se dieran cuenta.
Los mineros que aún viven recuerdan con agrado y simpatía a esos duendes chaparritos y juguetones. |
Observaciones Particulares |
Es un mineral poco conocido, con apariencia de cristal entre opaco y brilloso, de un color azulado, se ve con apariencia de una flor de cristal. |