La laguna de Coilá forma parte del balneario Uninajab, que se encuentra ubicado a 35 kilómetros de la ciudad de Comitán, Chiapas. Esta laguna aunque es pequeña en extensión es de considerable profundidad y se encuentra en un área de exuberante vegetación. De esta laguna nace el agua que brota en el estanque que forma el balneario y después la corriente forma otras pozas con pequeñas cascadas de agua sulfurosa de gran transparencia y temperatura agradable.
Alrededor de la laguna se pueden observar infinidad de rocas volcánicas (basaltos), al igual que en el terreno de algunas de sus calles, donde parece que las hubieran pavimentado.
Muchas personas de la ciudad acuden al lugar a divertirse y en muchas ocasiones recolectan ese tipo de rocas para construir jardines en sus casas.
Estas rocas son muy codiciadas para la construcción de los llamados “Muros llorones”, que no son más que caídas de agua con plantas en las paredes.
Muchas casas del lugar están construidas con este tipo de piedra volcánica, a las que las personas llaman “cascajo”, con hachas les dan formas.
Los ancianos del lugar cuentan que lo que ahora es la laguna de Coilá, fue el cráter de un volcán que hizo erupción hace muchos, pero muchos años. Coilá significa “Lugar de patos”, porque hace algunos años muchos patos se veían en el lago.
La magia del Basalto Antiguamente se creía que las rocas tenían poderes mágicos; del basalto se decía que quien se lo encontraba era dichoso para toda la vida. Si era una roca grande y la partían, el dinero venía en abundancia, pero tenían que regar las piedras por todos lados para que hubiera dicha y felicidad en más lugares. Según otra leyenda: las columnas de basalto de la Calzada de Los Gigantes, eran antiguas piedras utilizadas por los gigantes para cruzar el canal entre Irlanda y Escocia. Según evidencias geológicas, los científicos creen que las distintas columnas se formaron durante la fase de enfriamiento y contracción de una corriente de lava.
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