CUENTO DEL ZANATE |
En los campos tomateros del valle de Culiacán, existen enormes extensiones de terreno donde se siembra esta hortaliza y a donde llegan miles y miles de zanates (Chanates como se les llama en la región) a alimentarse de ellos. Por lo que los dueños de estos campos ponen personas para que ahuyenten a los zanates de los sembradíos. Valiéndose para ello de cohetes que lanzan al ver venir una bandada de ellos. Hace aproximadamente 35 años en uno de estos campos. Un Chanatero que andaba espantando chanates cargaba un mazo de cohetes fajado a cada lado de la cintura y cada que veía una bandada de pájaros sacaba un cohete de la cintura lo encendía y lo arrojaba al aire y se elevaba dé acuerdo con la fuerza que fuera arrojado (de 15 a 20 mts.), Los chanates se asustaban tanto con el trueno, como con el ruido(sssssssss) que el cohete hace al elevarse encendido. Una de tantas veces, al lanzar un cohete encendido, éste se le atoró con el mazo de cohetes que traía en la cintura y se le quemaron todos. Produciéndole una quemadura enorme. Al oír la tronata otros trabajadores que estaban cerca corrieron a darle auxilio, y al verlo tan quemado se lo llevaron a las casas más cercanas para que lo curaran, en eso llegó el patrón y lo llevó al seguro para que lo curaran. Ahí lo curaron y lo indemnizaron y el señor no trabajó mas de chanatero. A raíz de este suceso se buscó otra forma de espantar los chanates optándose por utilizar aquí también los espantapájaros (que son monos de palos vestidos), pero no obteniéndose los resultados deseados se volvió a utilizar los cohetes pero ahora con mayores precauciones.
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| Nombre de la escuela: Esc. Prim. Lealtad | |
| Estado: Sinaloa | |
| E-mail: zarcolea@docs.ccs.net.mx |