¡Salvemos a la vaquita marina!

1.

Era una vez una manada de vaquitas marinas que viajaba tranquila y felizmente por el mar, disfrutando de una belleza que desafortunadamente estaba desapareciendo ya que el hombre se la estaba acabando.

En la manada había una joven vaquita marina que se llamaba Lily; ella tenía muchos amigos, en especial una vaquita marina macho que se llamaba Sinus (que en realidad era su novio), quien la había salvado de un ataque de tiburones.

Pues todos eran felices, pero un día Sinus le preguntó a Lily:

- Lily, ¿por qué no vamos toda la bolita a nadar cerca de la playa?

Pero Lily le respondió:

- Sinus, ¿no sería eso peligroso?, ya sabes que el hombre nos caza y es una amenaza para nosotros.

Sinus se quedó pensativo un rato y respondió:

- ¡es cierto!... me había olvidado del hombre.

Un día, la manada estaba nadando cerca de la costa y fueron descubiertos por unos barcos pesqueros; los pescadores, llenos de ambición, echaron las redes para capturarlos, pero afortunadamente todos lograron escapar con vida e ilesos.


2.

El rescate de la vaquita marina

En San Felipe vivía Pedro, un niño muy triste pues no tenía amigos. Todos los días después de salir de la escuela primaria iba a nadar pues decía que no tenía nada qué hacer en su casa, su mamá trabajaba y no la veía hasta en la noche, su papá no vivía con ellos porque trabajaba en Mexicali.

Un día cuando estaba nadando vio algo en el mar, algo grande, se acercó y vio que era una vaquita marina, en ese momento se espantó mucho pues solamente las había visto en televisión; después de calmarse observó que la vaquita tenía una herida muy grande y a su alrededor había sangre. Pedro comenzó a gritar para que lo ayudaran pero nadie le hizo caso, intentó llevarla a la orilla del mar pero no pudo, después unos turistas lo vieron y le ayudaron. La gente empezó a juntarse a su alrededor y llamaron a un especialista en vaquitas marinas para que la curaran. Pedro estaba muy preocupado por lo que había sucedido, y a la vez nervioso porque muchas personas, investigadores, reporteros de televisión le hacían muchas preguntas y no sabía qué contestar.

Después de varias horas les informaron que la vaquita ya estaba bien y Pedro se tranquilizó mucho, pero ahora sólo faltaba saber qué era lo que había sucedido, ¿por qué tenía esa herida? y ¿con qué se la había hecho?

Pedro sólo pudo contestar una pregunta y dijo:

- cuando la quise llevar hacia la orilla había una lanza encajada en la herida y pues yo se la quité. Entonces todos pensaron que habían sido pescadores. Toda la gente se comenzó a retirar. Pedro se fue a su casa, cuando llegó ya estaba su mamá ahí y ésta le preguntó:

-¿dónde estabas?

Pedro le contó lo ocurrido y su mamá se quedó impactada pues nunca había sucedido algo así, lo mandó a dormir pero él toda la noche se la pasó recordando lo ocurrido.

Al siguiente día regresó al mar para ver si veía algo de nuevo, pero no vio nada hasta en la noche. Eran como las 8:00 p.m. cuando de pronto vio a la misma vaquita marina pero ya en grupo, y pensó:

- ¿por qué acabamos con ellas si no nos han hecho nada malo?

No dejemos que estos bellos animales sean sólo un recuerdo.


4.

La especie milagrosa

Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo cerca del Golfo de California, existía una especie marina desconocida por la gente, que se decía era milagrosa.

En el pueblo, la mayoría de los habitantes se dedicaba a la pesca, éstos llegaron a explotar tanto las especies del mar, que algunas se comenzaron a extinguir, lo que provocó un gran problema: la insuficiencia de alimentos en el pueblo.

Todos estaban desesperados por la falta de alimento, así que pensaron que la única forma de solucionar el problema era que alguien llevara a la especie milagrosa al pueblo y ésta les concediera que el mar volviera a tener aquellas grandes especies extintas.

Entonces sucedió lo increíble, un niño pequeño y humilde a quien nadie quería, entró lleno de fe al pueblo acompañado por esta rara especie, a la cual depositó en el mar y de forma increíble se observó que empezaron a reproducirse las especies extintas. Esto generó un gran júbilo en todo el pueblo y todos decidieron nombrarla: Vaquita Marina.

1.

Nombre de la escuela: Esc. Sec. Téc. No. 37
Estado: Sonora
E-mail: eti37@prodigy.net.mx


2.

Nombre de la escuela: Esc. Sec. Gral. No. 6 Maestro Moisés Sáenz Garza
Estado: Baja California
E-mail: secgral6@telnor.net


4.


Nombre de la escuela: Esc. Sec. Profra. Emilia Obeso López
Estado: Sinaloa
E-mail: emilia_obeso@cln.megared.net.mx
            emilia_obeso@hotmail.com