EL GUACAMAYO Y EL TOPO

Mirándose al soslayo las alas y la cola, un guacamayo presumido exclamó:
- ¡por vida mía que aún el topo con todo que es un ciego, negar que soy hermoso no podría.!
Óyolo el topo, y dijo:
- No lo niego, pero otros guacamayos por ventura no te consideran esa hermosura.


Nombre de la escuela: Centro Escolar Cedros
Estado: Distrito Federal
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