1.

LEYENDA DE LAS RANAS

La palabra Guanajuato, proviene del tarasco quianax (rana) y huasca (cerro); juntas significan cerro de ranas.

Cuenta la leyenda que hace miles de años, cuando todo esto no había sido poblado por el hombre, en las orillas de una presa de aquí de Guanajuato, salían a asolearse miles y miles de ranas; con el paso del tiempo, estas ranas se convirtieron en piedras formando cerros, y ahora, esos cerros rodean la presa. Por esa razón, nuestro estado lleva como nombre el de Guanajuato, que significa: Cerro entre ranas, por esto, las ranas son el animal característico de este lugar.


3.

LA LEYENDA DE LA RANA MISTERIOSA

Cuenta la leyenda, que en la ciudad de Guanajuato, el pueblo estaba gobernado por ranas. La gente no podía salir a algún lugar, porque si salían, cuando menos lo esperaban, se les aparecía una rana que iba tras ellas; era recomendable no voltear a verlas, porque estaban tan feas que les daba horror su aspecto. La gente ya estaba harta de esta situación, hasta que un día, pensaron ponerles ácido para que las ranas se murieran, pero las ranas aumentaban cada día, en lugar de acabarse. Una vez, dos niños, Luis y Javier, trataron de atrapar a una ranita, pero cuando Javier la tuvo en sus manos gritó y la aventó; trató de correr, pero para sorpresa de Luis vio cómo su amigo se convertía en roca. Luis no acababa de creer lo sucedido y se asustó mucho; entonces, tomó a la ranita y al tocarla y acariciarla, ésta no le pareció tan fea ni asquerosa como a toda la gente; bueno, pues sabrán que a él le gustaban mucho los animalitos. La gente contaba lo ocurrido y se preguntaba qué podrían hacer para resolver la situación; ¿cuántos más se convertirían en roca? El niño decidió reunir a toda la gente y les dijo: "¿Por qué no nos ponemos a razonar?", lo único que quieren las ranas, es ser bien tratadas por todos nosotros, son tan pequeñas e indefensas, ¿qué mal nos hacen?, debemos aceptarlas como son, ¿no han escuchado su alegre croar? ¿en qué nos perjudican?. Así pasó el tiempo, y todos empezaron a aceptar la presencia de las ranas, ya no les tenían asco, ni pavor, los niños jugaban con ellas, y hasta hubo quien llegó a pensar que les traían buena suerte cuando las trataban bien.

Thelma Yadira García Acosta


1.

Nombre de la escuela: Esc. Prim. Francisco Gómez Guerra

Estado: Guanajuato

E-mail: regto05@gto1.telmex.net.mx

 

3.

Nombre de la escuela: Esc. Prim. Urbana No 6 Maestro Juan B. Diosdado

Estado: Guanajuato
E-mail: sanpedro@int.com.mx