1.

EL PICO DE MARFIL

En la antigüedad, los grupos étnicos de las regiones apartadas de la sierra, cazaban estas hermosas aves por su llamativo plumaje y por la creencia de que su pico era de marfil, con el objetivo de utilizar sus plumas para adornos personales o bien de sus armas.

Una vez el hijo primogénito del jefe de un grupo, pudo al fin cazar a un ave de este tipo, ya que son famosas por ser muy escurridizas, y al ir a matarla se dio cuenta de que su pico no era de marfil, pero era muy fuerte, por lo que fue castigado. A partir de ese momento, lo emplearon para el trabajo, ya que lo utilizarían para pizcar el maíz.


2.

CUENTO NÁHUATL

Voy a contarles el cuento del pichón y el pájaro carpintero.

El pájaro carpintero era un músico y acostumbraba ir a tocar a todas las fiestas, pero le daba pena porque su ropa era de un color muy triste. Por eso un día le dijo al pichón:

—¿Por qué no me presta su traje para ponérmelo? El color del mío es muy triste y me da pena, porque yo siempre voy a tocar a las fiestas. Por favor, le suplico que me lo preste para ponérmelo esta noche, pues el suyo es muy bonito.

Entonces el pichón le contestó:
—No, no se lo prestaré porque es el único traje que tengo.
Pero el carpintero insistió, diciéndole:
—Préstemelo, es nada más por una noche.
El pichón contestó:
—No, no se lo daré, porque me dará vergüenza andar desnudo.
El pájaro carpintero dijo:
—No se preocupe por eso, yo le presto mi traje para que se lo ponga. Es solamente por esta noche.
El pichón dijo:
—Bueno.
Así que, le prestó su traje al carpintero y él se puso el traje del carpintero.
Entonces el pichón dijo:
—¡Oh, oh! su traje está muy feo, y además está roto.
Pero el carpintero insistió, y le dijo:
—Solamente por esta noche quiero usar su traje y mañana se lo devuelvo. Ya me voy porque es hora de irme al baile. Yo soy el encargado. Yo soy quien toca la caja.

Así que, el carpintero se fue y el pichón se quedó allí esa noche.

Al día siguiente el pichón estuvo esperando el regreso del pájaro carpintero. Esperó mucho tiempo, pero el carpintero no apareció. Entonces el pichón se puso a llorar a gritos porque tenía hambre y no podía ir a buscar su comida, pues el traje que llevaba puesto estaba roto y le daba pena que lo vieran así. Por eso se quedó allí mismo y lloró toda la noche, porque el carpintero no regresó nunca con su traje.

Así fue como el pichón aprendió que nunca es bueno prestar cosas a las personas, sin antes conocerlas bien.
Así es como termina este cuento.

1.

Nombre de la escuela:
Escuela Secundaria Estatal "Ricardo Flores Magón"

Estado: Durango
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2.

Nombre de la escuela:
Escuela Primaria Leona Vicario

Estado: Tamaulipas
E-mail: retam67@prodigy.net.mx