P
U
b
l
i
c
a
c
i
o
n
e
s

Es un ave de singular belleza; tiene un aspecto delgado, de tintes elegantes en los que predomina el verde -oliváceo, el turquesa y el rojo oscuro u ocre rojizo. Su larga cola tiene las timoneras centrales muy alargadas, desnudas y terminadas en una larga paleta, ondea como un péndulo y tiene una insólita movilidad.

 

Al Pájaro Toh le gusta la humedad de los pozos y cenotes que hay en nuestro bello Estado, Yucatán. Lo podemos encontrar en lugares con poca luz y frescos, lo mismo que las ruinas mayas, donde les agrada posarse.

El pájaro Toh (vocablo maya que significa reloj), es llamado así por la larga pluma que hace de cola y que, cuando está posado, mueve rítmicamente a manera de péndulo.

Es frecuente verlo en las cercanías de Mérida, por ejemplo en Dzibichaltún (zona arqueológica), donde gusta posarse en las salientes de las construcciones mayas.

Es una especie rara, por lo que la fragilidad de su existencia depende, como en todos los casos, de la conciencia del hombre de que vivimos en un mundo compartido donde suelo, agua, aire y vegetación pertenecen a todas las especies que utilizan esos recursos para sobrevivir.

 

Son animales ovíparos. El periodo de incubación dura entre 15 y 19 días, intervalo entre la puesta del último huevo y el nacimiento del último pollito. Alimentan constantemente a las crías durante los primeros tres o cuatro días, y luego solamente lo hacen por las mañanas dejándolos sin atención en las noches. Macho y hembra comparten la tarea de la incubación. Los polluelos nacen desnudos, son de color rosa y tienen poco coordinación.

Sin nada que lo perturbe, el pájaro Toh se mueve de un lado a otro, en incesante compás. Son solitarios o forman parejas. Es territorial y tranquilo, permanece quieto por largos periodos de tiempo y vocaliza a menudo con reclamos graves y profundos.