La guerra de las especies

1.

Había una vez patos y castores, pero no ornitorrincos, en el lago más grande de todo el mundo.  A los patos no les gustaban los castores, y a todos los castores no les gustaban los patos. Fue un período muy violento entre ellos.

Un día, los patos derrotaron a los castores en una batalla porque los patos usaron sus alas para volar y los bombardearon. Al día siguiente, los castores atacaron la casa de los patos con sus colas anchas. Al finalizar, ninguno estaba contento porque nadie había ganado la guerra y muchos habían muerto. El rey de los patos y el rey de los castores se entrevistaron para hablar sobre la guerra. El rey de los patos dijo que ellos querían la tecnología de los castores, puesto que era una estrategia buena para construir edificios con madera. El rey de los castores dijo que lo que ellos querían de los patos era su tecnología para nadar rápido.

Después de muchas horas, los dos reyes decidieron crear un animal que tuviera las características para construir edificios y nadar rápido. Este animal tenía una cola ancha y pies palmeados. Lo llamaron ornitorrinco y éste prestaba ayuda tanto a los patos como a los castores. Construyó muchos edificios para los patos y realizó todas las tareas que exigían nadar rápido para los castores. Tanto los patos como los castores quedaron contentos y la guerra por fin terminó.


2.

Los dos amigos


Había una vez un ornitorrinco llamado Flupi, que vivía en un hermoso río australiano. Flupi era muy inteligente ya que aprendió a cazar solo sus alimentos. Era también un animal tímido que comía moluscos, gusanos e insectos pequeños; medía entre 30 y 45 cm. y poseía el don de percibir a un lombriz a 20 cm. de distancia, gracias a su gran pico.

Flupi tenía un gran amigo llamado Eduardo, un niño que vivía cerca del río y que siempre le hablaba. Ellos siempre jugaban muy a gusto, hasta que un día unos cazadores mataron a Flupi para llevarle la piel al rey.

Eduardo se puso muy triste, pero afortunadamente Flupi había dejado un huevo, el cual fue creciendo con el paso del tiempo. El hijo de Flupi era igual de inteligente que su mamá y tenía las mismas características que ella.

Eduardo le puso el nombre de Flipi, y con el tiempo fue muy conocido en todo el mundo como el ornitorrinco gemelo de su propia madre. Todos los turistas le daban de comer y le sacaban muchas fotos, así que Flipi fue muy feliz por siempre.


3.

Hace algún tiempo, en el sureste de Australia, vivía una feliz pareja de ancianos. Un día encontraron dos huevos cerca del lago, entonces los pusieron a incubar, y después de varias semanas se sorprendieron al ver que cerca de su casa había una linda pareja de animales con características muy raras. ¡Aquellos huevos que habían encontrado eran de un ornitorrinco!


1.
Nombre de la escuela:
Esc. Prim. Julián Gascón Mercado

Estado: Nayarit
E-mail: escprimjgm@hotmail.com


2.
Nombre de la escuela: Esc. Prim. Aquiles Serdán

Estado: Hidalgo
E-mail: microchips@orbis.org.mx


3.
Nombre de la escuela:
Esc. Sec. Tec. # 84 "Belisario Domínguez Palencia"

Estado: Distrito Federal
E-mail: est84m@yahoo.com.mx