| LA LEYENDA DEL MURCIÉLAGO |
|---|
| 2. Si eres de esas personas que más de una vez se han quedado maravilladas observando la belleza de una mariposa o los colores de un pavo real, te sorprenderá saber que esa belleza no es más que la sombra de lo que una vez fue el murciélago: el ave más bella de la creación. Aunque de esto hace tanto tiempo que ni los más viejos lo recuerdan, ni siquiera los abuelos de los más viejos tendrían esa imagen. Sólo buscando entre los manuscritos antiquísimos conservados en viejas bibliotecas encontrarás referencias a la historia que aquí se cuenta. El murciélago al principio era tal y como
lo conocemos hoy, y se llamaba biguidibela (biguidi = mariposa y bela
= carne; el nombre venía a significar algo así como
mariposa desnuda). Cuando acabó su recorrido, el murciélago ya tenía un gran número de plumas que envolvían su cuerpo. Consciente de su belleza, volaba y volaba orgulloso de que los pájaros paraban su vuelo para admirarle. El murciélago agitaba sus alas ahora emplumadas, aleteando feliz y con cierto aire de prepotencia. Era tanto su orgullo que la humildad quedó sin lugar en nuestro murciélago, que cada vez se tornaba más ofensivo con las aves. Con su continuo pavoneo, hacía sentirse chiquitos a cuantos estaban a su lado, sin importar las cualidades que ellos tuvieran. Así que el Creador, viendo que el murciélago no se contentaba con disfrutar de sus nuevas plumas, sino que las usaba para humillar a los demás, le pidió que subiera al cielo, donde también se pavoneó y aleteó feliz. Aleteó y aleteó mientras sus plumas se desprendían una a una, descubriéndose de nuevo desnudo como al principio. Durante todo el día llovieron plumas del cielo, y desde entonces nuestro murciélago ha permanecido desnudo, retirándose a vivir en cuevas y olvidando su sentido de la vista para no tener que recordar todos los colores que una vez tuvo y perdió. |
2. Nombre de la escuela: Esc. Sec. Gral. No 6.Maestro Moisés Sáenz Garza |
| Estado: Baja California |
| E-mail: secgral6@telnor.net |