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Es un animal de gran altura. El macho puede alcanzar los 5 metros, por lo que es considerado como el más alto de cuantos existen.

Como la mayoría de los mamíferos, tiene sólo 7 vértebras cervicales, que son muy alargadas para sostener su cuello largo y musculoso.

 

Cuando la cabeza está erguida, la sangre procedente de la arteria carótida interna pasa al retículo, que mantendrá el riego sanguíneo del cerebro.

 

 

 

Las jirafas fueron cazadas para conseguir su piel gruesa y resistente.

Hembras y machos están provistos de dos o cuatro cuernos cortos, romos y cubiertos de piel.

La comunicación entre estos animales se realiza mediante la emisión de gemidos y de otros sonidos de notas muy bajas.

 

Las jirafas no migran durante las estaciones secas, pues consiguen su alimento y la mayor parte del agua que necesitan de las hojas de acacias.

En la actualidad es una especie protegida, pero que está fuera de peligro.

 

Dos jirafas se ponen una al lado de la otra, se pegan cabezazos girando el cuello lentamente pero con fuerza.

 

Las jirafas tienen el sentido del oído y del olfato excelentes, así como una vista muy desarrollada.

Habita en zonas boscosas con claros. Se desplazan con facilidad sobre un terreno seco y duro.

 

Los jóvenes alcanzan la madurez sexual a la edad de 4 años.

 

Habita en las regiones secas y con arbolado disperso, situadas al sur del desierto del Sahara.

A medida que la jirafa crece, su color se hace más obscuro. Cada animal posee su propio diseño de manchas.

 

Pueden pasar más de un mes sin beber agua.

Este animal es muy pacífico, pero al sentirse agredido es muy agresivo.

 

Se reúnen en rebaños poco organizados, con un número de miembros entre dos y diez, a los que con frecuencia se les unen o separan otros individuos.

El pelaje ostenta manchas de pelos de color castaño obscuro más o menos grandes, situadas sobre un fondo de color crema, lo que constituye un camuflaje perfecto entre el conjunto de luces y sombras típico de las enramadas.

 

En la época de celo, los machos compiten por las hembras dándose topetazos entre ellos con sus cabezas y sus pesados cuellos.

La lengua es larga (llega a medir hasta 40 cm. de longitud) y flexible; la utilizan junto con el labio superior para arrancar las hojas de las ramas más altas de las acacias, que constituyen uno de sus alimentos principales.