CUENTO DEL ESCORPIÓN NEGRO

Había una vez, un Heloderma muy enojón que siempre estaba encerrado en su cueva y nunca salía, sólo miraba televisión y comía patatas fritas. Un día muy soleado decidió salir a darse un chapuzón en el agua, y de repente, unos niños se le acercaron y le preguntaron:

- señor, ¿nos llevaría de día de campo?
y el señor les dijo: - ¿y por qué no los lleva su mamá?
y los niños Helodermas le contestaron: - es que nuestra mamita está enferma y no nos puede llevar
el señor respondió: -bueno, los llevo, pero recuerden que cuando volvamos me darán patatas fritas con salsa
Y así emprendieron la marcha hacia el campo, y cuando llegaron desenvolvieron los huevos y las aves pequeñas encerradas en unas jaulas. Ya pasado mucho tiempo de jugar y divertirse, el señor Heloderma seguía muy molesto porque dejó su televisión y no se dio su chapuzón y tenía mucho calor. El señor dijo: - ¡a comer porque ya me quiero ir!, y los niños se acercaron a comer, cuando de pronto uno de ellos preguntó:
- ¿dónde consiguió estos huevos que están muy ricos?
Y él contestó: -los agarré de un árbol que está en el parque
El niño suspiró y dijo: -ummmmm, qué rica comida, pero ya estoy cansado, vamos mejor a casa-
El Heloderma adulto respondió: - sí vámonos, ya quiero comer patatas fritas.
Los tres niños y el adulto emprendieron la marcha a casa. Al llegar, los tres niños Helodermas y el adulto, se encontraron con una sorpresa, ¡y allí estaba!, era la mamá de los pequeños escorpiones...
¿qué hacen con ese sujeto? - preguntó la madre
!Ah!, él, este, yo mami - los escorpionsitos se quedaron paralizados y se escondieron detrás del escorpión adulto
Ajá! -dice la mamá- lo sospeché, está robando a mis bebé, eh!; el escorpión se quedó con cara de ¿what? y dijo: - no señora, yo los llevé de día de campo; entonces, la señora escorpión no lo dejó hablar más y le empezó a decir cosas y cosas...
- ¿y piensa que yo le voy a creer?. Pues no, pero es la verdad -dice la iguana mensa-, en eso habla la madre de los iguanitos mensos:
- ahorita va a ver, por quererse llevar a mis pequeños- De pronto se oyeron varios ruidos y ¿adivinen quiénes eran?, eran unos iguanitos mensos. ¿Saben que ellos tardan de noviembre a enero para nacer y son aproximadamente de cuatro a doce huevos?

Pero volviendo a lo nuestro, la mamá fue a ver a sus pequeñitos y eran pintos; el color de los escorpiones es de café oscuro y unas manchitas de color amarillo, pero también hay de color negro, que esas son las que más se parecen a los escorpiones.

Como se habrán dado cuenta, hay dos clases de escorpiones: los pintos y los negros.

Mamá, dice uno de los niños, queremos patatas fritas
¿para qué? -dice la madre
y los niños responden: -para agradecerle al señor por llevarnos al campo
- ah bueno, ¿entonces, no los quería robar?
- no mamá, él nos hizo un favor muy grande
- ¿un favor dices?
- sí mami, nos hizo ganar una vajilla completa para el día de tu cumpleaños
¿y cómo le hicieron?- pregunta la madre
- pues verás mami, primero hicimos una apuesta
¿una apuesta?- dice la madre
sí mami, pero deja que termine... Bueno, la apuesta era de ir de día de campo con un extraño, y como ganamos, la obtuvimos
Entonces una disculpa para usted señor, y gracias niños por su regalo
No es nada mamá, pero el señor nos hizo un favor y se lo debemos regresar
Sí mami- habla otro niño- le debemos sus patatas
Y así es como todo se solucionó. El señor Heloderma fue amigo de los escorpionsitos y se dio su chapuzón.

Autor: Araceli Elías Jaramillo


Nombre de la escuela:
CEBECH. Dr. Belisario Domínguez .

Estado: Chiapas
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