Un
día un niño fue al circo para ver de qué color eran las cebras, ya que el
niño se preguntaba por qué eran de ese color. Entonces su abuelo le explicó:
"...Un día había un caballo de color blanco, muy bonito, estaba en el circo
y su dueño lo trataba muy mal. Le pegaba al caballo porque ya no lo obedecía
y porque quería a un animal color blanco con negro, para llamarlo cebra.
En aquél momento, el caballo pensó que se convertiría en cebra. Lo único
que hizo fue buscar pintura negra. Se pintó unas franjas color negro para
que el dueño lo quisiera mucho y ya no le pegara. El dueño al ver esto,
se puso muy contento y, desde entonces, el caballo es muy feliz y el dueño
del circo está muy contento porque dijo a todo el pueblo que tiene una hermosa
cebra y que ha descubierto, supuestamente, a un animal". |