El caballito azteca descontento

3.

Érase una vez un crudo día de invierno; a través de la ventana del establo y junto al pesebre lleno de paja, un caballito azteca veía caer la nieve, mientras decía:

- ¡Vaya comida que me da mi amo! Prefiero la hierba fresca -y así trascurrió todo el invierno refunfuñando-.

Pero cuando llegó la primavera y la hierba creció en abundancia, al caballo le duró poco la alegría ya que su amo cortó la hierba y posteriormente la cargó en el lomo del caballito hasta el granero.

Entonces el caballito azteca pensó:

- ¿Cuándo llegará el verano y se acabará esta hierba?

Llegó el verano y con éste el calor, pero la suerte del animal no mejoró, pues entonces cargó el trigo.

El caballito sudaba y deseaba la llegada del otoño, ya que pensaba que sería lo mejor para él.

Pasó el tiempo y llegó el otoño. Pero entonces su amo, todos los días le ponía la albarda al animal y en el campo lo cargaban más y más.

El caballito azteca iba y venía de la casa a los campos y al revés. Entonces pensó:

- El cambio de estaciones no ha mejorado mi vida, ¡ahora voy cargado de leña!... Ojalá llegue el invierno! Al menos en el invierno puedo descansar, y aunque sólo disponga de paja seca, estaré caliente en el establo, sin sudar y bien cobijado; seré feliz sin carga alguna.

Llegó el tan extrañado invierno y con él, todos los recuerdos de las anteriores penalidades, pero ahora la paja le sabía muy bien y pensaba que era bonita la vista de la nieve desde aquel establo.

Había dejado de ser un caballito azteca descontento, y ahora se sentía mejor con lo que era su vida.

El estar contentos con nuestra suerte, es el secreto de la felicidad.
3.

Nombre de la escuela: Esc. Sec. Tec. 78 "Raul Pous Ortíz "
Estado: Guerrero
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