CUENTO DEL BASILISCO

 

Había una vez una familia de iguanas que vivían en un pueblo cerca de un río; éste era gobernado por una criatura diferente: un basilisco que mantenía a todos bajo su mando.

Las iguanas deseaban hacerle frente pues era un ser malo e injusto, pero el basilisco se reía y les decía:

-mi cresta es mi corona, mi espina dorsal mi capa y mi cola es mi espada, y contra eso nada pueden hacer-.

El tiempo pasó y un día las iguanas se revelaron y decidieron ponerle fin al reinado del basilisco; pero no faltó el soplón que le avisó y éste salió de su castillo encontrándose con infinidad de iguanas que lo persiguieron hasta llegar al río, de modo que el asustado gobernante corrió y corrió sobre el agua, a todo lo que daban sus patas. Fue tanta la velocidad que alcanzó, que el basilisco se perdió en la inmensidad del río y jamás se volvió a saber nada de él.

Después de este suceso, las iguanas regresaron a sus hogares y fueron felices durante toda su vida.


Nombre de la escuela:
Prim. Urb. Mat. "Seis de Enero"
Estado: Guerrero
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