El bagre y la contaminación

Había una vez un pez llamado Bagre. Este pez de aspecto grotesco era muy popular. A pesar de no ser un pez atrayente, ni por sus colores, ni por sus formas, dado que tiene una gran boca, una enorme barba y espinas puntiagudas, poseía una gran sensibilidad.

Él formó su propia familia, vivían entre las algas y rocas que hay en el fondo del río; eran muy felices y él los protegía de animales más grandes.

Un día se dieron cuenta de que se empezó a contaminar el agua y no hicieron caso de ello, hasta que un día se enfermó uno de sus hijos llamado Sebastián, quien lamentablemente falleció a los pocos días. Él no pudo soportar ese dolor y le dijo a su familia:

- Tengo que encontrar el motivo de su fallecimiento.

Y así fue, encontró que una industria tiraba los desechos al río, y pensó:

- qué inconsciencia, no se dan cuenta que dañan nuestro hábitat.

Fue y se lo comentó a su esposa llamada Catalina, entonces los dos decidieron que tenían que abandonar su casa para salvar a sus otros hijos. Y así fue como emprendieron la marcha.

En el camino se encontraron con muchos obstáculos: animales grandes y feroces, pero al papá, que era muy valiente, no le importaba el tamaño de los animales sino proteger a su familia, por lo que enfrentaba a todos los enemigos. También les decía que se protegieran de la contaminación de la cuál ellos venían huyendo.

Y así siguieron su camino, sin percatarse de que uno de sus hijos se había distraído y perdido.

Él dijo a su esposa:

- salva a nuestros otros tres pequeños, yo iré en busca de nuestro hijito.

Y así se regresó en busca de él, hasta que lo encontró un poco inconsciente porque ya lo había alcanzado la contaminación; como pudo lo cargó y se fue con él a buscar a su familia. Conforme fue alejándose del agua contaminada, el hijo fue recuperándose, alcanzaron a su familia y así encontraron un lugar perfecto para vivir.

Un buen día los dueños de la empresa se dieron cuenta del daño que estaban ocasionando al ambiente y decidieron cerrarla para ya no contaminar el río y la costa.

Así, la familia del pez bagre vivió muy feliz.

Fin

Recuerden compañeros:

Hay que tener en cuenta que no debemos contaminar el agua, pues sólo de esta forma protegeremos a los animales marinos y a nuestro medio ambiente.

Autor:
Rolando Reyes Barrientos.
6° "C".

Nombre de la escuela: Esc. Prim. Amado L. Arechandieta
Estado: Tamaulipas
E-mail: amadolarechandieta@prodigy.net.mx