El águila solitaria

Era una vez un águila solitaria que vivía muy feliz en la sierra de Durango, todos los días volaba alto desde su nido para observar el bello paisaje y buscar algún roedor que comer. Un día, a lo lejos divisó una figura hermosa, era otra águila como ella, pero era macho, desde el primer instante se enamoraron. El águila hembra arregló su nido, le puso más ramas, lo limpió y poco a poco fue cubriendo el fondo del mismo con las plumas de ella y de su amado. Llegó el día esperado, una mañana amanecieron en el nido, dos hermosos huevos, de los cuales, nacieron los más lindos aguiluchos del mundo.

Sus padres los alimentaban con esmero, esperando el día adecuado para mostrarles aquel paraíso en el que vivían: la sierra de Durango. Día con día los sacaban a dar sus primeros saltos en la rama del alto pino real en que tenían su nido. Llegó el esperado día, los aguiluchos estaban felices, al principio tenían miedo, pero poco a poco lo fueron perdiendo hasta que finalmente se remontaron a las alturas.

"Esto queridos hijos, es el paraíso que tenemos por casa, somos responsables de cuidarlo y mantenerlo en buenas condiciones, ustedes deben aprender a respetar a cada uno de los seres vivos que se encuentran en él, sólo deben cazar aquellos animales que les sirvan de alimento y dejar libres a los que no, nuestra vida misma depende de respetar esta regla de oro" -dijo su padre.

Los aguiluchos eran muy inteligentes, aprendieron rápido la lección, pero pronto se dieron cuenta que los otros "aguiluchos" no la habían aprendido, eran unos aguiluchos extraños que se divertían rompiendo los troncos de los pequeños árboles, matando ardillas e insectos, destrozando los hongos, pero eso no era todo, sus padres hacían cosas peores, cortaban los árboles más altos, tirando muchos nidos de águilas y otros animales, dejaban las ramas abandonadas matando a otros pequeños árboles.
Esto entristeció tanto a los aguiluchos, que tuvieron que emigrar más lejos, donde el hombre no tuviera fácil acceso. Desde entonces, sólo unos cuantos han tenido la enorme dicha de observar volando alto al águila solitaria. Abriendo sus enormes y bellas alas para huir de la mirada del hombre.

¿Quieres contemplar algún día el águila solitaria?

Debes hacer algo...


Nombre de la escuela:
Escuela Secundaria Estatal "Ricardo Flores Magón"
Estado: Durango
E-mail: secdgorfm@prodigy.net.mx