LA ACAMAYA TRAVIESA
Había una vez una acamaya que vivía muy feliz con su mamá, su papá y su hermana. Ella era muy traviesa y le gustaba salirse de su casa, hasta que un día dijo:

-Hoy quiero tener una aventura.

De repente un niño la atrapó con un bote, mientras ella gritaba:

-Mamá, mamá; ¡ayúdame!

Pero la mamá no pudo ayudarla porque estaba protegiendo a su hermana. Entonces el niño la metió a una bolsa y se la llevó a su mamá para ser vendida, ya que la señora tenía un acuario en donde vendía animales.

Al llegar el niño, su madre exclamó:

-Bien hecho hijo, ahora vete a jugar.

La señora metió a la acamaya en una pecera para ser exhibida; los niños le golpeaban el vidrio y ella estaba muy asustada y angustiada. De pronto pasó una viejita y vio al animalito temeroso y dijo:

-¿Cuánto cuesta esta linda acamaya?
-$50.00 -contestó la dueña
-¡La compro! en este mismo momento. Tenga el dinero
- Disculpe, ¿dónde la atrapó? -preguntó
- En el río -contestó la señora- ¡Hay muchas!
-¡Gracias por decírmelo! exclamó la señora de edad, quien en ese momento se llevó a la acamaya y la dejó en libertad en su hogar diciéndole:

- Sé libre, anda con tu familia.

La acamaya de inmediato se impulsó en el agua en busca de ella, diciendo:

-Mamá, papá, estoy aquí con ustedes de nuevo.

La buena señora se dio a la tarea de regresar cada tarde a dar comida a la gran familia de acamayas. Se volvió querida por todas ellas, que con muchas ansias la esperaban para ser alimentadas.

Y así vivieron muy felices por siempre.

Autora: Valeria San Juan López Rodriguez.

Nombre de la escuela: Esc. Prim. Juana de Asbaje y Ramírez
Estado: Tamaulipas
E-mail: ileana_denisse_alonso@hotmail.com