| La
abeja es un insecto que vive formando colonias o colmenas,
su cuerpo está dividido en tres partes, que son: cabeza, tórax
y abdomen, libres las tres y con movimiento. La primera y
la tercera se unen al tórax, por un delgado punto de articulación.
La forma de la cabeza
es diferente según se trate, por ejemplo: La de la reina en
forma de óvalo, la de la obrera, es triangular y la del zángano
redonda.
a) En la cabeza
se encuentran los siguientes órganos:
- Antenas. Son dos, colocadas
en la frente, le sirven para orientarse y comunicarse entre
sí. Una abeja sin antenas pierde toda su capacidad de trabajo
y muere lentamente.
- Ojos. Tienen tres ojos sencillos
en la parte superior y dos más compuestos, llamados así
por que están formados por muchos ojos sencillos.
- Boca. Está formada por dos
mandíbulas y un labio superior que sirve a la abeja para
realizar los siguientes trabajos: sacar basura de la cámara
de las crías, elaborar la cera y como armas defensivas contra
sus adversarios. Dentro de la boca se encuentra la lengua
que está cubierta de pelos, la que sirve al animal para
substraer substancias azucaradas.
b) Tórax: está
formado por tres anillos o segmentos, los que a su vez están
divididos en dos partes, la superior y la inferior.
De la parte inferior de
cada una de los anillos, sale un par de patas. De la parte
superior, en el segundo anillo, sale un par de alas y, en
el tercer anillo, otro par de alas más chicas.
Patas.
Las patas delanteras son
las más cortas; en la parte media, presentan una cavidad que
forma un peine.
El segundo par de patas
es un poco más largo y llevan una cerda donde las delanteras
llevan el peine, con lo cual, desprenden el polen de los cestillos
de las patas traseras.
En el tercer par de patas
hay una cavidad llamada cestillo y una línea de pelillos que
forman la espátula. Con la espátula, la abeja se limpia el
cuerpo lleno de polen y luego cruzando las patas lo deposita
en los cestillos.
Las patas de la reina
y de los zánganos no tienen cestillos y espátulas.
Alas.
La abeja tiene dos pares
de alas, son del mismo tamaño en la reina y las obreras, en
los zánganos más anchas.
c) Abdomen. La
tercera parte del cuerpo de la abeja se llama abdomen o vientre,
en el se encuentran las glándulas que producen cera.
La reina y el zángano
no tienen glándulas cereras.
Las glándulas son órganos
que producen ciertas substancias para el funcionamiento del
cuerpo, en este caso producen cera. En la puerta del abdomen
de la reina y de las obreras, hay un aguijón que le sirve
como arma de ataque y defensa.
- Anatomía interna. Para el apicultor es importante conocer la constitución y
el funcionamiento interno de la abeja, para comprender las
actividades que ésta realiza. La abeja posee aparato digestivo,
glandular, respiratorio, circulatorio, venenífero, reproductor,
y sistema nervioso.
- Aparato Digestivo. Sirve para hacer la digestión de los alimentos. Sus partes
principales son buche y estómago. En el buche la abeja guarda
el néctar que recoge, este néctar regresa a la boca cuando
ha sido convertido en miel, o pasa al estómago cuando le va
a servir de alimentación. El estómago es donde se aprovechan
todas las substancias alimenticias que la abeja come. Las
substancias de desecho salen finalmente por el intestino delgado
y grueso al exterior.
- Aparato Glandular. Produce substancias que sirven para que el organismo funcione
bien; está compuesto de una serie de glándulas, algunas sirven
para producir la jalea real, otras producen saliva, le sirve
para facilitar la digestión, para humedecer el polen y trabajar
la cera.
- Aparato Respiratorio. Está formado por unas bolsas que se llenan de aire a través
de unas aberturas en el abdomen, por ahí mismo sale el aire
viciado.
- Aparato Circulatorio. La sangre de la abeja no tiene color y circula por todo el
cuerpo recogiendo el jugo alimenticio; la sangre circula debido
a que es bombeado por el corazón. |