Ricardo
Linares nació en la Hacienda de Santa Cruz de Tetecala, Morelos.
Cuando
tenía 5 años sus padres lo llevaron a vivir a Cuernavaca en lo que
hoy es la colonia de Tlaltenango. En ese lugar su padre le enseñó
las primeras letras y también a tocar el violín.
Cuando
Ricardo tenía 10 años de edad, su padre murió y él quedó al frente
de su familia, integrada por su madre y seis hermanas.
En
1877 a la edad de 12 años ingresó como meritorio al Registro Civil
de Cuernavaca. En esa época la sede del gobierno municipal de la capital
del Estado era el Palacio de Cortés.
A
los 18 años empezó a prestar sus servicios en el magisterio como director
de la Escuela del Barrio de Tlaltenango. Debido a su gran inclinación
por la música, formó una orquesta de señoritas en la cual participaban
sus hermanas.
En
1882 don Ricardo fue ascendido en el Ayuntamiento de Cuernavaca a
la categoría de empleado y, posteriormente, fue nombrado secretario
del Registro Civil. En 1899 en cooperación con el sacerdote Miguel
María Vélez formó una banda musical con los vecinos de El Calvario
(antiguo barrio de Cuernavaca) y donó todos los instrumentos. Su inclinación
por la música lo relacionó con el maestro Manuel León, autor de la
marcha "Morelense".
En
1914 las tropas zapatistas tomaron la ciudad de Cuernavaca. La oficina
del Registro Civil, al frente de la cual continuaba don Ricardo, fue
ocupada por elementos revolucionarios obligando a Linares a entregar
la oficina bajo su cuidado donde Linares manifestó a los zapatistas
que su labor beneficiaba a todos y no perjudicaba a nadie. Algunos
de los revolucionarios se irritaron por las palabras del funcionario
y amenazaron con quemar el Palacio Municipal, comenzando con la oficina
del Registro Civil. El señor Linares no se rindió ante semejante amenaza
y, ocasionó que cinco revolucionarios lo sacaran de su oficina y lo
llevará al patio del Palacio Municipal donde sería asesinado. En forma
providencial llegó un jefe zapatista que en su infancia había sido
alumno del profesor Linares, e impidió que éste fuera fusilado. El
mismo jefe ofreció plenas garantías de que la sede del gobierno municipal
y el archivo del registro civil serían respetados.
Fue
así como, durante la ocupación de Cuernavaca, Ricardo Linares continuó
expidiendo actas de nacimiento, matrimonio y defunción. Sin embargo,
al recrudecerse la lucha revolucionaria fue casi imposible que la
oficina del registro civil continuara funcionando. Don Ricardo Linares
recogió todos los libros del archivo, los introdujo en grandes cajas
y los enterró; a petición del propio Linares y con apoyo de oficiales
del ejército carrancista trasladaron las cajas a la ciudad de México
en donde los conservó por un tiempo y en 1919, solicitó al secretario
de gobernación su colaboración para reubicar los libros del Registro
Civil de Cuernavaca desde la capital del país a la capital de Morelos.
Durante
más de 25 años fue regidor del Ayuntamiento de Cuernavaca sin ganar
un solo centavo.
Fue
declarado hijo preclaro y benefactor de Cuernavaca, concediéndole
una medalla de oro con una inscripción que señalaba "Honor, a
quien honor merece".
El
28 de diciembre de 1951 el presidente municipal Luis Flores Sobral,
puso el nombre de Ricardo Linares a la antigua calle de Alpuche, calle
que don Ricardo cruzaba cuatro veces al día para ir a su trabajo.
Falleció
en un accidente a bordo de su automóvil cuando se dirigía a su trabajo.
Su cuerpo fue velado en el salón de cabildos del Ayuntamiento de Cuernavaca.