Rafael
Reyes nació en Apatzingán, Michoacán, el 4 de febrero de 1873; sus padres
fueron: el señor Rafael Reyes y la señora Ramona Núñez, fue el menor
de sus hermanos Manuel y María Dolores. Quedó huérfano a muy temprana
edad por lo que tuvo que ir a vivir con su tía, María Dolores Reyes
de Rentería.
Realizó
su instrucción primaria en su ciudad natal, en 1887 ingresó al Colegio
de San Nicolás de Hidalgo para cursar sus estudios secundarios, preparatorianos
y los profesionales de Jurisprudencia; obtuvo el título de Abogado a
fines de 1899, concluidos de forma brillante, en todas sus materias
alcanzó calificaciones supremas. La impactante personalidad y el carisma
que sólo los grandes espíritus poseen se pudo apreciar en Rafael Reyes
Núñez desde que era estudiante, modelo de seriedad, aplicación y buenas
costumbres; su brillantez fue tan notoria que antes de terminar su carrera
era ya catedrático de Lengua Castellana y Prefecto de estudios en el
Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo. Su ideología
y su don de líder, lo hicieron figurar en la filas de la oposición contra
el gobierno del General Díaz.
Fue
tal su convicción de libertad y justicia que en la velada celebrada
el 14 de septiembre de 1899 en el Teatro Ocampo de Morelia, ante la
presencia del Gobernador del Estado Don Aristeo Mercado y de los principales
y más altos funcionarios de la Administración Pública, pronunció un
candente discurso de protesta contra la dictadura, señalando con índice
de fuego las lacras de esa administración y describiendo con trágicos,
pero reales colores, la vida de miseria, atraso y esclavitud en la que
se desenvolvía el proletariado nacional; dijo verdades enormes ante
los rostros perplejos de los políticos y de los ricos, con beneplácito
de la juventud y del pueblo que también lo escuchaba; su discurso despertó
los ímpetus adormecidos, quienes empezaron a lanzar en pleno teatro,
mueras al Presidente Díaz y al Gobernador Mercado. No conformes con
esto, salieron a la calle en tumultuosa manifestación antigobiernista
que, acompañada por grupos compactos del pueblo, recorrió las principales
avenidas de la ciudad, dando como única solución a todos esos males
de la mayoría de los mexicanos, la Revolución. Su discurso fue inusitado
y sorprendente, provocó el aplauso de los hombres de pensamiento liberal
y la fuerza y represión de las autoridades.
El
Gobernador Mercado se indignó tanto, que dictó la orden de que Reyes
fuera consignado al servicio de las armas como soldado raso. La orden
del Gobernador produjo inquietud y preocupación entre los profesores
y alumnos del Colegio de San Nicolás, los que en forma organizada y
firme hicieron acto de presencia ante el Gobernador para que se evitara
tan drástica medida. Por fortuna se logró que el funcionario comprendiera
que el cumplimiento de su orden traería incalculables consecuencias
ante la opinión pública, por lo que tal orden no llegó a cumplirse;
pero Rafael Reyes fue catalogado como enemigo del régimen.
En
los albores del siglo XX, siendo un abogado recién titulado, se trasladó
a vivir a La Piedad, Michoacán.
El
24 de noviembre de 1903 en la Villa de Tanhuato, contrajo nupcias con
Margarita Hernández Rodríguez formando una hermosa y ejemplar familia
con sus hijos: Margarita, Rafael, María Dolores, Carlos, María Socorro,
María de la Luz, Alfonso, Raúl, Ana María, María Guadalupe y Federico.
En
1908 fundó el Partido Demócrata en La Piedad, agrupando a su alrededor,
hombres de ideas liberales, entre los que destacó el Profr. J. Jesús
Romero Flores con quienes luchó valiente e incansablemente contra el
régimen Mercadista.
En
1909 fundó el Instituto Hidalgo, centro docente de enseñanza libre para
empleados y obreros y en 1910, el periódico el Germen Democrático, que
le permitió ponerse en comunicación con el Partido Antirreeleccionista,
del que formaba parte Madero.
Su
recia personalidad y su firme convicción de la justicia y libertad,
le permitieron ocupar cargos públicos; fue Diputado al Congreso de la
Unión por el Distrito de La Piedad en la Cámara Maderista en el año
de 912. Al disolverse la Cámara, volvió a La Piedad y se dedicó a defender
a los ciudadanos que eran perseguidos por los esbirros de Huerta.
En
1917 fue postulado como Senador por el Estado de Michoacán a la XXVII
Legislatura del Congreso de la Unión, siendo presidente don Venustiano
Carranza.
Al
regresar a La Piedad, a la que consideraba y amaba como su tierra natal,
fundó una Academia para señoritas y el Círculo Literario Austacio Zepeda,
ahí se congregaron los amantes de las bellas artes a los que estimulaba
con su palabra y su ejemplo, escribiéndoles bellos cuentos y prosas.
Fue un prosista atildado, conciso y elegante, formó parte de las redacciones
de las revistas Crisantema y Myosotis, en sus cuentos se reveló como
un narrador ameno y sugestivo.
En 1928 ayudó a conseguir de la SEP, el permiso para una escuela particular.
Y diez años después apoyó a la Maestra Normalista Cucha Díaz para que
pudiera abrir su escuela. Realizó todos los trámites a la Madre Lucrecia
para que empezara a funcionar en esta ciudad el Colegio Juana de Asbaje.
Algunos
pueblos y rancherías de los alrededores de La Piedad tuvieron escuela
gracias al espíritu indomable del Lic. Rafael Reyes; ya que este gran
hombre destacó en la política, pero también fue un altruista consumado
que no se conformaba solamente con conseguir el permiso para que funcionaran
las escuelas en aquella época tan difícil de nuestra nación, sino que
además se encargaba de conseguir gises, pizarrones, cuadernos, lápices
y en compañía de su hija Ana María salía a repartir dicho material.
Sin embargo, no estaba contento aún con la obra de su vida, él quería
más para la superación de la juventud y se dedicó, en cuerpo y alma,
a luchar para que en La Piedad hubiera una escuela secundaria.
Su
sueño se hizo realidad el 12 de septiembre de 1941, pero por desgracia,
él ya no estaba para regocijarse con esta gran noticia. La voz del pueblo
como un reconocimiento a su lucha en bien de la educación y a su ejemplar
vida, determinó que la escuela recién fundada llevara el nombre de Esc.
Sec. Fed. "Lic. Rafael Reyes".
El
Lic. Rafael Reyes falleció el 28 de noviembre de 1940. A ese espíritu
fuerte, recto e inquebrantable, sólo la muerte de su amada esposa lo
pudo minar; pero aún en los últimos días de su vida, dejó muestra de
su valentía al escribir de su puño y letra lo siguiente: "Sentí que
una racha fría pasó suspirando por mi frente y que la tranquilidad me
invitó a bajar al sepulcro. ¡Qué dulce sueño dormiré lejos de las
miseria humanas habiendo ofrendado mi último aliento a mi esposa, a
mis hijos, a mis amigos y a Dios!" Firmado y fechado en La Piedad,
Michoacán, el 27 de noviembre de 1940.
El
Lic. Rafael Reyes Núñez con su muerte cerró un ciclo de la cultura piedadense,
pero su ejemplo será eterno, ya que como él mismo lo expresó en el discurso
que pronunció el día 12 de mayo de 1940 en el IV Centenario del Colegio
de San Nicolás: "¿Qué ambicionamos para nuestro México grande y bello?
Millares de soles de libertad encendidos en el firmamento, y en cada
sol un augurio de progreso y civilización."
Un
hombre que piensa y siente como él, no puede morir; estará siempre presente,
porque el verdadero sepulcro de los muertos, es el corazón de los vivos.