Nació
el 23 de mayo de 1890, en la villa de Mocorito, Sinaloa. Fue hijo primogénito
de Pedro Buelna Pérez y de Marcelina Tenorio de Buelna, cuya
familia no tuvo apremios económicos. Su padre, fue agricultor
y gambusino y era hermano del licenciado Eustaquio Buelna, historiador
y exgobernador del Estado. Cuando tenía 8 años, inició
sus estudios en la escuela primaria Licenciado Benito Juárez,
la única que había en su pueblo, cuyo edificio todavía
se conserva frente a la iglesia y plazuela.
A
temprana edad dio a conocer a manera de juego una hoja que llamó
El Diminuto, donde plasmó sus primeros versos y su vocación
por el liderazgo estudiantil. Siempre era el escogido por el profesor
De la Mora para reunir y formar a los alumnos. Su simpatía aunada
a su inteligencia, lo convirtieron en un líder natural. Buelna
recibía elogiosos comentarios de sus padres, familiares, maestros
y vecinos, quienes entonces le vaticinaban un futuro promisorio dentro
de la política o la abogacía, o tal vez en las letras,
tan socorridas entonces por jóvenes de la clase media.
Los
estudios secundarios los inició en Culiacán en el Colegio
Civil Rosales, el primero de enero de 1907. Se destacó como una
de los estudiantes mas aventajados, e hizo sus ensayos profesionales
en el periodismo, enviando pequeñas producciones literarias y
después artículos de debate a El Correo de la tarde,
que se publicaba en Mazatlán. En su época estudiantil
Rafael Buelna Tenorio demostró tener un espíritu audaz,
inquieto, decidido y temerario; era lampiño, menudo de cuerpo,
de fácil y persuasiva palabra.
Fue
expulsado del Colegio Civil Rosales el 24 de junio de 1909, debido a
que encabezó una manifestación política por las
calles de Culiacán y condujo un movimiento de insubordinación
de los jóvenes estudiantiles internos del plantel la noche del
23 de junio. Se fue a Mazatlán y de ahí radicó
en Guadalajara con el fin de continuar sus estudios.
Fue
periodista en La Gacela, de Guadalajara, de 1909 a 1910. Durante
el breve movimiento armado maderista, Rafael Buelna participó
en algunas escaramuzas y combates en el territorio de Tepic, militando
al lado de Martín Espinoza. Participó en la campaña
de 1913 contra el general Victoriano Huerta y recibió el grado
de General Brigadier el 26 de diciembre de 1913, en Hermosillo, Sonora,
firmado por el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista Don
Venustiano Carranza.
El
10 de noviembre de 1914, el general de brigada Eulalio Gutiérrez,
Presidente de la República nombrado por la Soberana Convención
de Aguascalientes, le reconoció el grado de General de Brigada,
al cual fue ascendido días antes por instrucciones de Venustiano
Carranza. En esa ocasión, también fue designado Jefe de
la División de Occidente, con operaciones militares en Sinaloa,
Tepic y Jalisco. Después del rompimiento en la Convención
de Aguascalientes, entre los grupos carrancistas y villistas, militó
con éstos últimos, siguiendo a su amigo Felipe Riveros.
El General Rafael Buelna había peleado en muchas batallas de
las que había salido vencedor. Derrotó en dos ocasiones
a Juan Carrasco y venció también al general Lázaro
Cárdenas del Río. En cierta ocasión envió
a su hermano, licenciado Miguel Buelna, a exigirle armas y municiones
a Francisco Villa para sostener la plaza de Tepic y combatir contra
el general Ramón F. Iturbe. En vez de recibir armas Doroteo Arango
Quiñónez -alias Francisco Villa-, le exigió que
permaneciera en Durango, Buelna lo desobedeció y se fue a Chihuahua,
en un abierto desafío; por este desacato Villa ordenó
su fusilamiento, pero Buelna logró llegar hasta los Estados Unidos
para reunirse con su familia.
Había
contraído matrimonio civil y religioso el 11 de agosto de 1915
en Ahuacatlán, Nayarit, con Luisa Sarría Escudero, a un
mes de abandonar las fuerzas villistas y de irse al destierro voluntario.
De Estados Unidos pasó a la Habana, Cuba. Regresó a México
hasta 1919, empleándose como administrador de Rastros y mercados.
Un año más tarde se enfrentó a la candidatura de
Obregón, quien al terminar su periodo promocionó a Calles
como sucesor a la presidencia del país. En 1923, Buelna se afilió
a una rebelión de generales a favor del candidato presidencial
Adolfo de la Huerta y en contra de Obregón y Calles.
En
defensa del delahuertismo, perdió la vida durante la toma de
la plaza de Morelia, el 23 de enero de 1924. Siendo Presidente de la
República, el general Lázaro Cárdenas, dispuso
el traslado de sus restos desde el panteón civil de Morelia a
Culiacán en septiembre de 1935. En 1954, la Federación
de Estudiantes Universitarios Sinaloenses, (FEUS) para honrar su memoria
fijó una placa de bronce a la entrada de su oficina ubicada en
el primer descanso de las escaleras del edificio central de la Universidad
Autónoma de Sinaloa y sobre ella se lee el siguiente mensaje:
"Un Granito de Oro" desprendido de las vetas del ideal
revolucionario.
Conclusión:
El Congreso del Estado lo declaró
Hijo Predilecto de Sinaloa, según decreto 198, publicado en el
Periódico Oficial número 10 de 22 de enero de 1974. El
año de 1990 fue nominado Año Rafael Buelna Tenorio, de
acuerdo al decreto número 42, publicado en el Periódico
Oficial número 30 del 9 marzo de 1990. Una calle y una escuela
primaria de la capital llevan su nombre; así como el aeropuerto
internacional de Mazatlán.