Conocido
como "El Payo del Rosario", Pablo Villavicencio nació
el 28 de agosto de 1796 en el mineral de Nuestra Señora del Rosario
(Sinaloa). Hijo de Pedro Villavicencio y de Gertrudis González;
su infancia y adolescencia transcurrió en la pobreza. De joven
participó con la columna insurgente de José María
González Hermosillo, quien llegó al mineral rosarense
comisionado por el cura Miguel Hidalgo para insurreccionar a favor de
la independencia esta región del noroeste en 1811.
Este
movimiento arrojó una victoria de los insurgentes en ese mineral,
pero luego fue derrotado contundentemente por las tropas realistas del
gobierno de Alejo García Conde en un combate verificado en San
Ignacio, donde Villavicencio producto de la refriega quedó cojo.
Años más tarde llegó a México (1822); antes
había vivido en Guadalajara, Valladolid, Guanajuato, Salamanca,
Toluca y Tlalpan. En la capital del país se dio a conocer en
los círculos intelectuales, políticos, económicos
y sociales, donde hizo entrañable amistad con Joaquín
Fernández de Lizardi, maestro y guía de la novela costumbrista
liberal de la época, que hizo famoso con el seudónimo
de "El Pensador Mexicano".
Durante
enero de 1825, Pablo de Villavicencio se manifestó públicamente
en contra del obispo de Sonora (radicado en Culiacán) fray Bernardo
del Espíritu Santo, por defender éste intransigentemente
la monarquía y condenar la lucha de los liberales insurgentes,
las cuales estaban encabezadas en ideas polémicas por Fernández
de Lizardi, Rafael Dávila, Francisco Ibar, Luis Espino y Villavicencio,
quien fue un prolífico y agudo escritor político que arremetió
contra todos los que él consideró enemigos de la patria,
quien se hacía notar por la virulencia de sus escritos.
Se
calcula que escribió unos 624 folletos, artículos y hojas
sueltas, de los cuales se conocen 208, todos con una clara expresión
de su pensamiento liberal y en los cuales usó como seudónimo
"El Payo del Rosario"; por su actividad periodística
de ataques escritos contra los abusos de las autoridades religiosas
y militares fue constantemente perseguido y encarcelado, pero al ser
puesto en libertad volvió a atacar a los conservadores.
A
partir de 1828, defendió la unión de Sinaloa en el Estado
Interno de Occidente. El activismo periodístico del Payo
le generó una serie enemistad con el presidente Anastasio Bustamante,
por lo que el gobernador de Toluca Lorenzo de Zavala, tuvo que darle
refugio en esa ciudad al ser perseguido por fuerzas del gobierno central.
Cuando las fuerzas federales bustamantistas atacaron la ciudad de Toluca,
el escritor murió asesinado el 5 de diciembre 1832. Sobre su
muerte existen conjeturas de que fue hábilmente entregado a sus
enemigos.
Conclusión:
El
Payo es reconocido como un gran escritor crítico, de combate
e ideológico. Es uno de los precursores del liberalismo en México.
Un magnífico Teatro lleva su nombre en la ciudad de Culiacán,
Sinaloa.
"Villavicencio
sembró la semilla del liberalismo, el Dr. Mora la cultivó
y Juárez la cosechó"