Hijo
legítimo de José de la Cruz Díaz y Petrona Morí, abuelos paternos
Manuel José Díaz y María Catarina Orozco; Maternos Mariano Morí
y Teda Cortés.
Aprendió
las letras en la escuela pública en 1843.
Nacido
en Oaxaca en 1830, desde muy joven sintió una enorme admiración
por Benito Juárez, de quien sería firme partidario durante muchos
años. Por su influencia abandonó la carrera eclesiástica y paso
a la universidad a estudiar leyes, pero se decidió a ingresar en
el ejército con motivo del pronunciamiento contra el presidente
Santa Anna por su impuesta reelección.
Parece
ser que destacó en sus estudios y que a los 19 años era ya auxiliar
de la cátedra de latín; en esa época sostuvo a su familia y se pagó
los estudios con el dinero que conseguía dando conferencias. Una
vez en el ejército, luchó primero contra los Estados Unidos, luego
contra los franceses y más tarde contra el emperador Maximiliano,
tres guerras en las que tuvo ocasión de dar pruebas de enorme arrojo
y valentía, de modo que con poco más de treinta años ya se había
convertido en un glorioso general.
En
1871 formó el Partido Porfirista para denunciar el abuso de poder
de Juárez, dando un nuevo giro a su ambición personal y orientándola
hacia la obtención del poder político. No obstante, fue Sebastián
Lerdo de Tejada el que accedió a la presidencia cuando Juárez falleció
de un ataque al corazón el año siguiente. Porfirio Díaz secundó
su estrategia y rindió servicios como diputado por Oaxaca durante
algún tiempo y luego se retiró a la vida privada, pero cuando supo
que Lerdo pretendía presentarse a la reelección, lo combatió y ocupó
él mismo la presidencia el 26 de noviembre de 1876.
La
legalidad se restableció cuando salió elegido por el Congreso como
presidente constitucional el 5 de mayo de 1877.
Durante
su primer mandato reformó la Constitución para imponer, según había
defendido siempre, la no-reelección de los presidentes, y congruente
con sus ideas, en 1880 cedió el gobierno de la nación al general
Manuel González, quien ocupó el poder hasta 1884, Pero Porfirio
Díaz volvió para quedarse hasta ¡1911! Unido a Juárez, participó
destacadamente en la revuelta de Ayutla (1858-1860) y la lucha contra
la invasión francesa (1862-1867). Se alistó en el ejército participando
en tres guerras:
1.-
La Mexicano Estadounidense
2.-
La Guerra de Reforma.
3.-
Contra Maximiliano I, Archiduque de Austria.
Figura
autoritaria que impuso la paz a sangre y fuego en México durante
décadas. El general Profirió Díaz permaneció al ala militarista
del Partido Liberal y nadie como él mismo, supo dar cuenta de las
vanas esperanzas y de la miseria efectiva de su ejército al frente
de la nación; cuando lo definió como una política patriarcal, guiando
y restringiendo las tendencias populares, en el convencimiento de
que una paz forzosa permitirá fomentar la educación, la industria
y el comercio. Este despotismo ilustrado, que sólo satisfizo de
hecho la parte más autoritaria y represiva del programa, fue llevado
a cabo por un hombre a quien sus más insidiosos enemigos negaban
la más mínima ilustración. Aunque otros datos parezcan confirmar
su evidente formación intelectual y una sincera y aunque tal vez
más enfocada preocupación por el desarrollo de su país.
En
cualquier caso, la contradicción más flagrante de la trayectoria
biográfica de Profirió Díaz consiste en la paradoja que ingresó
en la vida política, tras una brillante carrera militar, enfrentándose
a Benito Juárez y defendiendo el principio de no-reelección presidencial,
pero él mismo, cuarenta años después, exasperó a los más pacientes
y desató una revolución en su país al intentar ser reelegido por
séptima vez.
Los
defensores de esta figura histórica, de este hombre voluminoso y
ojos altivos, hablan de la paz y el progreso, en las comunicaciones,
por ejemplo: ¿Qué trajo a su país? Señalan que mantuvo espléndidas
relaciones diplomáticas con Francia y reanudó las de Austria. Incluso
recuerdan admirados el hecho notable de que sobre su marcial guerrera
luciese condecoraciones de casi todos los países de Europa. Pero
otros muchos, su política se caracterizó por la violenta y sanguinaria
represión de los descontentos, por reducir las instituciones liberales
a puro formulismo y por la instauración de una férrea dictadura
que, aparte de satisfacer a los sectores más privilegiados de la
sociedad mexicana, beneficiaba mayormente a los inversionistas extranjeros,
pues pagó religiosamente la deuda externa y permitió que los capitales
foráneos, principalmente estadounidenses, se hicieran con el petróleo
y con la red ferroviaria, que alcanzaba una extensión de 24,000
kilómetros.
Así
mismo, despojó sistemáticamente de sus tierras a los campesinos
indígenas a favor de los grandes latifundios, desarrolló la industria
textil con capital francés y español y favoreció el establecimiento
de poderosas instituciones financieras francesas.
Esta
actitud suponía volver la espalda a la desmedrada burguesía nacional,
en situación angustiosa a la pequeña burguesía y a la población
campesina. Naturalmente, los brotes de indignación social iban en
aumento y la mano dura se convirtió en la primera y última razón.
Aquel sable que tan notablemente se había puesto al servicio de
la patria, acabó asiendo molinetes patéticos, dando crueles palos
de ciego; como cuando un tal Arnaulfo Arroyo atentó contra la vida
del presidente en 1898: fracasado su intento, Arroyo fue detenido
y asesinado por la policía aquella misma noche. Por último, la sublevación
de Francisco I. Madero, a quien se unió Emiliano Zapata, motivó
que Porfirio Díaz eligiera el camino del exilio y se trasladara
a París donde murió en 1915.
Porfirio
Díaz gobernó México despóticamente durante 44 años hasta que lo
derrocó la Revolución.
1830
15 de septiembre nace en Oaxaca (México)
1849
Abandona la Universidad de Oaxaca y abraza la carrera militar.
1854
Toma partido por el general Álvarez para derrocar la tiranía de
Santa Anna.
1861
Es ascendido a general.
1862
Se distingue en la batalla de Puebla contra los franceses.
1867
Vence al cabecilla monárquico Leonardo Marqués.
El
21 de junio toma la capital mexicana para derrocar a Maximiliano.
1877
Alcanza la presidencia de la Nación.
1880
Se retira para dejar paso al general Manuel González.
1884
Nueva reelección de Porfirio Díaz.
1911
Triunfa la Revolución que lo obliga a renunciar a la presidencia
y a trasladarse a Europa.
1915
Muere en París.
Desempeñó
los oficios de carpintero, zapatero y herrero. Estudió para abogado
en el seminario conciliar de Oaxaca, sosteniendo sus estudios como
bibliotecario en el Instituto de la Ciudad.
Se
dio de alta en el ejército para combatir la invasión Norteamericana
en 1846. Como militar, su valor y honradez fueron inquebrantables,
pues así lo demuestra con todos los ascensos ganados por méritos
en campaña, como la batalla de Miahuatlán, la Carbonera, Acultzingo
y en la batalla del 5 de mayo de 1862 en Puebla, donde fue hecho
prisionero por los franceses.
Después
de alcanzar el grado de general de división inició su carrera política
secundando el "Plan de Ayutla". Más tarde subió a la Presidencia
de la República por primera vez el 28 de noviembre de 1876. Gobernó
el país hasta el 25 de mayo de 1911, fecha en que se vio obligado
a renunciar por el triunfo de la Revolución Maderista.
Abandonó
el país a bordo del vapor alemán "IPIRANGA". Exiliándose
a París, en donde muere el 3 de febrero de 1815.
Actualmente
se conocen caricaturas sobre el gobierno de Porfirio Díaz en el
periódico "Ahuizote".
Principales
dificultades que tuvo que enfrentar Porfirio Díaz
Que
en la época que estudiaba en la universidad tuvo que sostener a
su familia y sus estudios con el poco dinero que ganaba dando conferecias.
La
rebelión de su país contra él, ya que promovía su séptima reelección.
Principales
ventajas que tuvo a su favor
Estudia
leyes y al tiempo de llegar a la presidencia ya tenía una idea de
cómo poder gobernar a su conveniencia.
Que
todo su pueblo creía en él, puesto que pensaban que los apoyaría
contra las injusticias y los tiranos.
Que
su pueblo era analfabeta (la mayoría) e incapaz de revelarse contra
él.
Desacuerdos
éticos que sean más relevantes para el grupo
No
estamos de acuerdo en que lo consideren como uno de los peores presidentes
de México, puesto que ha sido uno de los personajes históricos que
más ha aportado al país, aunque lo hizo conforme a su punto de vista.
Postura
del equipo ante el legado que Porfirio Díaz aportó a la humanidad
Dejó
un buen legado, al elevar la economía de nuestro país, además de
extender vías férreas,y la comunicación por medio del telégrafo;
también logra pagar la deuda externa a través de recursos como el
petróleo y permitió la inversión extranjera, principalmente de Estados
Unidos.
Frase
relevante de Porfirio Díaz:
"Sufragio efectivo, no-reelección".