Miguel
Hidalgo y Costilla nació en el rancho de San Vicente, perteneciente
a la Hacienda de San Diego Guanajuato el 8 de Mayo de 1753; sus padres
fueron Don Cristóbal Hidalgo y Costilla y de doña Ana
María Gallaga. Tuvo tres hermanos con quienes se crió
en el lugar de su nacimiento. Fue bautizado con el nombre de Miguel,
en la capital de Cuitzeo de los Naranjos el día 16 de mayo de
1753.
La
niñez de Miguel Hidalgo transcurrió plácida y tranquila
en el lugar de su nacimiento. Al mismo tiempo que estudiaba las primeras
letras, aprendía también las labores del campo. Llegada
la adolescencia pasó a Valladolid junto con sus hermanos para
estudiar una carrera. El contacto con los artesanos de su pueblo le
facilitaba el aprendizaje de diversas artesanías, conocimiento
que tan útil habría de serle después, cuando ya
cura del alma, tendría la oportunidad de ayudar a sus feligreses.
En
cuanto a su carácter, Hidalgo era también una persona
alegre, organizó a una banda de música y de vez en cuando
ponía obras de teatro con sus amigos. Entre sus condiscípulos
se ganó el mote de El Zorro debido a su suspicacia, inteligencia
y distinción en sus estudios.
Estudió
en el Colegio de San Nicolás, en Valladolid. Allí tuvo
la oportunidad de estar en contacto con ilustres maestros que no solamente
le impartieron conocimientos académicos, sino que le enseñaron
a pensar. Además de las disciplinas propias de profesión,
aprendió el idioma francés, lo que permitió ampliar
sus conocimientos. El 20 de febrero de 1770 recibió el grado
de Bachiller en Letras; y de la Real y Pontificia Universidad de México,
el de Bachiller en Artes.
Los
méritos personales lo llevaron a obtener en 1773 el título
de Bachiller en Teología; el 23 de marzo de 1774, obtuvo las
cuatro órdenes menores; un año más tarde, siendo
profesor de Filosofía, se le concede el subdiaconado (la Mayor
orden sagrada); recibiéndose de Presbítero el 19 de septiembre
de 1778.
De
1779 a 1792 se dedicó a impartir las cátedras de Gramática
Latina, Artes y Teología Escolástica en el Colegio de
San Nicolás, donde fungió como rector. Fue Cura, Vicario
y Juez Eclesiástico en la ciudad de Dolores, a la que llegó
el 19 de septiembre de 1802. Ahí realizaba tertulias con los
vecinos para comentar la situación política del país
y levantó una finca para alojar varios talleres.
En
1778 fue ordenado sacerdote y en 1803 se hizo cargo de la parroquia
de Dolores, en Guanajuato.
Su
obra cumbre trasciende en las páginas de la Historia de México,
cuando el 16 de septiembre de 1810, llevando un estandarte con la imagen
de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, Hidalgo
lanzó el llamado grito de Dolores que inició la revuelta
que buscaba la independencia de España; y, acompañado
de Allende, consiguió reunir un ejército formado por más
de 40,000 mexicanos. Tomó las ciudades de Guanajuato y Guadalajara
en el mes de octubre, pero a pesar de sus éxitos, Hidalgo no
consiguió llegar a la ciudad de México.
De
su muerte se sabe que cuando iba rumbo al Norte a conseguir armas junto
con Aldama y José María Jiménez, en un lugar conocido
como la Noria, fue fusilado el 30 de julio de 1811, después de
haber sido traicionado por un compatriota.