La
familia Maza gozaba de la estimación y cariño de los indígenas
de la región; entre su servidumbre se encontraba Don Tiburcio
Maldonado y su esposa María Josefa Juárez, hermana de Benito Pablo,
quien siete años y tres meses antes de que naciera la niña Margarita,
llega a Oaxaca, procedente de San Pablo Guelatao, siendo apenas un
niño de 13 años, huérfano de padre y madre, sediento de saber y
acariciando prometedores sueños.
Don
Antonio Maza lo emplea en el cuidado de la grana y le asigna dos
reales diarios, más enseñanza.
La niña Margarita fue la menor de 4 hijos, su educación fue muy
cuidadosa, cimentada en los más altos principios morales. Entre
sus cualidades destaca el amor a la justicia y una repulsión exagerada
por la mentira.
Benito Pablo hace la carrera de abogado, se convierte en un intelectual,
siendo aún estudiante incursiona en la política, se prepara día
a día y es objeto de comentarios crecientes y de escándalos por
sus ideas avanzadas; Margarita lo sigue con admiración y abnegado
fervor en todo lo que él hace, lo cual se traduce en un gran amor
hacia Juárez. Él se enamora profundamente de la primorosa chiquilla
que crecía ante sus ojos como una flor; así nació aquel único
y gran amor que enlazó sus vidas.
Siendo Juárez, Juez de Primera Instancia de lo Civil y de Hacienda
en el Estado de Oaxaca, contrae matrimonio con Margarita el 31
de julio de 1843. Juárez hombre de 37 años de edad, de finas maneras
y elegante vestir y ella, una jovencita de 17 primaveras. Este
matrimonio rompe con un mundo de prejuicios raciales, de compromisos
económicos y de situaciones desiguales. Margarita se acostumbró
a respetar y admirar la firmeza de los principios liberales de
su esposo; a no interferir ni contrariar el sendero de su vida
pública y a cuidar la felicidad de su hogar.
En 1853 Juárez es detenido por orden del dictador Santa Anna y
da principio el infortunio de Margarita; son trece años decisivos,
hasta la restauración de la República en 1867; pero la calma no
duraría mucho tiempo: Margarita ha caminado por la sierra en jornadas
nocturnas, ha sido perseguida, ha perdido a varios de sus hijos
y ha desempeñado comisiones en el extranjero. Este peregrinar
es la mejor prueba de su valor y entereza, ya que casi siempre
estuvo sin la compañía de Juárez.
Cuando Juárez vivió destierros, ella atendió al sustento de sus
hijos, lo hacía normalmente confeccionando prendas tejidas para
vender, trabajo que le proporcionaba utilidades que le permitían
comprar alimentos para sus hijos. El triunfo de la Revolución
de Ayutla pareció aliviar sus peregrinares y fue a incorporarse
al lado de su esposo en la ciudad de México.
El infortunio aparece nuevamente con el golpe de Estado por el
Presidente Comonfort en contra de la Constitución de 1857; Juárez
por ministerio de Ley, asume la Presidencia de la República el
17 de diciembre de ese año, iniciando su mandato con la Guerra
de Tres Años o Guerra de Reforma. Margarita hubo de partir con
sus niños hacia Oaxaca, de donde poco después se dirigirá a Veracruz,
asiento ya del Gobierno liberal. Hasta que Juárez es investido
como Presidente, vuelven a reunirse en la capital de la República.
Durante la Intervención Francesa, el Presidente Juárez decide
enviar a su familia a los Estados Unidos, radican en Nueva York,
Margarita sufre sola la pérdida de dos de sus hijos.
Restaurada
la República en 1867, doña Margarita emprende el viaje de retorno
a México, es distinguida por el Presidente Johnson, quien puso
a su disposición el buque de guerra "Wilderness" para su traslado
de Nueva Orleans a Veracruz. Ya en la capital de la República
se instala en el Palacio Nacional, llevando una vida de sencillez
que la identifica con las mujeres modestas del pueblo; vuelve
a los cuidados de la esposa y a la ternura de los hijos, llevando
también la luz de su amor a los necesitados.
En 1870 Margarita enferma, se traslada para ir a buscar descanso
en la modesta casita de campo que poseía; tras una larga y dolorosa
espera, el 2 de enero de 1871, en la ciudad de México, falleció
la dama "Prototipo de la Abnegación Sublime de la Mujer Mexicana".
Actualmente sus restos se encuentran en el Panteón de San Fernando,
junto a los de Benito Juárez.
Conclusión
Nuestra escuela lleva el nombre de Margarita Maza de Juárez, es
por ello que elaboramos su biografía para darla a conocer a toda
la comunidad escolar. Como mujer ejemplar, buena madre, esposa
y ejemplo a seguir para las mujeres mexicanas que luchan diariamente
por conseguir el respeto de la sociedad, recordamos su labor.