Al
influjo del ambiente revolucionario que se vivía entonces,
el General de división Matías Ramos Santos, se sumó
a las filas liberales del ejército ofrendando su juventud
en beneficio de la causa del pueblo, dominado entonces por el absolutismo
del gobierno del general Díaz.
El
general Matías Ramos nació en el Salvador Zacatecas,
el día 24 de febrero de 1891, hijo de los señores
Ezequiel Ramos, Mayor de caballería del Ejército Nacional
y doña María Santos. Trabajó como agricultor
a temprana edad y poco después como minero, para más
tarde afiliarse a las filas maderistas, bajo las órdenes
del capitán Gertrudis Sánchez.
Contrajo
matrimonio con la señora Dolores Ortega, originaria de San
Luis Potosí, procrearon 9 hijos: María, Isabel, Herlinda,
Alejandrina, Dolores, Antonio Netzhualcoyotl, Benigno, Matías
y Marcelo.
Obrero
de las minas, Matías Ramos experimentó, comprendió
y combatió las causas del dolor social y toda forma de injusticias;
hombre surgido de las masas, encarnó sus ideales, los interpretó
y tradujo. Decidía inteligentemente en propósitos
políticos y en comunicaciones profundas. Soldado de línea,
perteneció a esa generación singular de soldados que
se forjan leales a las instituciones de la nación.
Se
dio de alta como soldado el día 18 de marzo de 1911, presentándose
como voluntario al C. Gertrudis Sánchez, quien ostentaba
el grado de Capitán; posteriormente, por méritos contraídos
en las numerosas acciones de la guerra en la que participó,
logró obtener la máxima jerarquía militar,
la de General.
La
carrera militar de este brillante zacatecano, ha merecido las más
altas distinciones del Ministerio de Guerra del país, al
haber desempeñado eficientemente los cargos que el ejército
le encomendó. En los años 1915-1916, tuvo en sus manos
las brigadas denominadas “El Rayo” y “Félix
U. Gómez”, al encontrarse en Chihuahua cuando la pacificación
de este estado, por encomienda del entonces presidente provisional
de México Venustiano Carranza, al general Jacinto B. Treviño;
Brigadas que adquirieron fama porque volaban trenes, vías
y puentes.
El
12 de diciembre de 1928 fue nombrado Oficial Mayor de la Secretaría
de Guerra y Marina, y en junio de 1929, Subsecretario de Guerra
y Marina. En el estado de Coahuila organiza las fuerzas del General
Eulalio Gutiérrez, dependiendo de la jefatura de operaciones
del mismo estado, pero el 7 de enero de 1921, se le autorizó
retiro y pensión por inutilización en campo de guerra.
Siendo
presidente el general Alvaro Obregón se ordenó su
reingreso al servicio activo y el día 7 de diciembre de 1923
se le autorizó regresar a Zacatecas y reclutar gente para
combatir a de la Huerta, teniendo altas facultades para cumplir
con esta misión.
En
agosto de 1929 lo nombran jefe de la 5ª. Jefatura de operaciones
militares, teniendo su cuartel general en Chihuahua. Su destacada
actuación en la defensa de ciudad Juárez con un número
reducido de valientes soldados, frente a una rebelde fuerza de soldados
numéricamente superior, demostrando una actitud heroica y
leal a su convicción de soldado de la patria. La acción
militar se resuelve a favor de los atacantes, hiriendo de gravedad
al general Matías Ramos Santos en una pierna, replegando
sus tropas hacia territorio norteamericano, por todo esto y por
su larga carrera militar, es ascendido a General de División.
Más
tarde es postulado como candidato a la primera magistratura de estado,
y el 15 de septiembre de 1932 toma posesión del gobierno
de Zacatecas durante el periodo 1932-1936, distinguiéndosele
por su rectitud y honradez en el manejo de fondos públicos,
de acuerdo con las circunstancias por las que atravesaba nuestra
República Mexicana.
Como
gobernador de Zacatecas se distinguió por buscar el bienestar
de las clases trabajadoras, promulgó leyes de tanta trascendencia
como la implantación del pago del séptimo día,
la ley del patrimonio familiar, la ley de aparcería rural,
la ley del Seguro del trabajador y del empleo. Aceptó la
organización al servicio del municipio y del estado, promovió
la formación de cooperativas, tanto de consumo como de producción.
Además se preocupó por impulsar la minería,
la pequeña irrigación, las comunicaciones, la ganadería
y en especial la educación.
Entre
sus obras están la Escuela Normal Rural de San Marcos para
que los maestros se integraran a las comunidades alejadas y ayudaran
a la educación integral, escuela que merecidamente lleva
su nombre “Matías Ramos Santos”.
Durante
el régimen del presidente Ruiz Cortines, el general Ramos
fue secretario de la Defensa Nacional y en su larga carrera militar
permaneció leal a las instrucciones del país, ganando
las más altas distinciones y honores del gobierno de la República
y sus compañeros de armas.
El
general Matías Ramos murió en la ciudad de México,
D.F., el día 4 de marzo de 1962, poco después de haber
cumplido 71 años de vida.