Manuel
Regino Gutiérrez, nació en la ciudad de Xalapa, Veracruz,
el 29 de marzo de 1852. Fueron sus padres el señor José
Julián Gutiérrez y Fernández y la señora
doña Damiana Ponce de León. Los primeros años de
su infancia los vivió en la hacienda de Pacho. De niño
tuvo como profesor de primeras letras a los distinguidos pedagogos de
aquella época Manuel Castro, Juan Pérez Amador y Teodoro
Kerlegand. Al concluir su educación primaria ingreso de inmediato
al recién establecido Seminario Conciliar, donde fueron sus condiscípulos
Salvador Díaz Mirón, Carlos A. Carrillo, Eduardo y Enrique
Jiménez.
Su
gran inteligencia y aplicación le hicieron alcanzar en poco tiempo
el certificado para ejercer como licenciado en derecho, habiendo ocupado
los siguientes cargos: Juez del Distrito de Misantla, magistrado del
Tribunal Superior de Justicia y Diputado por Xalapa a la H. Legislatura
local. Además de la carrera de leyes, realizó estudios
de ingeniería y farmacia, graduándose años después
en ambas profesiones.
Llevó
a cabo importantes investigaciones en el campo de la astronomía,
sirviéndose para sus trabajos del observatorio, propiedad de
don Joaquín Arcadio Pagaza, obispo de Veracruz. También
fue constante en el estudio de la física y la psicología.
En los Estados Unidos se especializó en electricidad y hablaba
a la perfección, además del español, inglés,
francés, alemán y latín.
Se
destacó como catedrático de física en el Colegio
Preparatorio y en la Escuela Normal Veracruzana, fue oficial de la mesa
de calculadores de la Comisión Geográfica Exploradora,
miembro de la Comisión encargada del levantamiento de la Carta
Geográfica del Istmo de Tehuantepec, organizador y director del
Observatorio Metereológico Central del estado, director técnico
del ferrocarril Xalapa-Teocelo-Huatusco-Córdoba, director de
la instalación de la Planta Eléctrica de Texolo, precursor
del invento de los audífonos y dictáfonos, y fue miembro
de varias sociedades científicas y literarias.
En
1901 don Enrique C. Rebsamen solicitó permiso para separarse
de la Escuela Normal; el gobernador del estado don Teodoro A. Dehesa,
nombra director de esa Institución al Licenciado Manuel R. Gutiérrez.
Durante sus funciones en este cargo le preocupó mucho el problema
filosófico de la educación y el método. Sus especulaciones
lo llevaron a resultados que discreparon con el concepto, que sobre
el método pedagógico habían sostenido los señores
Enrique C. Rebsamen y Justo Sierra en su obra la "Nueva faz de la
evolución"; rechazó la pluralidad de métodos
y sostuvo con enorme fuerza científica y filosófica la
unidad del método. No estaba de acuerdo con la tesis que admite
la existencia del método objetivo y defendió la que afirma
el método subjetivo. Murió el 12 de abril de 1904.