José María Patoni nació en el
Mineral de Guanaceví en el año de 1828. Fueron sus padres
el Sr. Juan B. Patoni, que vino a México acompañando al
Barón de Humboldt, y la señora Doña Mercedes Sánchez.
Su juventud la dedicó a la minería, la que forjó
y dio carácter a sus ideales y convicciones afines con el partido
liberal.
El
Gobernador Patricio de la Bárcena lo nombró comandante
de la Guardia Nacional en Santiago Papasquiaro, Dgo., y en 1858 fue
trasladado como Comandante del Escuadrón de Rifleros de Chi-huahua.
Participó con el coronel Esteban Coronado en la ocupación
de la capital de Durango, que tuvo lugar el día 8 de julio de
1858, después de tres días de encarnizados combates contra
las tropas conservadoras comandadas por el Gral. José Antonio
Heredia. En este ataque Patoni se distinguió por su valor y arrojo,
pues perdió a gran parte de su gente y fue herido, a pesar de
ello continuó su avance hasta que tomaron los fuertes enemigos.
Patoni
continuó prestando sus servicios al Ejército Constitucionalista,
batiendo las partidas conser-vadoras que infestaban el Estado. El 8
de noviembre de 1859, la Diputación Permanente del Con-greso
del Estado, después de que el Coronel Murguía renunció
a la gubernatura, nombró para este cargo al Coronel José
María Patoni; pero el General Santos Degollado había designado
al Coronel Miguel Cruz Aedo. Después de conferenciar La Diputación
y el General Degollado acordaron el nombramiento del Coronel Cruz Aedo
como gobernador.
La
diputación permanente convocó al Congreso y este ratificó
el nombramiento en favor de Patoni, quien desde luego se hizo cargo
del ejecutivo, el 26 de noviembre de 1859, los poderes legítimos
de Durango se hicieron al fin respetar.
Se
cuenta que el Gral. Degollado ordenó que los coroneles Miguel
Cruz Aedo y Francisco O. Arce marchasen con sus tropas al interior del
país. Los militares no aceptaron a pesar de las excitativas del
gobernador Patoni, quien para hacer obedecer aquella orden superior,
ordenó a la tropa de aquellos jefes, que estaba acuartelada en
el convento de San Francisco, que si los coroneles Cruz Aedo y Arce
se presentaban, no les recibiesen y les indicaran se presentasen en
el gobierno. Toda la tropa tenía ya conocimiento de la orden
girada por el primer jefe del ejército y estaba impaciente porque
fuera cumplida.
Cuando
se presentaron los coroneles se les manifestó la orden recibida,
Cruz Aedo, cegado por la cólera y sin escuchar razones se arrojó
sobre el oficial de guardia quitándole la espada y acometió
al capitán Pedro Uranga que le había hecho la exposición
de la orden. La guardia, indignada por la desobediencia en que estaba
incurriendo una orden superior y por haber desarmado a su oficial, hizo
fuego sobre el coronel Cruz Aedo que cayó muerto, resultando
muy golpeado el Coronel Arce, que escapó de morir debido a la
intervención del capitán Uranga.
A
finales de ese año los conservadores comandados por el Gral.
Domínguez Cajen irrumpieron en el Estado, el General Patoni dejó
entonces el gobierno en manos de Jesús Salas y marchó
a com-batirlos sin éxito, ya que los conservadores ocuparon la
capital; Salas a su vez dejó como gober-nador interino a Rafael
Peña y salió a combatir a los liberales en La Flor, municipio
de Nasas, don-de fue derrotado Patoni, y por lo que se retiró
en busca de refuerzos. A su regreso derrotó a los conservadores
en la hacienda de San Ignacio y entró triunfante a la ciudad.
Nuevamente
dejó el gobierno, ahora en manos de Benigno Silva y salió
a combatir contra la inva-sión francesa, al llegar a México
fue ascendido a General de Brigada; participó en la batalla de
Puebla, donde defendió digna y gloriosamente el fuerte de Ingenieros;
al rendirse la Plaza fue des-terrado a Europa, pero logró fugarse
en Orizaba y se reunió con el Presidente Juárez en San
Luis Potosí. Regresó a Durango y nuevamente abandonó
el cargo para acompañar y proteger los Pode-res de la Nación
en su marcha al Norte.
Los
franceses ocupan el estado el 4 de julio de 1864 y derrotan a Patoni
en la Hacienda de Meno-res, cerca de San Juan del Río y después
junto a González Ortega en la Batalla de Majoma. Al finalizar
el gobierno de Juárez, un grupo de republicanos entre los que
se encontraban Patoni y González Ortega sostenían que
este último debería ser el nuevo presidente, motivo por
el cual fueron perseguidos, ellos se refugiaron en Estado Unidos. Al
volver fue hecho prisionero y luego puesto en libertad. Al dejar la
prisión fue asesinado el 18 de marzo de 1868.
El
equipo seleccionó el personaje por que en la ciudad hay una calle,
una escuela y hasta un poblado que llevan su nombre y porque casi no hay datos biográficos él.