Nació
y murió en Guadalajara, Jal., con un talento que no podía
permanecer oculto. Se tenía poca información de su infancia
y sus primeros estudios, pero se sabe que estudió geometría,
escultura, pintura y arquitectura.
Debido
a la necesidad de buscar un empleo, tuvo que desempeñarse como
dependiente de una mercería y no poder ejercer su profesión
en su juventud.
Gracias
al encuentro con José Castro, Profesor de la escuela de Bellas
Artes, quien lo aconsejó, pudo dejar la mercería y continuar
divulgando su arte oculto, cobrando fama en poco tiempo.
Construyó
el famoso Teatro Degollado, originalmente Alarcón
en memoria del dramaturgo mexicano del Siglo de Oro; el cual cambia
al actual el 16 de junio de 1861. Es construido bajo las normas arquitectónicas
de la Escala de Milán. Actualmente el teatro es completamente
funcional y ofrece espectáculos de ópera clásica,
danza folklórica y obras teatrales durante todo el año;
fue inaugurado en el año de 1866.
Otros
de sus trabajos más sobresalientes fueron los Mausoleos que construyó
en el panteón de Belén; se inició en 1548 por el
señor Ibarra y fue clausurado en 1896.
Construyó
los Mausoleos para la familia del General Florentino Cuervo, muerto
el 12 de octubre de 1880, y su esposa doña Nicolasa Ramírez
de Cuervo, fallecida el 10 de enero de 1902; Clotilde de Cuervo de Bangadayn,
29 de febrero de 1916; Malaquinas Cuervo murió el 29 de abril
de 1887; Carolina Cuervo de Orenday murió el 20 de junio de 1923;
Francisca Labastida viuda de Cuervo murió el 18 de febrero de
1891.
Otras
de las aportaciones de Jacobo Gálvez a Guadalajara, fue la que
trajo de Europa auspiciado tal vez, por autoridades eclesiásticas,
la primera Cámara Oscura para fijar imágenes llamada Daguerrotipo
en papel. Dicho instrumento le otorgó el reconocimiento como
el "Padre de la fotografía" de la ciudad de Guadalajara.
Las
imágenes que pueden apreciarse como obra de Gálvez son
los retratos al óleo de los obispos Pedro Espinosa e Ignacio
Mateo Guerra, que se conservan en la catedral, y la gran pintura del
Santo Cristo en la Capilla de la Fábrica Textil de Atemajac.
La
obra del teatro Degollado se terminó por fin, en 1880 después
de casi 25 años de construcción. Dos años después
moría su arquitecto y autor, de pulmonía fulminante.
Así
termina la historia de un joven que estudiara dibujo, geometría
práctica, escultura, pintura, arquitectura.