Nombre del personaje: Heraclio Bernal Zazueta
Fecha de nacimiento: 28 de junio de 1855
Fecha de fallecimiento: 5 de enero de 1888
Origen: El Chaco, San Ignacio, Sinaloa
Actividad: Caudillo social
Época: Reforma

Heraclio Bernal nació en el municipio de San Ignacio, en el poblado de Chaco. Sus padres fueron Jesús Bernal y Jacinta Zazueta. Allí nacieron sus 4 hermanos y él (Juan, Fernando, Antonio, Heraclio y Vicente). Pero los ecos de la Guerra de Reforma y los ideales liberales de su padre y el deseo de que sus hijos tuvieran un mejor porvenir, hacen que abandonen las tierras y se vayan en busca de la bonanza minera. Siendo apenas un niño de 13 años, su familia se trasladó a vivir a Guadalupe de los Reyes, donde su papá ocupó un puesto en la negociación minera.

Las ideas liberales de su padre y su admiración hacia el indio zapoteca, que llegó a ser presidente y defendió a toda costa la soberanía de la nación, hizo que Heraclio Bernal admirara desde pequeño a Don Benito Juárez. Además tuvo la oportunidad de tener como maestro al profesor Ángel Bonilla, quien fundó una escuela en Guadalupe de los Reyes y fue su único maestro que aparte de enseñarlo a leer y escribir le dio una amplia gama de conocimientos de la historia regional y nacional, sobre todo, la de la ocupación francesa, en la que se destacó heroicamente el puerto de Mazatlán.

Heraclio Bernal estuvo inmerso en un ambiente familiar y escolar donde el patriotismo y la política imperaban. Tanto fue así, que su familia apoyó para la candidatura a la gobernatura de Sinaloa al Lic. Eustaquio Buelna, que sostenía los ideales liberales de Juárez. Se ganaron las elecciones contra el Gral. Manuel Marquéz de León, con tendencia porfirista. Las consecuencias no se hicieron esperar y se hizo una revuelta en Sinaloa en 1871. Los porfiristas lanzan el Plan de Culiacán y los juaristas el Plan de la Noria en la que participa la familia Bernal, iniciándose así Heraclio Bernal en el combate militar tomando las armas, por primera vez, a los 16 años de edad. Cuenta la historia que fue tanto el enfrentamiento entre los porfiristas y los juaristas en Sinaloa, que familias enteras se distanciaron y surgieron rencillas por cuestiones políticas de las cuales no escapó Heraclio Bernal, que tuvo que renunciar a un amor de juventud por pertenecer ella a una familia porfirista.

Un hecho que influyó decisivamente en su vida, fue el haber sido acusado de robarse unas barras de plata cuando trabajaba como minero. Se dicen muchas versiones al respecto: que fue víctima de una venganza, por cuestiones amorosas, o que un empleado del mineral le urdió una trampa para denunciarlo y quedar bien ante sus jefes. La situación es, que culpable o inocente de tal robo, fue perseguido y encarcelado en la ciudad de Mazatlán. Antes de ser aprendido asaltó varias diligencias por el camino real. Siendo sus víctimas prestamistas, norteamericanos, propietarios de minas, personas ricas y que de una u otra manera extorsionaban y explotaban al pueblo, repartiendo su botín entre la gente pobre que encontraba en su camino.

Cuando fue aprendido en Mazatlán, se dio el movimiento porfirista, con el Plan de Tuxtepec. Viéndose favorecido Francisco Cañedo para gobernador de Sinaloa, frustrándose los planes del Gral. Jesús Ramírez Terrón, de no ser favorecido por Díaz; visita a Bernal en la cárcel y le ofrece la libertad y el grado de teniente si lo ayuda en la revuelta contra Cañedo. De manera astuta Bernal acepta, pero una vez en libertad, deserta y regresa a Guadalupe de los Reyes para continuar los asaltos; de esta manera, logra fama de "bandido generoso", ya que quita a quienes más tenían y lo repartía entre los que no tenían.

Sus grandes dominios sobre los caminos, veredas y atajos de la Sierra entre los límites de Sinaloa y Durango, lo hicieron invencible ante sus enemigos. Fue en la sierra donde instaló su cuartel general, desde ahí organizaba los asaltos y ataques. Era desconcertante, pues mientras llegaba la noticia al ejército del gobierno que atacaban en determinado lugar para cuando estos llegaban ya estaban en otro. Esto hizo que lo apodaran "El Rayo de Sinaloa".

Luego vendría la otra etapa, poco valorada por la historia, la del caudillo pre-revolucionario, el que luchó desde los inicios del Porfiriato contra las injusticias cometidas por el régimen de Díaz. Nuevamente Ramírez Terrón invita a Heraclio a luchar contra Porfirio Díaz y le propone defender los principios de la Constitución de 1857, que tanto esfuerzos costó a los liberales expedirla. Así se inició Bernal, como uno de los precursores de la Revolución Social de 1910, su nombre se extendió por la sierra y fue él quien recogió los malestares de los campesinos y de los obreros de las minas, mal pagados, mal alimentados, víctimas de enfermedades y de los malos tratos de los mayordomos y capataces. Su gavilla se convirtió en el llamado Ejército Renovador. Al morir Ramírez Terrón, Bernal inicia su etapa de caudillo popular, siendo respetado y venerado por el pueblo de las serranías de Sinaloa.

En 1885, lanza el Plan de la Rastra, en San Ignacio, donde sostiene el restablecimiento de la Constitución de 1857, la libertad de sufragio electoral, la emancipación de los municipios como cuarto poder del estado; patriotismo, honradez, lealtad y decisión para el desempeño de los puestos públicos y unificación de los mexicanos contra toda invasión extranjera. Después en 1887 lanzó el Plan de Conitaca en el que también desconocía a Díaz como presidente, incitando al pueblo a levantarse en armas.

En Sinaloa, Bernal con 400 jinetes se enfrentó al General Domingo Rubí, en las cercanías de Baila, municipio de Culiacán. La artillería de Rubí deshizo las embestidas de la caballería del guerrillero. Francisco Cañedo, gobernador de la dictadura, ofreció diez mil pesos para el que lo entregara vivo o muerto. Además ordenó el fusilamiento de un hermano del rebelde en Cosalá. Rastreado incesantemente, Bernal fue muerto el 4 de enero de 1888.

Sobre su muerte se conocen versiones distintas: una que fue acorralado por las fuerzas cañedistas, cuando enfermo se refugió en una cueva del mineral de Nuestra Señora y su compadre Crispín García, viéndolo con una pierna infectada -resultado de los combates contra los soldados porfiristas- decidió hacer bueno el ofrecimiento de Cañedo (una recompensa pos su cabeza de diez mil pesos) y lo mató con su consentimiento.

Otra versión, es que fue capturado por el ejército en la misma fecha por aviso de Crispín García, quien lo mató apoyado por las tropas. El cuerpo de Bernal fue llevado a Cosalá el día 5 de enero- ya sin vida- para ser expuesto a la curiosidad popular; presentaba el tiro de gracia en la frente, fue fotografiado mal sentado y recargado en uno de los muros de adobe del kiosco.

La historia no le ha hecho justicia a Heraclio Bernal, pues no se le ha dado un lugar en ella, ya que lo conocemos más por medio de corridos populares de bandido generoso que como lo que fue: un precursor revolucionario que luchó por causas sociales. Asimismo, es un personaje importante de Sinaloa por su valentía, por ayudar a los obreros enfermos y maltratados por los mayordomos y capataces.

Durante la “paz Porfiriana” comprendida de 1870 a 1910, la única vía de información entre la clase humilde eran los “corridos”, canciones narradas por trovadores que se daban cuenta de algún suceso, le inventaban algunas coplas y se dedicaban a cantarlos por las calles de los pueblos, de tal manera que cuando los caudillos (líderes militares) o bandidos empezaron a tomar en brazos las causas revolucionarias, el corrido tuvo un giro, ya que no sólo se dedicaba a informar, sino que, sin darse cuenta empezaron a escribir la historia de nuestro pueblo, al cantar episodios dramáticos o violentos de algún personaje, caudillo y/o bandido, famosos y legendarios.

El caso de los bandidos era que compartían lo que robaban con el pueblo y a su vez recibían apoyo; Heraclio Bernal, un Robin Hood moderno robaba a las minas y al gobierno para luego repartirlo entre los despedidos de las minas o del gobierno. Sus biógrafos afirman que era de gran temple y muy valiente.

Algunos historiadores han discrepado sobre la gente que Bernal manejaba; unos estiman que eran 10 y otros hasta 200 mil, como sea fijó su jefatura en El Maguey, en Durango, rodeado de grandes e inaccesibles montañas. Tenía dominio en Sinaloa, Durango y Nayarit; en 1855 firmó una denuncia contra las autoridades de Sinaloa y la corrupción del gobierno del General Díaz, por lo que su cabeza tuvo precio. Pero de su trágico final y muerte aún se duda.

Fragmento de el corrido de Heraclio Bernal:

“ (...) Estado de Sinaloa
gobierno de Mazatlán
donde daban diez mil pesos
por la vida de Bernal.

(...)

Adiós muchachas bonitas
transiten por donde quieran,
ya murió Heraclio Bernal,
el mero león de la Sierra. (...)”


Clave y nombre de la escuela: 25POV00036, Primaria "Juan Escutia"
Profesor responsable del aula de medios: María Luisa Caride Vázquez
Profesor responsable del grupo: Guadalupe Zamudio Tiznado
Nombre del equipo: 6º. "B"
Correo electrónico: recln14@sinl.telmex.net.mx
Bibliografía: Vidales Soto, Nicolás. Sinaloa, un estado con historia. Edic. Castillo, México 1998. Mario Gil. Heraclio Bernal. SEP. México, 1987. Hernández Tyler, Alejandro. Lecturas Sinaloenses. Culiacán, México.

Primavera 99

Clave y nombre de la escuela: 25POM00055, Primaria "Roberto Hernández Rodríguez"
Profesor responsable del aula de medios: Rosa Elia Rodríguez Martínez
Profesor responsable del grupo: Luz María Morales Reyes
Grupo: 5º.
Nombre del equipo: Los Campeones Cinco estrellas
Correo electrónico:
10abril@sdocs.ccs.net.mx
Bibliografía: - Biografías Sinaloenses (Prontuario 1530-1998). Carlos Grande, Editorial Caryalci.
- Avitia Hernández, Antonio. "Apuntes a Heraclio Bernal". Corrido histórico mexicano (Voy a cantarles la historia), Tomo I, Segunda Parte.

Primavera 2000


Clave y nombre de la escuela: 10SGM00074, Secundaria General “Ignacio Manuel Altamirano”
Profesor responsable del aula de medios: Alfredo Gutiérrez García
Profesor responsable del grupo: Daniel Torres Vázquez
Grupo: 1º. “C”
Nombre del equipo: Las Esimas
Correo electrónico: pollo_29@hotmail.com
Bibliografía:
www.sp.utexas.edu/jrn/cwp/hbg/heraclio.html
Avitia Hernández, Antonio. “Apuntes a Heraclio Bernal”. Corrido histórico mexicano (Voy a cantarles la historia), Tomo I, Segunda Parte. Unpublished. P.309.
Girón, Nicole. Heraclio Bernal: ¿bandolero, cacique o precursor de la revolución? Instituto Nacional de Antropología e Historia. México. 1976.
Simmins, Merle Edwin. El corrido mejicano como fuente para el estudio interpretativo de México moderno, 1870-1950. Bloomington: Prensa de la Universidad de Indiana, 1957.
Hernández, Guillermo. “proscribe y los revolucionarios”. La revolución Mejicana: Corridos sobre el Heros y los acontecimeitnos (1910-1920 y más allá). Folleto que acompaña Arhoolie/Folklyric CDs 7041-44. El Cerrito. Ca: Arhoolie/Folklyric, 1995. 19-20.
http://www.sp.utexas.edu/jrn/cwp/hbg/heraclio.html

Primavera 2003