Nació
en el seno de una familia acomodada en la ciudad de Dijon, en el año
de 1832. Fracasó en los exámenes de ingreso al Politécnico, pero logró
graduarse en la Escuela Central de Ingenieros de París y consiguió empleo
en una compañía de construcción de ferrocarriles. Su madre, mujer avispada
y decidida con negocio propio de suministros de carbón y madera para
construcción, llegó a la desconsoladora conclusión que Gustavo nunca
sería gran cosa; él le sonreía, le acariciaba la mano y le decía: "ten
paciencia mamá tengo ideas, ya verás, ya verás".
El ferrocarril
de medio día contrató a una compañía en donde Eiffel trabajaba para
la construcción de un puente sobre el río Garona, en Burdeos; aprovechando
los datos que ya tenía, los presentó a sus superiores, su proyecto se
apartaba de lo solicitado, pero sus cálculos eran minuciosos.
El éxito
del puente dio a Eiffel la confianza en sí mismo. Con mi padre aprendí
a soñar, con mi madre la fría materialidad de los negocios, combinación
en extremo útil. El padre de Eiffel había servido a Napoleón, tenía
proyectos que nunca llevó a cabo; en cambio su mamá, mujer perspicaz,
llevaba las riendas familiares. En 1866 se fundó la compañía de construcciones
Eiffel con la aprobación del papá y la aportación financiera de la mamá,
en la puerta se colocó una modesta placa de bronce que decía: "G. Eiffel
Constructor".
Fue
considerado el ingeniero constructor más próspero de Europa. Un día
recibió la visita del escultor Barttholdi, artista famoso que había
concebido la idea de la estatua de la Libertad como el monumento perpetuo
entre Francia y los Estados Unidos. El escultor había dado comienzo
a sus trabajos, los ingenieros descubrieron que no podían sostener aquella
giganta de bronce contra los embates del viento en la bahía de Nueva
York.
Con
el puente de María Pía, Eiffel inició una era de construcciones, en
ese entonces Portugal construía un puente sobre el río Duero, de 60
m de altura, a Eiffel le tocó inspeccionar ese trabajo. Trazó muchos
planos; puentes en Rusia, Egipto, Perú, etc, ingenieros de Europa lo
copiaron, uno de sus ayudantes le reprochó la libertad de facilitarles
datos secretos a cualquier persona. Dedicaba todo momento al trabajo
hasta que tuvo 80 años, entonces dedicaba los domingos a la familia;
Bon-papa como le llamaban sus hijos y nietos con cariño, era el héroe
de todos, a esas convivencias familiares asistían hombres de estado,
artistas, científicos famosos, etc.
En
1886 un grupo de industriales persuadió al gobierno para que organizara
una exposición mundial en Paris, y Eiffel propuso como símbolo una torre
de hierro de más de 300 m de altura. La comisión organizadora se negó
ante dicha propuesta titánica; Eiffel, bien pertrechado de datos y números,
acudió al ministro de comercio y consiguió la aprobación. La hazaña
fue asombrosa, sólo un ingeniero pudo apreciar aquella proeza, nunca
se había construido un edificio semejante con tales problemas de equilibrio
y resistencia al viento y peso, Eiffel no cometió un solo error, había
previsto dificultades para trabajar en las alturas, el vértigo, ráfagas
de viento que podían arrastrar a la muerte a los obreros. Ocho meses
después, en mayo de 1889, millones de personas visitaban la torre, orgullo
de París.
En
1894 se retiró de los negocios y convirtió su torre en un laboratorio
de física, ahí comenzó sus experimentos de aerodinámica. Cuando cumplió
89 años anunció alegremente que iba a concentrar sus actividades en
escribir libros, escribiendo en los dos años siguientes, tres libros.
El
15 de diciembre de 1923, Eiffel se disponía a presidir el banquete de
su cumpleaños (91), se sintió cansado, dio las buenas noches a su familia,
marchó a su habitación y se metió en la cama. No volvió a levantarse.
Doce días después, el gran ingeniero había muerto. El monumento a su
muerte no es solamente la Torre Eiffel, sino los millares de construcciones
de todo el mundo que deben la existencia a su gran genio. El amor de
sus padres hicieron de Gustavo Eiffel un hombre seguro y emprendedor,
esto sirvió también para proyectar amor a su familia. Lo escogimos por
esa construcción tan imponente, creemos que no volverá a haber una construcción
de esa magnitud y precisión.