Germán
Evers nació en Beerkeem S. Peire, Hannover, provincia de Alemania
el 9 de noviembre de 1848. Llegó a Mazatlán en 1884, donde
se hace cargo de la gerencia de la fábrica de hilados La Bahía,
única en su ramo en Mazatlán, además de figurar
como socio de la misma, con la misión de perfeccionarla.
Bajo
la dirección de Evers, la fábrica se modernizó
con maquinaria de manufactura inglesa, consistiendo en 35 telares para
diferentes tejidos e hilado movidos con un motor de 75 caballos de fuerza;
los principales productos elaborados por la "Bahía"
eran las mantas que se vendían fácilmente en los estados
de la costa occidental de México. De gran demanda por su calidad
superior y fabricación.
Durante
su administración, Germán Evers perfeccionó e hizo
productiva al máximo la fábrica, brindando empleo a un
grupo de 75 operadoras que alojan en casas cercanas al lugar.
La
casa Melcher era la única distribuidora de las telas de la Bahía,
pero ya en este siglo en 1903 y todavía bajo la administración
de Germán Evers, esta fábrica cerró sus puertas
años después. A Germán Evers se le encargó
que produjera cerveza con los ingredientes llevados por los Melcher;
para lo cual se utilizaron las instalaciones que Jacobo Lang tenía
en las inmediaciones del parque Zaragoza por la actual calle 5 de Mayo.
El resultado fue magnífico, Evers logró una cerveza superior
a todas las que hasta la fecha se habían fabricado en Mazatlán;
posteriormente en 1898 en una reunión celebrada en el domicilio
de los Melchers, a Evers se le encargó la administración
de una casa cervecera, desde hacerla funcionar hasta darle el mantenimiento
necesario.
Hasta
1900 nació lo que sería la Cervecería del Pacífico,
un año después se inauguraba, en la que Evers figuraba
como socio fundador y accionista.
Germán
Evers enviudó a la edad de cincuenta años; tuvo gran simpatía
por el pueblo de Mazatlán que le brindó su amistad, motivándolo
a nacionalizarse mexicano, el 4 de mayo de 1928.
Pero
la muerte alcanzó a este ilustre personaje cuando tenía
81 años de edad, el 28 de septiembre de 1930, y murió
en su domicilio de Febrero 652 de esta ciudad. Fue enterrado en el panteón
Ángela Peralta.
Evers
donó el terreno donde se edificó el Orfanatorio de Mazatlán;
además de lo que ahora es la cancha deportiva, la estancia del
DIF y una cantidad de dinero para la construcción de los mismos.
En
su testamento, según datos proporcionados por Enrique Vega investigador
y director del Archivo Municipal, Evers dóno a Mazatlán
casi la mitad de su fortuna distribuida de la siguiente manera: 25%
al Orfanatorio Mazatlán, 10% al Hospital Civil, destinándose
asignatura de preferencia a la construcción de un departamento
nuevo, 10% a benefició de la ciudad para formar plazas y parques
para el receso de niños menores; 6% para la casa de beneficencia
situada frente al parque Zaragoza; 6% a la sociedad de caridad de "San
Vicente Paul".
En
la copia del testamento, el cual fue proporcionado por la familia Batiz
Lamadrid, vienen contemplados las donaciones anteriores y se expresa
la voluntad de Evers quien dejó como albaceos a los señores
J. R. Ferber, Guillermo Baltazar a quienes les dejó indicaciones
de pagar todas sus deudas y gastos mortuorios.
Legó
$6,000.00 en oro nacional a la señora Antonia Ochoa, $1,000.00
en oro nacional a su sirviente Victorio Navarro quien le sirvió
por 8 años y todos sus sirvientes domésticos les gratifico
con $50.00 por cada año de servicio. Prefirió que si estos
legados eran grabados, cuidaran que les fueran pagado íntegros
a los legatarios.
En
reconocimiento a Evers, el ayuntamiento decide cancelar el nombre de
la calle Fábrica y registrarlo con el de Germán Evers
como prueba de gratitud al extinto; dada su bondad y entusiasmo demostrado
por Mazatlán. El 31 de diciembre de 1932 se decreta el nombre
de Germán Evers al Parque Infantil por las calles Guillermo Prieto,
Zaragoza y Alvaro Obregón (a un costado del DIF).
Germán
Evers encargó la tumba donde fue enterrado, elaborada de un mármol
fino azul gris procedente de Alemania; su cripta se encuentra al fondo
de la entrada principal del panteón Ángela Peralta de
Mazatlán Sinaloa.
Evers
es un personaje muy recordado porque beneficio mucho al pueblo; además
era muy humano con su gente, la gente mazatleca se enorgullece de este
personaje por tal motivo también la Cancha Deportiva más
grande lleva su nombre.