I
INTRODUCCION
En la actualidad la mujer ha destacado en diferentes aspectos. Pero
todo esto se ha logrado en base a los antecedentes de destacadas
mujeres y una de ellas es precisamente Gabriela Mistral. Conocer
su vida y su obra es de suma importancia para todos los que gustan
deleitarse con los versos de esta maravillosa y extraordinaria mujer.
II
Su nombre de pila: Lucía Godoy Alcayaga, nació el
7 de abril de 1889, en Vicuña, Chile. Gabriela Mistral, educadora
chilena, ministro de cultura y poeta, fue la primera mujer latinoamericana
en recibir el Premio Nóbel de Literatura (1945); su prestigio
como poetisa fue reconocido en Chile al ganar, en 1941, un premio
por Sonetos de la muerte.
La mayor parte de su poesía es en lenguaje directo y simple,
más pleno de calidez y emoción. Los temas centrales
en la obra de Mistral son el amor, amor maternal, la tristeza y
resurgimiento junto a recuerdos dolorosos, personales como son los
referentes al suicidio de su ex novio Romelio Ureta ocurrido en
1909; este hecho dejó profundas huellas en sus escritos.
En los poemas metafísicos "Tala" (1938) y "Lagar"
(1954) Gabriela Mistral insinúa que la vida es, nada más,
que un misterioso peregrinaje que nos lleva a la muerte.
Gabriela Mistral nació en un villarejo andino llamado Vicuña.
Su padre abandonó su familia cuando Gabriela tenía
tres años. Estudió en una escuela rural su enseñaza
básica y luego en una escuela estatal la secundaria (1898-1901).
A los 16 años, comenzó a trabajar como asistente de
la maestra para poder auto sustentarse y ayudar a su madre. Su progresivo
desarrollo como profesora y educadora se debió a su amplísima
obra dedicada, principalmente, a una amplia audiencia de profesores,
administradores, alumnos y colegas poetas. Su primer trabajo publicado,
fue en 1905 en los diarios "La Voz del Elqui" y "Diario
Radical de Coquimbo". Usaba el seudónimo de Gabriela
Mistral sólo en sus escritos poéticos.
Al año siguiente de la muerte de Romelio Ureta, Gabriela
postuló a la Escuela Normal en Santiago, escuela dedicada
a formar profesores. De 1906 a 1922, trabajó en varios colegios
de diferentes provincias de Chile hasta que en 1921 llega a ser
Directora de un prestigioso colegio para jóvenes en la capital
de Chile, "Santiago College School", este cargo le ganaría
no pocos enemigos por ser considerada una organización altamente
elitista. En ese mismo año publica su segundo libro de poemas,
"Desolación", a raíz del cual recibe el
reconocimiento internacional. En el último soneto de esta
obra, la autora manifiesta su fe en un Dios que la ha olvidado.
En "Ternura", publicado en 1924, el tema central son los
niños.
Luego
que asumió el cargo de directora del colegio en Santiago
fue invitada a trabajar en un programa mexicano para reformar y
modernizar bibliotecas y escuelas. Allí se radica, volviendo
a Chile por períodos cortos en 1938 y 1954. De México,
Gabriela parte a recorrer Estados Unidos de América y Europa.
Allí vive tanto en Francia e Italia en los años de
1925 al 1934 trabajando en un programa para la Cooperación
de Intelectuales en la Liga de las Naciones. Durante ese período
escribió más de 50 artículos de periódicos
o revistas por año, trabajando con personalidades como Mme
Curie y Henri Bergson. En 1930 Gabriela comenzó a trabajar
como profesor invitado en Barnard College y Vassar College de Nueva
York.
En
1933 ingresa al servicio diplomático siendo nombrada por
el gobierno de Chile como embajadora de la cultura latinoamericana.
Más tarde representa oficialmente a su país en Brasil,
España, Portugal y Estados Unidos. Durante la II Guerra Mundial,
crea amistad con al escritor austriaco Stefan Zweig y su esposa;
ambos cometen suicidio en Río de Janeiro en 1942. Una nueva
tragedia de éste tipo sacude a Gabriela cuando su sobrino
Juan Miguel, también se auto elimina. Durante la última
parte de su vida, Gabriela Mistral estuvo asociada a Universidades
Americanas, trabajando también como Cónsul de Chile
en Los Angeles e Italia. Su salud precaria la obligaron a retirarse
a su casa en California donde muere de cáncer el 10 de enero
de 1957 a la edad de 67 años.
Gabriela nunca se casó pero adoptó un niño
que luego murió. Sus poemas reflejan su anhelo de maternidad
biológica, especialmente en sus canciones de cuna y poemas
maternales. La religiosidad popular, también es fuente de
inspiración; por eso se une a la orden de San Francisco y
producto de ésto publica obras como "Motivos de San
Francisco" y "Elogios a las cosas de la Tierra",
donde combina valores tanto espirituales cuanto materiales.
III
Carácter y personalidad de Gabriela Mistral
Durante
su niñez le costaba trabajo relacionarse y comunicarse, se
dice que padecía de una timidez enfermiza. Se cuenta de una
anécdota que le sucedió: en el colegio, le dieron
la tarea de repartir a sus compañeras el material escolar,
pero las muchachas tomaban de más, lo que provocó
un faltante; cuando le pidieron cuentas no supo explicar lo que
había sucedido. La directora reunió a todo el personal
y delante de todos la acusó de ladrona. Al pasar los años,
un día regresó a Vicuña, recorría las
calles haciendo memoria, cuando de momento vio pasar un cortejo
fúnebre, se unió a él y preguntó a alguien
el nombre del difunto. A lo cual le respondieron: Doña Adelaida
Olivares. Fue directora de la escuela, era ciega ¿la recuerda
usted? Ella respondió: Yo no olvido nunca.
En
su juventud, en 1914, en el teatro de Santiago presenció
la celebración de "Los Juegos florales", en los
cuales se leyeron "Los Sonetos de la muerte", la joven
maestra de condición humilde, presenciaba sus triunfos desde
las galerías populares. A los dieciocho años era una
muchachita alta y espigada, con lindas manos y finos pies, ojos
verdes que en su tez trigueña le daban un lindo encanto;
sin embargo, tenía la penosa convicción de creerse
fea, complejo que siempre padeció.
Casi
diez años tardó Gabriela en venir a Chile después
de irse a Estocolmo, según ella, para eludir el suceso. Se
cuenta que a su regreso le hicieron honores, poniendo a prueba los
nervios de escritora y a su ya mermada resistencia. En medio de
todo eso, su naturalidad perfecta, su sencillez habitual, la misma
charla de mujer campesina, fumando junto al fuego. Así recibía
las manifestaciones, como si se tratara de alguien a quien ella
representara, sin que jamás, en momento alguno, por ninguna
circunstancia, pudiera advertírsele el más ligero
impulso de complacencia vanidosa.
Durante
su edad adulta, 1921, el profesor Federico Onís de la universidad
de Columbia, en Nueva York, eligió a Gabriela Mistral como
tema de una conferencia en el Instituto de las Españas. La
audiencia estaba formada por profesores norteamericanos de español,
los cuales quedaron impresionados de la belleza de los poemas leídos
por Onís, en dicho acto concibieron la idea de reunir los
poemas en un libro. Así es como surgió "Desolación"
en la prensa Neoyorquina, con mucho éxito, siendo ésta
la primera edición y la segunda fue hecha en Chile.
Era
muy reservada para multiplicar sus volúmenes y desconfiaba
de los editores.
Su
muerte ocurre el 10 de enero de 1957 en Nueva York, al lado de su
hija espiritual y abnegada enfermera, Doris Dana, joven norteamericana
fascinada por el genio de la poetisa, que siempre estuvo a su lado.
En medio de honores como sólo se rinden al Pontífice
y a los jefes de estado, concluye la historia de una sencilla mujer.
IV
Es poco lo que podemos decir, pero mucho lo que podemos conocer
y aprender de ella, su sencillez de mujer, mujer Universal. Mujer
que nos dejó una gran enseñanza y una gran riqueza
de sentimientos convertidos en versos.