Felipe
Ángeles nació en Zacualtipán, Hidalgo, en algún
tiempo se consideró que había nacido en Molango, al grado
que ese pueblo fue quemado por tropas carrancistas el 6 de diciembre
de 1914, por ser Ángeles uno de los más destacados soldados
de la División del Norte.
Sin embargo,
en el libro original de actas de nacimiento del Registro Civil de Zacualtipán,
aparece que el día 13 de junio de 1968 a las 11 de la noche nació
un niño a quien se registró con el nombre de Felipe de
Jesús Angeles Ramírez, siendo hijo natural del Coronel
Felipe Angeles y de Doña Juana Ramírez.
Desde niño
se adivinaba en Ángeles un carácter solitario y soñador,
su comportamiento en casa siempre fue de rectitud y patriotismo. Realizó
sus estudios primarios en Huejutla, Molango y Pachuca. Se fue al Colegio
Militar a los 14 años, becado por Don Porfirio Díaz, en
agradecimiento a los servicios prestados por su padre. Fue un alumno
distinguido, sobresalió en matemáticas y ciencias físicas.
El joven
Ángeles no tardó en destacar en sus estudios y en su carrera
militar, su inteligencia le permitió desempeñarse como
maestro y alumno, comenzó siendo cadete y militar bajo el régimen
de Porfirio Díaz.
En 1908
fue nombrado Coronel y director de la escuela de tiro. Toda su capacidad
le valió para ser un militar polémico, que conquistaba
tanto respeto como la envidia de sus colegas. Esta forma de actuar,
frenó su ascenso militar y lo obligó a permanecer en el
extranjero. Tras de realizar sus estudios en Francia, el entonces Presidente
Constitucional de la República, Francisco I. Madero le asignó
el cargo de director del Colegio Militar de Chapultepec en 1911. Finalmente
es nombrado General Brigadier.
Durante
su cargo en el Colegio Militar se vio fortalecido por el orden, progreso,
estudio y apego a la verdad.
A
partir de entonces, Ángeles se vio envuelto en una serie de intrigas,
envidias, tanto por la adquisición de nuevos cargos y honores
de que era objeto, como por la amistad que lo unía a Madero.
Tomó
cursos en Francia y Estados Unidos de Pólvora sin humo, artillería,
balística y tiro entre otros. Su cultura se extendía al
dominio del ingles, francés y alemán.
Con motivo
de la Rebelión de Pascual Orozco, Angeles organizó batallones
en favor del gobierno y fue el hombre de confianza del Presidente.
Participó
como Comandante de las fuerzas que operaban en el Estado de Morelos
contra la insurrección zapatista; en esa campaña se propuso
evitar los excesos que cometían las tropas contra la población
campesina. En un largo artículo con el título de Genovevo
de la O, reconoció la capacidad de este Jefe Guerrillero
y la justa razón de su rebeldía.
Criticó
la violencia y la crueldad de Juvencio Robles y Adolfo Jiménez
Castro. No llegó a comprender las causas profundas y la importancia
histórica de la Revolución Agraria que encabezaba Zapata,
pero su actitud humanitaria le permitió establecer trato político
con el caudillo suriano.
Al producirse
el Cuartelazo de la Ciudadela y dudando de la lealtad de Victoriano
Huerta, el Presidente Madero dispuso que Ángeles y sus tropas
se trasladaran a la capital con el propósito de nombrarlo jefe
de la Plaza y encargado de las operaciones contra los rebeldes. Consideraciones
de jerarquía militar y la opinión adversa de su gabinete
hicieron desistir a Madero en su intención y Ángeles quedó
en una posición subordinada que le impidió actuar con
eficacia.
Fue aprehendido
al mismo tiempo que Madero y Pino Suárez y encerrado en el mismo
cuarto del Palacio Nacional, se le mantuvo preso hasta el 29 de julio
de 1913; se le desterró a Francia simulando un trabajo militar.
Tiempo después regresó a México en secreto y se
presentó ante Venustiano Carranza.
La relación
con Carranza no fue buena desde el principio; así se alió
con Francisco Villa aunque tampoco fue buena su relación. Fue
gobernador provisional de Coahuila del 6 al 12 de enero de 1915.
En la batalla
de Aguascalientes, hubo descontrol y la División de Norte se
desintegró y Ángeles se exilió en el Paso Texas,
en diciembre de 1915. Regreso a México en diciembre de 1918 para
entrevistarse con Villa y unir a todos los grupos revolucionarios levantados
en armas contra Carranza; este intento fracasó y decidió
seguir por su cuenta, en noviembre de 1919 fue traicionado por uno de
sus oficiales. Fue aprehendido por tropas del gobierno el 15 de noviembre
de 1919.
Conducido
a la capital de Chihuahua, se le formó consejo extraordinario
de guerra, el cual lo condenó a muerte por el delito de rebelión.
La sentencia se ejecutó el 26 de noviembre. Durante el juicio,
Ángeles habló largas horas; no tanto para defenderse,
sino para justificar su vida y formular su testamento político.
De esas palabras, como de sus discursos y escritos, se desprende con
claridad la tragedia de un hombre que, formado en el antiguo régimen,
quiso sinceramente abrazar la causa revolucionaria, pero no pudo olvidar
ni hacer a un lado su pasado y fue víctima de sus propias contradicciones.
Fue fusilado el 26 de noviembre de 1919.
En todo
caso, la historia ha absuelto al mártir revolucionario Felipe
Ángeles y la Patria le ha consagrado un sitio en su altar.
Conclusiones:
Felipe Ángeles era un hombre apasionado y contradictorio, de
espíritu crítico, accionista silencioso, carácter
humilde, activo, capaz de obedecer y dar órdenes mayores; al
mismo tiempo rebelde e impetuoso.
Era un
militar que veía la guerra con un matiz poco poético y
a la vez salvaje; tenía fe en el pueblo; veía obstáculos
en la realización, de gran cultura, apreciaba a los humildes
y campesinos; ciudadano de paz; así, interesado en sus acciones
militares y políticas lo llevaron a marcar una página
más de la Historia de México.
El General
Ángeles fue el militar más preparado que participó
en la Revolución; el 15 de noviembre de 1941, al cumplirse el
XXII aniversario de su muerte fue nombrado Hijo del estado de Hidalgo,
su entidad natal. Sobre su personalidad y hazañas existen artículos,
libros, novelas y obras de teatro, que lo asignan como bondadoso y honesto;
los detractores se encargaron de verter opiniones en contra de Ángeles
y lo describen ambicioso e intrigante, finalmente eran gajes de la controversial
figura del revolucionario mexicano.