"La
memoria del futuro es válida, pero me ha fastidiado, y estoy
cambiando los finales de todos mis cuentos y novelas inéditos
para modificar mi porvenir."
-Elena Garro-.
Elena
Garro, una mujer que desde pequeña se distinguió por
no ser nada apacible, al contrario era muy hiperactiva. Tuvo una
niñez alegre y así transcurrió su vida hasta
que entró a estudiar literatura en la Universidad Autónoma
de México, una etapa que, sin duda alguna marcó toda
su vida, y es que en la universidad fue en donde conoció
a Octavio Paz, quien fuera su único esposo y padre de su
hija Helena. La relación con Paz fue muy intensa y sonada
entre la gente que pertenecía al ámbito intelectual
en México. Esta relación empezó gracias a unas
Camelias que el Poeta le regaló. Fue justamente con el impulso
de Octavio Paz que Elena Garro empezó a escribir, y fue junto
a Paz que escribió su obra cumbre, la más recordada
y adorada por todos sus críticos: Recuerdos del Porvenir.
Narradora
Mexicana, fue además guionista, coreógrafa y periodista.
En 1937, recién casada con el escritor mexicano Octavio Paz,
viajó con él a España para asistir al II Congreso
Internacional de Escritores Antifascistas, celebrado en Valencia
del 4 al 10 de julio de ese año. Entre 1945 y 1968 vivió
durante algunos períodos en Francia, Japón y Suiza.
A principios de la década de 1960 se divorció de Paz
y trasladó su residencia, primero a Estados Unidos, y después
a España, país en el que vivió hasta el año
1983.
Reunió
sus primeras obras teatrales en un hogar sólido en (1958),
donde alternó varias realidades. Su novela Los recuerdos
del porvenir (1963, Premio Xavier Villaurrutia) se teje en torno
a un episodio de la Guerra Cristera (1926-1929), rompiendo con violencia
la continuidad del realismo mexicano y manejando el tema del poder
desde un ángulo político y fantástico a la
vez.
En
los cuentos de La semana de colores (1964) indagó sobre la
infancia; destaca el relato "La culpa es de los tlaxcaltecas",
en el cual el tiempo presente y el pasado (la conquista) se amalgaman
y crean una atmósfera insólita. Su novela Andamos
huyendo Lola (1980) intensifica el clima de persecución,
en el que se aparece, de manera obsesiva y biográfica, la
figura de su hija Helena Paz. Su obra Felipe Ángeles (teatro,
1979) dramatiza con una conciencia política ejemplar un episodio
de la Revolución Mexicana poco analizado. En Y Matarazo no
llamó (1991) escenifica una lucha sindical. En 1996 publicó
la novela Un corazón en un bote de basura.
En la década de los 70´s se tuvo que ir de México,
pues los gobiernos de Díaz Ordaz y de Luis Echeverría
aseguraban que Garro tuvo mucho que ver en el Movimiento Estudiantil
del 68. A su regreso del exilio de Francia, se instaló en
Cuernavaca, en donde vivían humildemente en un pequeño
departamento que le prestaba uno de sus hermanos, Elena Garro junto
con su hija y 14 gatos veía pasar el tiempo y esperaba el
final de su vida que provocaría el cáncer en los pulmones
que padecía.
En
sus últimos años Elena Garro ya no leía ni
escribía, decía "que metida en su casa, qué
estímulo podría tener". En una de sus últimas
entrevistas aclamaba que el reconocimiento a su trayectoria literaria
llegara cuando aún viviera, cuando aún respirara.
El sábado 23 de agosto de 1998, murió en México
a la edad de 77 años, dejándole a las letras hispanoamericanas
muchas historias inéditas.
Nosotras
la seleccionamos por ser una gran escritora y por los logros que
tuvo a lo largo de su vida. Elena Garro aportó su sabiduría,
y dejó que la humanidad viera dentro de ella, se supo expresar
ante todo, y no tuvo miedo a las diferentes circunstancias en las
que transcurrió su vida.
Esta
mujer nos atrajo por su gran esfuerzo en lo que hizo, sus grandes
obras de literatura fueron muy sobresalientes y lo que escribía
era desde su corazón.
La
obra de Elena Garro es muy prolífica:
Teatro
Felipe Ángeles; Un hogar sólido; Los pilares de doña
Blanca; El rey Mago; Andarse por las ramas; Ventura Allende; El
encanto, tendajón mixto; Los perros; El árbol; La
dama boba; El rastro; Benito Fernández; La mudanza; Parada
San Ángel; La señora en su balcón.
Novela
Los recuerdos del porvenir (1963); Testimonios sobre Mariana (1981);
Reencuentro de personajes (1982); La casa junto al río (1983);
Y Matarazo no llamó (1991); Inés (1995); Busca mi
escuela y primer amor (1996); Un traje rojo para un duelo (1996);
Un corazón en un bote de basura (1996).
Cuento
La culpa es de los tlaxcaltecas (originalmente La semana de colores)
(1964); Andamos huyendo Lola (1980); El accidente y otros cuentos
inéditos (1997)
Testimonio
Memorias de España 1937 (1992)
Reportaje
Revolucionarios mexicanos
Obra
póstuma
Mi hermanita Magdalena (1998)