"Cuando
México sea una nueva República, el ejército
será disuelto, pues ya no lo necesitaremos. Daremos trabajo
a los soldados y estableceremos en todo el país colonias
agrícolas con los veteranos de la Revolución".
Nació
el 5 de julio de 1878 en la Hacienda del Río Grande, en San
Juan del Río, Durango. Hijo de Agustín Arango y Micaela
Arámbula, gentes humildes dedicadas a las labores del campo.
Al morir su padre, Doroteo tuvo que hacerse cargo de su familia,
por lo que consiguió trabajo de arriero en la hacienda El
Gorgojito, del municipio de Canatlán, Durango. Cierto día
del año 1894 sorprendió al dueño de la hacienda,
Agustín López Negrete, ultrajando a su hermana Martina,
este acto le causó tal indignación que, sin pensarlo,
tomo la pistola e hirió al hacendado. Huyó hacia el
monte, donde permaneció escondido.
Conoció
a un grupo de bandoleros, a los cuales se unió y para evitar
ser reconocido, cambió su nombre por el que la historia lo
conoce: Francisco Villa (Pancho Villa, El Centauro del Norte). Se
dedicó a robar vacas, era tal su audacia que siempre burlaba
a las fuerzas que andaban en su persecución. Durante bastante
tiempo vivió en rebeldía con el gobierno, internado
en la serranía de Durango, donde consiguió organizar
unas fuerzas que le seguían lealmente.
En
1909, el entonces gobernador de Chihuahua Abraham González,
reparó en él y lo hizo llamar para comprometerlo a
luchar por la Revolución y le proporcionó armas y
dinero. Villa consiguió hombres y caballos y el 20 de noviembre
de 1910 se levantó en armas contra el gobierno del General
Porfirio Díaz y ataca la hacienda de Chavarría en
Chihuahua; luego San Andrés, Las Escobas y Ciudad Camargo.
Gran conocedor del terreno por el que se mueve, desde el primer
momento se destaca como un excelente combatiente y organizador.
Al conocerlo Francisco I. Madero en la hacienda de Bustillos, recibe
el grado de coronel. Toma parte en la junta convocada por Madero
el 1º de mayo de 1911 para concertar la paz y poco después
ataca Ciudad Juárez, donde obtiene uno de los primeros y
más brillantes triunfos de la Revolución.
Tras
la victoria de Madero, Villa se instala en la Ciudad de Chihuahua
y se dedica a sus negocios de carnicería y ganado. Al producirse
la rebelión de Pascual Orozco, vuelve a empuñar las
armas y combate en Chihuahua y Durango. Se une a Victoriano Huerta
en Torreón y poco después es ascendido a general de
brigada honorario. Obtiene las victorias de Conejos y Rellano y,
a causa del recelo de Victoriano Huerta, está a punto de
ser fusilado. Se le encarcela en la prisión militar de la
ciudad de México, pero en 1912 consigue escapar y llega a
los Estados Unidos después de atravesar Guadalajara y Manzanillo.
Poco tiempo después de la muerte de Madero se le unen miles
de soldados. Recibe ayuda económica del gobernador de Sonora,
José María Maytorena, y lucha contra los generales
Salvador R. Mercado y Félix Terrazas.
En
septiembre de 1913 se constituye en Ciudad Juárez la famosa
División del Norte a cuyo mando estuvo Villa. Ese mismo mes
tiene lugar el ataque de Torreón y el 15 de noviembre de
1913, de vuelta a Chihuahua, toma Ciudad Juárez, con una
rapidez desconcertante. Participa en la batalla de Tierra Blanca,
donde toda una división federal es derrotada; vuelve a vencer
en Ojinaga y el 8 de diciembre entra en Chihuahua y asume el gobierno
provisional. Desde este cargo restablece el orden, abre el Instituto
Científico y Literario, emite papel moneda, rebaja el precio
de los artículos de primera necesidad y lleva a cabo otras
medidas prácticas.
El
8 de enero de 1914 deja el gobierno, aunque de hecho sigue ejerciendo
el poder durante varios meses. En febrero del mismo año se
produce el incidente Benton y en marzo combate en Gómez Palacio,
con la presencia en la División del Norte de generales como
Raúl Madero, Felipe Ángeles o José Isabel Robles.
En la batalla de Paredón realiza una carga de 6, 000 dragones,
con la que acaba por completo con las tropas federales, y remata
su triunfo en San Pedro de las Colonias. Desde sus primeras victorias
empieza a tener serias divergencias con Venustiano Carranza. Después
de un asalto sin éxito de Pánfilo Natera a Zacatecas,
Villa desatendiendo los propósitos de Carranza, marcha sobre
la ciudad y toma la plaza después de un cruento combate el
23 de junio de 1914. A raíz de esa victoria se produce la
caída definitiva del régimen de Victoriano Huerta.
Cada vez son más fuertes las divergencias con Carranza y
el general Álvaro Obregón ha de mediar cerca de Villa,
que está a punto de fusilar al emisario de México.
En
la Convención de Aguascalientes, zapatistas y villistas llegan
a un acuerdo para oponerse a los partidarios de Carranza. La Convención
cesa en su cargo a Venustiano y al mismo Villa, pero luego el presidente
Eulalio Gutiérrez nombra a éste jefe de operaciones
de la Convención. Con la firma del Pacto de Xochimilco, el
4 de diciembre de 1914, se estableció una alianza entre la
División del Norte y el Ejército Libertador del Sur,
dirigido por Emiliano Zapata, quien logró que el caudillo
norteño se adhiriera al Plan de Ayala.
El
6 de diciembre de 1914 entra en la ciudad de México junto
con Emiliano Zapata, pero poco después es derrotado en Celaya,
León y Trinidad. Intenta sin éxito una incursión
sobre Sonora y ataca Columbus (Nuevo México), en la frontera
de Estados Unidos, lo cual da pie a la llamada Expedición
Punitiva. En esta época su ejército va reduciéndose
y, poco a poco, vuelve a su condición de guerrillero, aunque
en 1916 y 1917 tiene fuerzas suficientes para tener en vilo a los
congresistas de Querétaro.
En
1920 se designa a Adolfo de la Huerta como presidente interino y,
en mayo del mismo año, Villa mantiene una entrevista con
el general Ignacio C. Enríquez en el pueblo de Allende, Chihuahua.
El objetivo de la entrevista era que Villa depusiera las armas y
acatarse el gobierno surgido del Plan de Agua Prieta, puesto que
su enemigo Venustiano Carranza había muerto. Pero Villa se
retira antes de finalizar los contactos, al sospechar que Enríquez
intentaba apresarlo. Finalmente, gracias a la influencia de su amigo,
el ingeniero Elías Torres, firma los Convenios de Sabinas.
Se le conceden en propiedad 25, 000 hectáreas de terreno
del rancho de Canutillo, cerca de Hidalgo de Parral, y además
se reconoce su grado de general de división con haberes completos.
Se dedica a la explotación de sus tierras con ayuda de sus
antiguos compañeros de la División del Norte, hasta
que el 10 de julio de 1923, Jesús Barraza le tiende una emboscada
en los alrededores de la ciudad de Parral y Villa cae asesinado,
junto con su fiel amigo el coronel Miguel Trujillo.
Pocos
años después, en enero de 1926, un estadounidense
profanó su tumba y se llevó a su país la cabeza
del héroe revolucionario. Desde 1967 su nombre está
escrito con letras de oro en la Cámara de Diputados y el
10 de noviembre de 1969 fue inaugurada una estatua suya en la glorieta
de la Riviera, en la ciudad de México. La bibliografía
sobre Francisco Villa es innumerable, pues no en vano figura como
uno de los personajes más prestigiosos en la historia de
México.
La
presente es la biografía de un gran héroe mexicano
de quien decidimos realizar nuestra investigación, ya que
fue uno de los iniciadores del movimiento revolucionario de nuestro
país y nosotros pensamos que es el más importante
ya que este tenía ideas muy precisas sobre el reparto agrario,
acerca de la concentración de la tierra en unos cuantos terratenientes;
por lo que propuso la creación de la pequeña propiedad.
Comulgaba también de los ideales de otros revolucionarios:
" Los ideales de la Revolución del sur y del centro
de la República siempre han sido, son y seguirán siendo
de "Tierra y Libertad", que son las esperanzas y anhelos
del pueblo mexicano".
Pensamos
que este personaje es un ejemplo a seguir por todos los mexicanos
por su determinación y entereza, así como su enorme
valor.