Nació
en el poblado de Vascogil, municipio de Canelas, estado de Durango,
el 4 de agosto de 1874. Siendo comandante de la Legión de
Honor en el Estado, murió el 18 de noviembre de 1962. Su
origen es de ranchero, sus padres don Teófilo Arrieta y doña
Soledad León, con recursos económicos suficientes
se dedicaban a la arriería comercial. Su condición
de mercader, le permitió recorrer una parte de los municipios
de su estado, pero le costó su educación, difícilmente
leía y escribía.
La
gran sensibilidad humana que siempre caracterizó a Domingo
Arrieta le permitió conocer la realidad política,
económica y social del Estado. Fue objeto de desprecio y
amenaza por parte de los ricos más de una vez y supo en carne
propia la represión y explotación que constituía
en el terreno comercial la existencia de tiendas de raya, donde
se hipotecaba el producto del trabajo de un hombre por muchas generaciones.
En
uno de tantos recorridos, tuvo la oportunidad de enterarse que don
Francisco I. Madero, había convocado a una rebelión
en contra de Porfirio Díaz, que debía comenzar el
20 de noviembre de 1910. En compañía con sus hermanos
Andrés Eduardo y Mariano, tomó las armas y constituyó
un improvisado ejército con hombres de la región,
lo cual se le facilitó por el ascendente que tenía
con todos ellos. El 20 de noviembre de 1910, Domingo Arrieta León
inició la Revolución apoyado por la fuerzas de Conrado
Antuna y de Ramón Iturbe, que también se había
levantado en la región.
El
10 de diciembre del mismo año, tomó el mineral de
Topia. El primero de marzo de 1911 tomó el mineral de San
Andrés de la Sierra y 15 días después, cayó
en su poder la plaza de Tepehuanes, Dgo.
A
fines del mes de marzo puso sitio a la ciudad de Santiago Papasquiaro,
Plaza que tomó el 29 de ese mismo mes.
Después
de organizar su ejército, los hermanos Arrieta y en especial
Domingo que era quien los encabezaba, se dirigió a la capital
del estado y apoyados por los contingentes revolucionarios comandados
por J. Agustín Castro, Orestes Pereyra y Calixto Contreras,
con cuyas fuerzas se formó un ejército de 4,000 hombres,
puso sitio a la ciudad de Durango. Los tratados de Cd. Juárez,
firmados el 21 de mayo de 1911, dieron fin a la revolución
maderista y esto motivó a que no se consumara la toma de
la ciudad de Durango, hecho que entristeció a Domingo Arrieta.
Al
tomar posesión de la Presidencia de la República Francisco
I. Madero, las tropas revolucionarias fueron licenciadas y a Domingo
Arrieta se le concedió el grado de Coronel. Al realizarse
el cuartelazo huertista y el asesinato de Francisco I. Madero, los
hermanos Arrieta se remontaron a la sierra donde levantaron tropa
y se lanzaron a la lucha en contra del gobierno usurpador.
En
abril de 1913, el coronel Domingo Arrieta y otros revolucionarios
pusieron sitio a la ciudad de Durango con los deseos de tomarla,
mismo que tuvo que ser levantado por la llegada de Cheché
Campos, que con nutrido contingente, muy superior al de los sitiadores,
llegó en auxilio de los conservadores.
El
coronel Arrieta con sus tropas se replegó rumbo a Canatlán,
Dgo. y al ser perseguido por Cheché Campos y su gente, en
los llanos de Cacaria, hoy llanos de Nicolás Bravo, hizo
frente a sus perseguidores y los derrotó por completo, no
obstante que sus oponentes tenían fama de valientes, aguerridos
y eran superiores en número.
Con
la derrota de Cheché Campos en Cacaria, los revolucionarios
sitiaron nuevamente la ciudad de Durango, que fue tomada el 18 de
Julio de 1913; se nombró Gobernador provisional del estado
al Ing. Pastor Rouaix y Comandante militar y jefe de las tropas
del estado, al ya ascendido General Domingo Arrieta. Apoyó
al general Francisco Villa con algunas fuerzas en la toma de Torreón
el 2 de abril de 1914 y participó en la batalla de Zacatecas
apoyando a los generales Triana y Natera.
Al
triunfo de la Revolución fue electo Gobernador del Estado
y con tal carácter el 24 de septiembre de 1914, expidió
el Decreto complementario a las Leyes Agrarias de Durango, mediante
el cual se ponía la tierra en manos de los campesinos que
la solicitaban por carecer de ella. Con esto se inició el
movimiento agrarista en Durango, tres años antes de que el
Artículo 27 de la Constitución fuera aprobado en Querétaro
por los reformadores constituyentes.
Con
el carrancismo triunfante, Domingo Arriaga fue electo gobernador
del Estado, por lo que fue el primer Gobernador Constitucional de
Durango en 1917 y expidió la Constitución Política
del Estado. Fue Senador de la República por Durango en el
periodo de 1936-1940 y el 16 de noviembre de 1940 fue ascendido
a General de División.
La
carrera militar y política de este duranguense es ejemplo
de honradez y rectitud. No se enriqueció con los cargos y
puestos que ocupó y gran parte de sus haberes como militar
los dedicó a ayudar a los humildes que recurrían a
él en busca de ayuda y consejo.
Domingo
siempre escuchaba a quien algo le decía y metiendo la mano
en el bolsillo daba unas monedas a los que imploraban su ayuda económica.
Su nombre fue escrito con letras de oro en el recinto del Congreso
del Estado por decreto de la Quincuagésima Legislatura fechado
el 11 de noviembre de 1965.
Cerca
de la escuela existe un monumento dedicado a los Hnos. Arrieta,
y lo único que sabíamos era que habían participado
en la Revolución junto con Pancho Villa; con esta investigación
puede quedarnos claro que los Hermanos Arrieta fueron caudillos
que lucharon por los principios e ideales de la Revolución
y por los mexicanos sin tierra.