Daniel
Peralta nació el 10 de abril de 1929 y murió el 28 de
diciembre de 1971. Cuando tenía 11 años de edad, en compañía
de su padre y hermano menor realizó trabajos pesados en el campo:
como leñador, labrador, pastor, vaquero y adobero, escapándose
en sus ratos libres para dibujar en la arena con una vara, descuidando
las borregas y las chivas. Para 1945 formó parte del grupo llamado
“Afición y progreso” presentando en el teatro Primero
de mayo la obra “El escuadrón 201”; más tarde
en el cine Colonial hicieron representaciones de ”Las petacas
del señor cura”. Después, de “La nobleza de
un obrero” llevada a cabo en el teatro Echeverría; “Tango
negro” y otras obras más que dieron a conocer fuera de
este mineral, para lo cual fue necesario hacer unos telones, en donde
el maestro Peralta dio sus primeros brochazos cuando sólo tenía
16 años, fue ayudante de un herrador de caballos, pulsador y
acróbata, estudio taquigrafía, inglés y música.
Poco
tiempo después, a los 17 años, su espíritu inquieto
lo llevó a ingresar al gimnasio del señor Rosendo Carrillo,
con la esperanza de llegar a ser boxeador, afición que al poco
tiempo cambio para dedicarse a la lucha libre; fue miembro de la Unión
de Luchadores de Fresnillo. Por el año del 48, continuó
en sus trabajitos de cargador, herrero, adobero y leñador, alternando
en sus ratos libres en el estudio de la anatomía; además
de hacer experimentos para cambiar lo lacio de su cabello. Fue durante
este mismo tiempo, abril de 1940, que formó parte del grupo “Son
Cubacaña”.
La
innumerable cantidad de cuadros salidos de su mano, actualmente se encuentra
en poder de sus amigos, de uno que otro comprador, algunos más
fueron vendidos al señor Ramírez, quien comerciaba con
ellos en el extranjero, un toque muy personal que imprimió a
sus cuadros fue el de simular Gotas de Rocío y lágrimas,
inspirándose casi siempre en el rostro de su mujer y sus hijas.
Otro
de sus temas preferidos fue el trabajo de desnudos, para lo cual pagaba
a mujercitas para que modelaran; firmó sus obras de diversas
maneras: de 1952-53 la de Daniel; en 1945, Danielillo; y del 55 en adelante,
la paleta de pintor en forma de óvalo con su nombre incrustado.
Una
gran parte de sus obras se encuentran en la sala del Ágora José
González Echeverría que lleva su nombre, existiendo además,
otras de gran importancia y carácter taurino con la familia de
Don Heliodoro Piña, quien por su afición a la tauromaquia
le encargó los pintara; otros más se localizan en la Casa
Verde, los cuales fueron avaluados por el mismo Daniel, aproximadamente
en los años 67-68, con el fin de que se liquidara el adeudo.
En el teatro 1º. de mayo se localizan las figuras de Don Miguel
Hidalgo y Costilla, de Don José María Morelos y Pavón
producto también de su pincel, y otros desaparecieron con el
rebosamiento del Teatro de la Ciudad, antes llamado Echeverría;
en la imprenta Ramírez también existe el cuadro de “la
bruja”, algunos más con amigos, ex alumnos y compradores.
La
iglesia de Sombrerete luce siete de sus cuadros; también realizó
algunos para la Peña taurina, entre los que se nombran: el de
Alfonso Ramírez Calecero, Manolete con su muleta, Rafael Rodríguez
y Toro al salir del ruedo.
En
la esquina del Corsario, trabajaba para don Pedro Venadussi, retocando
periódicamente pinturas con figuras relacionadas con el mar;
incluyendo los cuadros de detecciones de enfermedades que se encuentran
en el Sanatorio Fresnillo.
Vale
la pena mencionar que con sus creaciones se hizo acreedor a varios premios:
en 1956 en San Marcos, Aguascalientes obtuvo 1er. Lugar en Óleo.
En 1963, 1964 y 1965, primeros premios de dibujo. En 1963, en Ags.:
Primer y Tercer lugar con mención honorífica en dibujo,
en la exposición en la escuela de Bellas Artes “Francisco
Goytia “. 3er. lugar cat. “A“ en la Feria Nacional
de San Marcos Aguascalientes, Ags. 2º. Premio en pintura y dibujo
en la Exposición de la Feria de Pabellón, Aguascalientes.
En
1964 en Fresnillo, Zacatecas: 1er. Lugar en pintura con el cuadro “Miseria”.
2º. Lugar en dibujo con el cuadro “Reflejos”. Mención
honorífica a nivel Nacional con el cuadro “El Guardián“.
En
1965, en Fresnillo: 2 Primeros Premios en la IX Exposición Regional
y I Nacional de Artes Plásticas. Como producto de éstos
y otros certámenes obtuvo 62 diplomas y más de 20 medallas
de bronce, plata y oro.
Como
escultor, Daniel Peralta también deja una honda huella, ya que
fue el creador del Monumento a la Madre, que se localiza en el jardín
del mismo nombre, la figura de Hipócrates, en el Sanatorio Fresnillo,
el monumento al Minero, que desafortunadamente quedó inconcluso;
diez esculturas de cantera y álamo en el Museo del Ágora.
Existe otra estatua incompleta en el poder de Don Luis Gutiérrez,
que representa a un hombre y una mujer; además trabajó
con Antonio Pintor en el mural que se encuentra instalado en el Edificio
de Gobernación.
“El
carretero del cielo”, es el título de uno de los poemas
más sentidos de Peralta, que unió ésta cualidad
al cúmulo de artes que su ser guardaba y de quien es la antología
que a continuación aparece, y para quien se dedica el último
de ellos.
El
carretero del cielo |
Transportándome
en estrellas
al lumínico infinito voy
mis pasajeros son almas
nuestro equipaje, mil sueños son.
Veo que son bellas y curiosas
todas ellas,
brillan más que las estrellas
y son fugases; más que ellas,
porque son almas y son bellas.
Llevan mieles
muy doradas
y soñadoras miradas,
|
también,
rosas ilusiones
con lagrimas de emociones.
Llevan promesas
deseadas
muy blancas como flores,
amores multicolores;
¡cosas lindas... más que hadas!
Sigo el destino
con lejana mirada,
y es tan feliz mi pasaje
de tan límpido equipaje;
¡QUE SOMOS CASI LA NADA!.
|
Daniel
Peralta R. (1968). |