Benito
Canales nació en el año de 1882 en la hacienda de Tres Mezquites, perteneciente
a Puruándiro, Michoacán. De padres campesinos, heredó de ellos la humildad
y el amor que debe sentirse a la tierra que nos brinda sus frutos a
cambio del sudor de la frente de quien la trabaja.
De nombre
sencillo que tal vez haga recordar al Benemérito Benito Juárez, Canales
conoció las injusticias del gobierno de Porfirio Díaz; en su momento
actuó por la causa revolucionaria: "TIERRA Y LIBERTAD" fue su lema de
lucha, tomado del caudillo del sur, Emiliano Zapata y otros que dieron
su vida por conseguir un pedazo de tierra donde sembrar.
Las características
físicas de Benito Canales eran como la de muchos campesinos de nuestra
tierra, en cuyo rostro se quedaba el sol que quema y deja la piel morena,
de cuerpo robusto y carácter noble, se distinguió por ser buen trabajador
de la hacienda que lo vio nacer.
Benito
Canales no fue la excepción en pedir prestado a la tienda de raya. Solicitó
al encargado de la tienda Donaciano Martínez en la hacienda de Tres
Mezquites, en préstamo "UNA ANEGA DE MAÍZ," con todo gusto el tendero
accedió, claro que antes se firmó un contrato donde Benito se comprometía
a pagar una anega de maíz más en compensación a la prestada, serían
finalmente dos anegas de maíz las que pagaría al tendero.
Donaciano
Martínez era un hombre que tenía fama de tahúr aparte de fanfarrón sin
palabra, tal vez por el hecho de tener una mano tunca, había crecido
odiando y despreciando a todo el mundo, era hombre temido a pesar de
haber sido pobre, pero los préstamos con elevados intereses lo hicieron
rico.
El tiempo
transcurrió, buena cosecha recogió Benito y se presentó tan puntual
como la primera vez a saldar su deuda, pero por desgracia se encontró
con que el tahúr le cobraba el doble de lo que le debía, así que discutieron
acaloradamente a tal grado de salir a un baldío cercano, en donde sacaron
sus armas y se balacearon, Benito Canales tuvo que huir, pues de no
hacerlo la guarda rural no se compadecería en colgarlo.
No se le
dificultó encontrar empleo. Corría el año de 1906 contaba Canales con
24 años de edad. Cabe señalar que para este tiempo las cosas en la República
Mexicana desde el punto de vista social, político y económico se hacían
cada día más difíciles. El régimen dictatorial de Porfirio Díaz se empezaba
a derrumbar por tantas inconformidades ante la situación que estaba
viviendo México.
Los hermanos
Flores Magón, una vez dentro del territorio norteamericano, crearon
un movimiento de tipo partidista, el cual se caracterizaba por tener
un programa anticlerical, antimilitarista, libre pensador y laborista,
en contra de la reelección. Había empezado este movimiento desde 1906
y fue en 1911, a finales del mes de enero cuando se desplegó armadamente
desde San Luis Missouri, Estados Unidos, hasta adentrarse en la Península
de Baja California, con la finalidad de acabar con el régimen de Porfirio
Díaz.
Cerca de
un año estuvo Canales en prisión, pero debido a un motín de reclusos,
que fue preparado por las mismas autoridades del penal californiano,
para acabar con todos los presos políticos mexicanos se vio en la necesidad
de huir, dejando dos policías muertos al defenderse. Regresó a México
y se internó en el Bajío, en el estado de Guanajuato, en donde con entrega
se dedicó a concientizar a los campesinos de luchar contra las injusticias
del mal gobierno del general Porfirio Díaz, difundiendo ante todo las
ideas de los hermanos Flores Magón, pues Canales comprendía que era
necesario obtener derechos laborales tales como: salarios justos, reducción
de la jornada de trabajo y atención médica gratuita para los obreros
y campesinos.
En octubre
de 1912 las defensas rurales de Puruándiro, Michoacán al mando de Francisco
Cárdenas y las de Abasolo al mando de Ángel Loza, lo cercaron vilmente
para asesinarlo.
Se encontraba
Benito Canales en Maritas, muy cerca de Villachuato en la casa de su
esposa Antonia, donde la desafortunada colaboración del cura del pueblo
que informó a los perseguidores en donde se encontraba Canales, permitió
su localización fácilmente; lo difícil fue capturarlo, ya que se dispuso
a dar resistencia armada a más de 30 hombres, que sólo pudieron atraparlo
cuando la última bala de Canales se había disparado.
Canales
fue capturado vivo y una vez hecho prisionero lo desarmaron, y sin mayor
trámite legal ni juicio alguno fue fusilado en ese instante. Era el
día 14 de octubre de 1912 cuando Benito Canales dejó de existir contando
apenas 30 años de vida. El cadáver fue trasladado por muchos campesinos
en una camilla, recorriendo varios kilómetros hasta llegar al cementerio
de Puruándiro donde le rindieron un homenaje póstumo.
Su cabal
pensamiento quedó gravado en la memoria de muchos de sus paisanos, sobre
todo de quienes anduvieron en la "BOLA" junto con él; tal es el caso
de quien fuera por algún tiempo su lugarteniente, Refugio Aguilar, tanto
lo llegó a apreciar y a admirar que le compuso un corrido, que hoy en
día, es muy popular en todo Michoacán, parte del cual se reseña a continuación: