Alguien
dijo:
"A Antonio Caso, quien no lo oyó, se lo perdió"
Antonio
Caso nació y murió en la ciudad de México (1883-1946).
Realizó sus estudios superiores en la Escuela Nacional de
Jurisprudencia, recibiéndose de licenciado en derecho, pero
su vocación lo llevó a consagrarse al cultivo de la
filosofía, la sociología, las letras y la estética.
En
1906 fundó al lado de Alfonso Reyes, Pedro Henríquez
Ureña, José Vasconcelos y Carlos González Peña,
la revista "Savia Moderna", bajo la dirección de
Alfonso Cravioto y Luis Castillo Ledón.
Disuelta
la revista, el grupo se convirtió en el Ateneo de la Juventud
(1909-1910), que emprendió una lucha abierta contra el positivismo
imperante, por medio de conferencias y escritos, distinguiéndose
Caso como orador elocuente. Desde joven hasta el momento de su muerte,
se dedicó al magisterio, impartiendo las cátedras
de filosofía, lógica, ética y estética,
filosofía de la historia y sociología en las escuelas
Preparatoria, de Jurisprudencia y de los Altos Estudios (hoy Facultad
de Filosofía y Letras de la UNAM).
Fue
director de la Escuela Nacional Preparatoria en 1909, secretario
de la Universidad Nacional en 1910, rector de la propia casa de
estudios (1920-1923) y director de la Facultad de Filosofía
y Letras (1930-1932). Defendió la autonomía universitaria
y la libertad de cátedra. Fue miembro de la Academia Mexicana
de la Lengua y miembro fundador del Colegio Nacional (1943).
En
1920 viajó como embajador extraordinario a Perú, Chile,
Argentina, Uruguay y Brasil. Las universidades de La Habana, Lima,
Guatemala, Buenos Aires y Río de Janeiro le otorgaron el
título de Doctor Honoris Causa. Su influencia en las aulas
por más de 30 años fue muy saludable, puso a sus discípulos
al corriente de todas las doctrinas sin importarles un sistema filosófico.
Fue el primero en dar a conocer el intuicionismo filosófico
de Bergson, las tesis de Spengler, la fenomenología de Husserl,
el neotomismo de Maritaín, el existencialismo y el historicismo
de Dilthey.
Explicó
la filosofía y la sociología como quehaceres útiles
para aprender la verdad. Su obra es abundante: Problemas filosóficos
(1915), La filosofía de la intuición (1915), Filósofos
y Doctrinas Morales (1915), La existencia como economía,
como desinterés, como caridad (1916; 2ª.ed. 1919; 3ª.ed.
1943), Drama per Música (1922), El concepto de la Historia
Universal en la filosofía de los valores (1923), El problema
de México y la Ideología Nacional (1924). Principios
de estética (1925), Historia y Antología del pensamiento
filosófico (1926), Sociología genética y sistemática
(1927; 20 ediciones más). El acto ideatorio (1934), Positivismo,
neopositivismo y fenomenología (1941), El peligro del hombre
(1942), Filósofos y moralistas franceses (1943), y México
(apuntamientos de cultura patria) (1943).
Dejó
además dos obras de versos: Crisopeya (1931) y El políptico
de los días del mar (1935). Desde 1936 escribió artículos
de filosofía, historia y sociología. Famosa fue su
polémica con su discípulo Vicente Lombardo Toledano.