LEYENDA DE LAS LAGUNAS DE ZEMPOALA

1.

Aún a ciencia cierta no sabemos cuál es la verdadera leyenda del lugar, ya que preguntamos a los del lugar sobre alguna leyenda y contaron varias, pero a la vez todas muy diferentes.

Las hay desde que las Lagunas son un lugar de alta energía cósmica, hasta las de simples pescadores que se encuentran por la noche a otros pescadores muertos ya hace tiempo y que los ayudan a tener mejor pesca.


2.

Había una vez un señor que se aparecía todos los años y durante cierta época en el poblado de Zempoala, llevaba consigo un tambor y un jarrón tapado. En su interior se escuchaba solamente un vacío.

Un día se encontraban unos niños jugando cuando escucharon que se acercaba alguien en un caballo, en las ancas de este colgaba un jarrón. Uno de los niños llamado Toño corrió a avisarles a los adultos de la aparición del hombre, pero nadie le creyó.

Cuando volvió ya no vio a sus amiguitos, sólo estaba el hombre del jarrón, tan callado y serio que lo asusto, pero él con voz suave le dijo: vamos hijo, ¿por qué te inquietas? ¿acaso te he hecho daño?

El niño le respondió- no, pero tengo que ir a mi casa.

Yo te llevo -le dijo el hombre misterioso.

El niño montó con la ayuda del señor y al ir caminando el pequeño le preguntó: -¿por qué trae ese jarrón?-. Le dijo que era para proteger a su pueblo de la inundación que estaba cerca.

Al llegar a su casa el niño noto que todo empezaba a obscurecerse y de repente apareció un hombre grande con una espada. El hombre del jarrón luchó contra ese hombre, pero en el intento murió. El hombre de la espada desapareció y poco después los habitantes empezaron a reñir y a odiarse.

Aquel pequeño niño lloraba por no saber qué hacer. Un día, se encontraba el pequeño Toño caminando por las afueras del estéril pueblo cuando cerca de una cueva se encontró el jarrón de aquel hombre misterioso. Al destaparlo empezó el cielo a obscurecerse y surgió una tempestad que arrasó con el pueblo entero sembrando la muerte. El pequeño, que había sobrevivido, pensó: - seguramente esta señal es la semilla para acabar con este mal.- La muerte del pueblo provocó que por cada habitante muerto naciera un árbol, y el amor volvió al lugar, pero el pueblo ya no. Desde entonces existe el bosque en esa tierra antes desolada y se llama actualmente Lagunas de Zempoala.

Alumno: Luis Antonio Flores García.


1.
Nombre de la escuela: Esc. Sec. 139, José Enrique Rodo
Estado: Distrito Federal
E-mail: remex20@df11.telme.net.mx

2.
Nombre de la escuela: Sec. General No. 1, Profr. Froylan Parroquín García, Cuernavaca.
Estado: Morelos
E-mail: redsg1mo@dunsun.dti.uaem.mx