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EL DUENDE Y EL CAPITÁN Esta era una vez un capitán llamado Billi, que viajaba en un barco muy grande; llamado Espiga de Oro. Unos piratas lo atacaron y naufragó, sobreviviendo en un pedazo de madera, llego a las tres islas cansado y herido. El capitán buscaba afanosamente un mapa para encontrar un gran tesoro, pero ignoraba, como empezar a buscarlo. Sentado bajo una palmera pensando cómo le haría para encontrarlo se le apareció una pequeña niña de nombre Tifany que le preguntó ¿cómo llegaste aquí? Y le contestó sorprendido, la marea me arrojó hasta aquí ¿y tu quien eres? Soy la que cuida la isla para que no le hagan mal. Los humanos la destruyen y la contaminan pero desde que vivo yo aquí la protejo. Y dando media vuelta desapareció entre los arbustos. Él le grito ¡espera, espera! No te vayas necesito ayuda, pero la niña no lo escucho. Billi se quedo desconcertado y se pregunto dónde vivirá, quién será. No teniendo respuesta, se recostó sobre un tronco de un árbol, quedando profundamente dormido. Despertó hasta que sintió cosquillas en las plantas de los pies que le hacía Tifany para despertarlo, !oh¡ eres tu que manera de saludar. Ella se río y Bill le dijo siéntate aquí que tengo algo que decir. Estoy en busca de un mapa que se encuentra por aquí para dar con un tesoro y largarme de aquí. ¿Sabes tú dónde encontrarlo?, y la pequeña dijo no, pero si tu quieres yo te puedo ayudar, pide tres deseos y luego te los cumpliré. Los ojos del capitán se abrieron tan grande como un plato de la emoción, olvidándose del mapa del tesoro empezó a pedir. Quiero un barco más grande que el anterior. La niña le dice !Complacido¡ y aparece un enorme barco en el mar. Quiero todo el oro del mundo para ser el mas rico a nivel mundial. !Concedido¡ aparecen costales de oro y cofres de piedras preciosas y muchas cosas más. Y por último, quiero que esta isla sea mía. ¡Complacido! es toda tuya y la niña desapareció. Hey, hey gritó el capitán te necesito y ahora qué voy hacer. Ella de lejos le contestó tus tres deseos están concedidos disfrútalos ya. Se quedó pensando sin saber que hacer, así paso largas horas, vio el enorme barco y decidió meter todo el oro, pero era tanto y estaban tan pesados los costales que al quererlos subir se le cayeron al mar, con tristeza observó que al fondo fueron a dar, ahora me llevaré la isla, y empezó a subir al barco roca y arboles y todo lo que encontraba a su alrededor era tan grande la isla que con tanto peso su barco, se empezó a abrir hasta que totalmente se hundió. En ese momento oye una dulce voz que le pregunta ¿disfrutando tus deseos amigo ambicioso?. El apenado bajó la cabeza cubriéndose el rostro con sus manos. Le pidió perdón y le dijo que más tesoro que esta isla y tu presencia aquí. Si tu me dejas aquí, cuidaré la isla y cuidaré de ti. La niña era un duende que unos turistas dejaron ahí y desde entonces al capitán y el duende viven felices ahí. MORALEJA Por ambicioso con nada de lo que pidió se quedo, las cosas materiales se acaban lo que perdura es lo natural si lo sabemos cuidar. |
| Nombre de la escuela: Lic. Miguel Alemán | |
| Estado: Sinaloa | |
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