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LEYENDA DE LA SELVA EL OCOTE Cuentan los ancianos de una señora que vivía en Tecpatán, - Dicen que esta señora tenía costumbres muy raras. La gente del pueblo decía que era bruja y la molestaban pero también le temían. En el pueblo pasaban cosas muy extrañas; a veces amanecían animales muertos, las gentes se enfermaban y no les encontraban de que estaban enfermas y por las noches veían volar una cosa blanca, que al principio pensaban que era un pájaro blanco y enorme; otros decían que se trataba de un esqueleto y así sucedían muchas cosas que no se podían explicar. Entonces, todos pensaban que la culpable de que estas cosas sucedieran era la señora extraña. Un día el esposo, cansado de tanto arguende, decidió irse a vivir a un lugar tranquilo y se fue a la reserva El Ocote, donde tenía una chosita, porque quería descubrir él mismo si lo que decían de su esposa era cierto. Una noche, como era su costumbre, la señora se encerró en su cuarto; el esposo estaba pendiente de todo lo que hacía; pasado un rato, empezó a escuchar muchos ruidos extraños y vio salir por la ventana del cuarto un montón de huesos volando. Abrió la puerta para ver qué estaba pasando y encontró la carne amontonada (como una composta); le hecho sal y limón y esperó a que los huesos regresaran, cuando aparecieron empezó a pronunciar palabras mágicas de Limbaket. Cuentan que cuando dijo estas palabras la carne ya no subió a los huesos y estos se convirtieron en polvo. Desde entonces ya no se ha visto cosas extrañas en la reserva y en Tecpatán ya se acabaron los sustos. Leyenda elaborada por:
Ana Silvia Guerrero Pinto
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| Nombre de la escuela: Prim. Josefa Garrido de González Blanco | |
| Estado: Chiapas. | |
| E-mail: yoga@chiapas.net |