|
Nombre del A.N.P.
|
Cerro de La Estrella
|
|
Categoría
|
Parque Nacional
|
|
Ubicación política
|
Delegación Iztapalapa, D.F.
|
|
Ubicación geográfica (longitud,
latitud y altitud)
|
19°20'31" L.N. y 99°05'22"
L.W
|
|
Superficie
|
1093 ha.
|
|
Fecha de decreto
|
14 de agosto de 1938.
|
|
Institución que la administra
(federal, estatal ó municipal)
|
Delegación forestal dependiente
de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos.
|
|
Objetivos de su creación
|
Crear una zona turística recreativa
y cultural. Conservar y mejorar lugares para el recreo y el
fomento del turismo.
|
|
Infraestructura
|
Delimitado por la calzada Ermita
Iztapalapa y la calzada México-Tulyehualco que conecta a Iztapalapa
con Tláhuac y Milpa Alta.
|
|
Actividades recreativas
|
Zonas para días de campo y observación
de paisajes. Visitas sitio arqueológico.
|
|
Problemática
|
Existen invasiones, litigios
e incendios con motivos agrícolas.
|
|
Tipo de ecosistema
|
Bosque de coníferas casi perdido
por la tala inmoderada. En la actualidad no presenta ningún
ecosistema natural.
|
|
Flora
|
Se compone principalmente de
eucaliptos y Pinus patula, bosque artificial.
|
|
Fauna
|
Roedores e insectos
|
|
Población
|
79,963 hab. al censo de 1990.
|
|
Existe acceso al turismo
|
Sí, con visitas guiadas a la
zona arqueológica.
|
|
Actividades económicas de
la zona
|
Agricultura temporal anual.
|
|
Actividades deportivas (caza,
pesca, otras)
|
Caminata y a correr.
|
|
Aprendizaje
|
Existe el museo del fuego nuevo.
|
|
Acciones que podemos tomar
para la conservación del área
|
Evitar el crecimiento de la mancha
urbana, la tala inmoderada y aportar un mayor presupuesto
al A.N.P.
|
|
Anécdota
|
Al dirigirme hacia Iztapalapa
para obtener información sobre éste trabajo, algunos habitantes
nos asustaron diciéndonos que en el Cerro
de la Estrella asustaban los espíritus de los dioses como
lo eran Tezcaltlipoca y Huehuetzin y algunos más. Lo más chistoso
es que algunos de mis amigos que me acompañaban no creyeron
que existían, pero sin importarles eso se dirigieron al museo;
los habitantes nos esperaban más adelante para espantarnos.
Llegando casi al museo nos salieron unos jóvenes tratando
de espantarnos, a unas de mis amigas si las asustaron y cuando
vieron que eran los que nos hablaban de los dioses nos empezó
a dar mucha risa, pero al final nos pidieron una disculpa
y nos preguntaron que a dónde nos dirigíamos y para qué. Nosotros
les contestamos que íbamos al museo para sacar información
sobre algunas leyendas. Ellos nos dijeron que se sabían algunas
de ellas; y así fue como obtuvimos la información.
|